"Hay mucho que reparar, mucho que construir, y mucho que ganar" dice el nuevo presidente de EEUU Biden presenta un programa inspirado en 'Fratelli Tutti': "Vamos a salir de esto juntos"

Joe Biden ya es presidente de Estados Unidos
Joe Biden ya es presidente de Estados Unidos

El líder demócrata, que no citó en ningún momento a Donald Trump, basó su discurso en un llamamiento a la unidad, con referencias a la Biblia, Dios, la fe y san Agustín

"Nuestra historia ha sido una lucha constante entre el ideal estadounidense de que todos hemos sido creado iguales, y esa realidad dura del negacionismo, del racismo, que nos ha dividido muchas veces. La batalla es perenne, y la victoria nunca está asegurada"

"Vamos a comenzar a escucharnos los unos a los otros, a mostrar respeto a los demás. No todo tiene que ser fuego en este camino. Cualquier desacuerdo no tiene que llevarnos a una guerra total. Tenemos que rechazar la cultura en la que los hechos son manipulados, incluso fabricados. Queridos conciudadanos, tenemos que hacerlo distinto: estados unidos es mucho mejor que esto"

"EEUU ha sido puesto a prueba, y va a salir más fuerte. Repararemos nuestras alianzas, y volveremos a estar con el mundo de nuevo, para hacer frente a los retos de hoy y de mañana. Y lideraremos por el poder de nuestro ejemplo. Seremos un socio fiable"

"Nos hemos enfrentado a una enfermedad brutal, a un racismo sistémico... vamos a hacer frente a nuestras responsabilidades, vamos a levantarnos, es hora de ser audaces, hay mucho trabajo por hacer (...). Lo mejor está por venir"

"Vamos a salir todos juntos". Joe Biden ya es presidente de los Estados Unidos. Y lo es tras una ceremonia que, en muchos aspectos, recordó a la magnífica noche de vigilia de Francisco el pasado 27 de marzo, en una vacía plaza de San Pedro. Como entonces, el Capitolio asomaba casi vacío, con la rotunda ausencia de más de 400.000 almas estadounidenses, víctimas del coronavirus. Y sin Trump, en su penúltima salida de tono antes de abandonar definitivamente la presidencia, que ocupa, desde ya, un católico, el segundo en la historia tras John Fitzgerald Kenedy.

Aunque Biden no citó en ningún momento a Trump, sí se comprometió a luchar "por todos, los que me apoyaron y los que no", e hizo un rotundo llamamiento a la unidad en mitad de la división, el odio, el racismo y la violencia que han marcado los últimos cuatro año de Trump.

Una ceremonia en lo que lo religioso tuvo un protagonismo especial, con los invitados cogidos de la mano, orando juntos, por la paz y la unidad. Con pastores protestantes y sacerdotes católicos, y la sensación de que todo va a cambiar.

Lady Gaga, Jennifer López y los ex presidentes (sin Trump)

"Esta tierra esta hecha para ti y para mi", improvisó Jennifer López durante su interpretación de 'America'. Antes, Lady Gaga había interpretado el himno norteamericano. En el Capitolio, el mismo lugar que hace apenas diez días había sido profanado por los exorcistas de la nueva religión, el trumpismo, que ha roto el país en dos mitades. 

"Yo, Joseph Biden, juro solemnemente que ejerceré con fidelidad el cargo de presidente de Estados Unidos, y hasta el límite de mi capacidad, preservaré, protegeré y promoveré la constitución de los Estados Unidos. Que Dios me ayude", dijo el nuevo presidente sobre la Biblia de la familia, un tomo sumamente voluminoso. Tanto como la empresa que le espera. Antes, Kamala Harris había hecho historia al convertirse en la primera mujer vicepresidenta del país.

La victoria de la democracia

"Este es el día de la democracia, un día de historia, de esperanza, de resolución", arrancó Joe Biden, quien subrayó que "hoy celebramos la victoria de la causa de la democracia. El deseo del pueblo ha sido escuchado", ante la atenta mirada del vicepresidente saliente, Mike Pence y de los ex presidentes Bush, Obama y Clinton.

