Pontificia Comisión para América Latina anuncia proyectos estratégicos fruto del IV Encuentro Sinodal "Fratelli Tutti"
Una agenda de responsabilidades compartidas que tiene como principio la subsidiariedad y la Doctrina Social de la Iglesia
Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina (P-CAL), anunció los proyectos que surgen a partir del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti, un proceso itinerante que se viene adelantado durante los últimos cinco años.
En conferencia de prensa en la sala Stampa del Vaticano este 11 de septiembre, Cuda indicó que este trayecto metodológico responde con fidelidad al método teológico latinoamericano del “ver, juzgar y actuar”, aplicando la observación regional, el discernimiento multisectorial y la creación de propuestas sobre iniciativas específicas.
De esta forma, el Encuentro Sinodal “Fratelli Tutti” retoma el llamado de los últimos pontífices a evitar la especulación teórica o el riesgo de “balconear la vida desde los laboratorios” sin asumir compromisos. "Este grupo, de actores concretos, dirigentes y funcionarios, escuchó el llamado de la encíclica Magnifica Humanitas a organizar el trabajo a partir de la lógica de la subsidiaridad, conformando una agenda de responsabilidades compartidas", explicó.
La delegada pontificia resaltó el valor histórico y la vigencia del diálogo social como herramienta clave para alcanzar la cohesión comunitaria, lo que permite reunir en una misma mesa a trabajadores, líderes sindicales, empresarios y representantes de los organismos internacionales en torno a ideales y preocupaciones comunes.
Diálogo social: base de los derechos
"El diálogo social es una herramienta que sirve y sirvió a la humanidad para poner en una misma mesa a los sectores organizados, como son los trabajadores, empresarios y representantes del Estado para formar acuerdos parciales y abiertos, que son el origen de todos los derechos laborales y sociales que ha tenido la humanidad por más de 100 años”, explicó.
Consciente del deterioro progresivo del diálogo social por causa de las tensiones ideológicas y el debilitamiento del empleo formal, Cuda recordó que dichos factores pueden obstaculizar la organización territorial. Un desafío que el Encuentro Sinodal asumió y hace evidente en sus resultados logrando la articulación de sectores tradicionalmente distanciados hasta promover la lógica del trabajo colaborativo entre instituciones, lo que reivindica la importancia del diálogo social.
Al respecto, la teóloga argentina anunció la puesta en marcha de seis proyectos que se implementarán gracias a la articulación entre diversos organismos regionales e internacionales, lo que constituye un fruto de esta agenda multisectorial y atienden desafíos como la transición energética, la tecnología y el trabajo.
Proyectos estratégicos
Estos proyectos abordarán entre otros temas la Innovación tecnológica que funcionará gracias a una alianza entre la Centro de Florida para la Propiedad de los Empleados (FLCEO) y Microsoft. La Inteligencia artificial y el desarrollo, financiado por la Pontificia Comisión para América Latina, la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); con la ejecución conjunta del Celam y la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA).
Igualmente, está el proyecto sobre cuidados, enfocado en investigación, realización de encuentros bilaterales y asistencia concreta a través del financiamiento del BID y la OEI a través de la Pontificia Comisión para América Latina.
Por otra parte, estará el proyecto para la Formación sindical en negociación colectiva, es decir, un programa de capacitación presencial impulsado por la Confederación Sindical de los Trabajadores de las Américas (CSA) y el Celam; que contará con el respaldo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Acciones concretas
Otro de los proyectos se enfocará en la Investigación sobre extractivismo. Iniciativa académica en la que trabajarán la Red de Universidades Católicas de América Latina (ODUCAL) y la Red de Universidades para el Cuidado de la Casa Común (RUC), para generar datos verificables sobre las industrias extractivas en la región.
Finalmente se trabajará un proyecto sobre transición energética justa, que contará con una Mesa de trabajo integrada por empresarios de minería y energía, bancos regionales e instituciones universitarias. Este proyecto evaluará el paso de los combustibles fósiles a los minerales críticos, manteniendo criterios de justicia social.
Al concluir su presentación, Emilce Cuda ratificó el compromiso de evaluar el impacto de estas seis líneas de acción en el plazo de un año, esto con el objetivo de presentar al Papa León XIV los avances y resultados alcanzados en favor de la justicia social y el cuidado de la casa común.