Para Charles Morerod, los datos del informe presentado "son solo la punta del iceberg" Obispo de Ginebra: “Una cosa que me sorprende es que ‘sólo’ hay 1.002 casos de abuso sexual en la Iglesia suiza"

El obispo de Ginebra Charles Morerod
El obispo de Ginebra Charles Morerod CES

“Cuando los obispos solicitaron este estudio sobre los abusos, fue para tener una perspectiva externa del problema. El hecho de que demuestre abuso y el aspecto sistémico de la cultura del encubrimiento no es en sí mismo sorprendente. El propósito del estudio es ayudarnos a comprenderlo mejor para poder corregirnos”

Preguntado por la razón por la que este estudio no se llevó a cabo hace 10 o 20 años, el arzobispo de Lausana, Ginebra y Friburgo afirma que “los obispos no estaban preparados. Es necesario que haya un cambio cultural. Debemos dejar de ver esta situación como algo que daña nuestra imagen, sino como algo que debe ayudarnos a reparar, sanar y prevenir”

“Una cosa que me sorprende es que ‘sólo’ hay 1.002 casos de abuso sexual. Para las diócesis de Lausana, Ginebra y Friburgo hemos registrado 150 casos con unas 200 víctimas. Incluso si cada caso es demasiado, sabemos que es sólo la punta del iceberg. Este informe, una vez más, pone de relieve la mala gestión de los casos de abusos en la Iglesia, el no reconocimiento de las víctimas, y es deplorable”.

Son las palabras, inequívocas, sin margen para la interpretación, del obispo Charles Morerod a propósito del histórico informe presentado el pasado martes sobre los abusos sexuales en la Iglesia de Suiza desde mediados del siglo pasado, realizado por la Universidad de Friburgo a instancias de la propia Conferencia Episcopal, y que concluye que al menos seis obispos -entre ellos el ahora cardenal Kurt Koch, pero también el propio Morerod, al frente de su diócesis desde 2011- actuaron de manera negligente ante las denuncias y pudieron ser encubridores de los sacerdotes pederastas.

“Cuando los obispos solicitaron este estudio sobre los abusos, fue para tener una perspectiva externa del problema. El hecho de que demuestre abuso y el aspecto sistémico de la cultura del encubrimiento no es en sí mismo sorprendente. El propósito del estudio es ayudarnos a comprenderlo mejor para poder corregirnos”, abunda el obispo dominico en entrevista con Kath.ch

Presentación del informe, en Zurich
Presentación del informe, en Zurich CES

Charles Morerod también ven con buenos ojos la iniciativa lanzada por el obispo de Coira, Joseph Marie Bonnemain, de crear un organismo nacional de recepción y escucha para las denuncias y las víctimas. “Obviamente esta es una buena idea. Después de la disolución de la comisión diocesana Prevención SOS, creada por monseñor Bernard Genoud, intenté crear una autoridad para la Suiza francófona, pero no funcionó. Las víctimas nos dijeron en un momento dado: ‘Ya no creemos en las autoridades internas de la Iglesia. Hagamos un órgano externo’. Fue así como se creó la Comisión de Escucha-Conciliación-Arbitraje de Reparación como organismo independiente de la Iglesia. Podríamos imaginarnos extenderlo a toda Suiza. Sin embargo, también hay que considerar que si la mayoría de las víctimas quieren un organismo independiente, otras piden una relación con la Iglesia y la diócesis. Pienso que las comisiones diocesanas también deben seguir existiendo”, señala.

"Es necesario un cambio cultural"

Preguntado por la razón por la que este estudio no se llevó a cabo hace 10 o 20 años, el obispo de Lausana, Ginebra y Friburgo afirma que “los obispos no estaban preparados. Es necesario que haya un cambio cultural. Debemos dejar de ver esta situación como algo que daña nuestra imagen, sino como algo que debe ayudarnos a reparar, sanar y prevenir”.

En este sentido, y sobre si el próximo Sínodo puede ayudar a cambiar precisamente esta mentalidad, sostiene Morerod que “el principio de sinodalidad implica considerar una participación más activa de los laicos en la vida y órganos de gobierno de la Iglesia. Lo que de hecho ya estamos haciendo, pero nos topamos con un obstáculo. Aunque el obispo se rodee de laicos que le aconsejen, en última instancia es siempre él quien decide”.

Operado de urgencia

Poco después de esta entrevista, y de una aparición televisiva, Morerod, de 61 años, tuvo que ser trasladado de emergencia al hospital, siendo operado de urgencia, sin que la diócesis suiza haya dado más detalles, informa Kath.ch. El obispo había señalado que, en caso de ser considerado culpable de negligencia en la gestión de casos de abusos en su diócesis, presentaría la dimisión.

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