15 abusadores durante décadas: El estudio que documenta el horror en una escuela religiosa y una parroquia del oeste de Alemania
Realizado entre 2024 y 2026, reconstruye casos de violencia contra menores perpetrados por miembros de la congregación religiosa de Mariannhill en Reken, entre 1960 y 1980, y constata la falta de voluntad para sancionar a los responsables
(katholisch.de).- Un estudio independiente ha documentado casos de violencia física, sexual y psicológica contra niños y adolescentes en una escuela religiosa con internado y en una parroquia católica de Reken, una localidad situada en la región de Münsterland, en el estado alemán de Renania del Norte-Westfalia.
Según las conclusiones de la investigación, entre 14 y 15 agresores actuaron durante varias décadas. «En su inmensa mayoría eran miembros de la congregación religiosa, y la violencia se produjo en todos los ámbitos de actividad de la orden», afirmaron este jueves las abogadas Petra Ladenburger y Martina Lörsch, responsables del estudio.
Las juristas investigaron entre octubre de 2024 y mayo de 2026 los casos ocurridos en el convento de Maria Veen, perteneciente a la Congregación de los Misioneros de Mariannhill. Su trabajo se centró tanto en el instituto con internado fundado por la congregación como en las actividades pastorales desarrolladas por sus miembros en la parroquia de Maria Veen. Para ello analizaron documentación histórica y recogieron testimonios de personas afectadas.
De acuerdo con el estudio, los abusos se produjeron principalmente durante las décadas de 1960, 1970 y 1980. La mayoría de los casos habrían constituido delitos incluso según la legislación vigente en aquella época.
Sin embargo, las investigadoras concluyen que faltó voluntad para sancionar a los responsables. En lugar de actuar contra ellos, los acusados fueron trasladados a otros destinos y no se transmitió información relevante sobre las denuncias. «También nos llamó la atención la deficiente asunción de responsabilidades por parte de la dirección de la congregación», señalaron Ladenburger y Lörsch.
Las víctimas relataron numerosas consecuencias que marcaron su vida adulta y, en algunos casos, aseguraron haber sufrido pensamientos suicidas. Según el informe, la congregación tampoco mostró la suficiente empatía ni el compromiso necesario en su trato con las personas afectadas.
Entre sus recomendaciones, las autoras del estudio proponen crear un sistema centralizado para registrar los casos de abusos en toda la provincia religiosa de la congregación, mejorar la gestión y conservación de los archivos, fomentar una cultura de diálogo más abierta y asumir de forma visible la responsabilidad institucional por lo ocurrido.
La investigación fue encargada por la propia dirección de la congregación religiosa.