"La democracia ha vencido", recalcó Biden, recordando que "en este lugar, la violencia intentó destrozar las raíces de este país, pero nos unimos a Dios y hemos vencido". El nuevo presidente hizo un llamamiento claro a la unidad y a la responsabilidad de todos. "La historia del país depende no de unos pocos, sino de todos nosotros. Nosotros, el pueblo".

"Esta es una gran nación. somos buena gente. A lo largo de los siglos, hemos llegado muy lejos. Nos queda un largo camino por delante. Nos queda mucho por hacer", prosiguió Biden, quien insistió en que "hay mucho que reparar, mucho que construir, y mucho que ganar".

Visiblemente emocionado, el nuevo presidente admitió el impacto de "un virus que se está llevando muchas vidas, más que todas las que perdimos en la II Guerra Mundial; millones de empleos que se han perdido. Hacemos un llamamiento en pos de la justicia social, la justicia para todos no se siga retrasando aún mas". 

Enfrentarnos al odio, el racismo y el extremismo

"Venceremos a todo esto juntos", aseguró Biden, quien hizo suyas unas palabras de la investidura de Abraham Lincoln, tras la Guerra Civil americana. "Toda mi alma va en este día. Toda mi alma va para reunir a este pueblo, a volver a reunificar esta nación, pido a todos los ciudadanos que se unan a mí en esta causa".

"Reunificarnos para enfrentarnos al odio, a la ira, al extremismo, a la violencia, a las enfermedades, con unidad podemos hacer grandes cosas", insistió el líder demócrata. "Nuestra historia ha sido una lucha constante entre el ideal estadounidense de que todos hemos sido creado iguales, y esa realidad dura del negacionismo, del racismo, que nos ha dividido muchas veces. La batalla es perenne, y la victoria nunca está asegurada".

Unidad, unidad, unidad. "La historia, la fe, la razón nos marcan el camino de la unidad. Nos tenemos que ver no como adversarios, sino como vecinos. Tenemos que unir fuerzas. Hay que bajar la temperatura, dejar de gritarnos", insistió, porque "no habrá paz sin unidad, solo amargura. No habrá progreso, solo una ira exhausta, no habrá nación, solo caos".

Rechazar los hechos manipulados y fabricados

Un trabajo que hay que comenzar desde ya. "En este momento, en este lugar, vamos a comenzar a escucharnos los unos a los otros, a mostrar respeto a los demás. No todo tiene que ser fuego en este camino. Cualquier desacuerdo no tiene que llevarnos a una guerra total. Tenemos que rechazar la cultura en la que los hechos son manipulados, incluso fabricados. Queridos conciudadanos, tenemos que hacerlo distinto: estados unidos es mucho mejor que esto".

Un ejemplo de este cambio es el nombramiento de "la primera mujer que va a ser vicepresidenta. ¡No me digais que las cosas no pueden cambiar!", proclamó Biden, quien resaltó que la investidura se daba "días después de que una turba intentara silenciar con violencia el deseo de la gente. No ocurrió, no ocurrirá nunca más".

"Seré el presidente de todos los estadounidenses, de todos. Lo prometo. Lucharé igual por aquellos que me apoyaron como por los que sí lo hicieron", resaltó Biden, quien citó a San Agustín para definir "los objetivos comunes" de una sociedad basada en el amor. "¿Qué nos define? Las oportunidades, la seguridad, la libertad, el respeto, el honor, la dignidad... y sí, la verdad. Las últimas semanas nos han enseñado una lección histórica, que las mentiras buscan un beneficio, y tenemos una responsabilidad".

"No tenemos que competir en facciones distintas... tenemos que acabar con la guerra que enfrenta a demócratas y republicanos, si abrimos nuestra alma y demostramos un poquito de tolerancia, de humildad, si queremos entender los problemas de los demás. Ponte en la piel del otro, como decía mi madre".

"Seremos un socio fiable"

Pese a las dificultades, Bien se mostró convencido de que "lograremos perseverar en este invierno oscuro". "Estamos en el periodo peor del virus. Tenemos que hacer frente a la pandemia como una única nación. Y os prometo lo siguiente. Tal y como dice la Biblia: La alegría llegará por la mañana, vamos a salir de esta juntos". Palabra de Dios, y también palabra de Biden, como antes lo fue de Bergoglio.

Y, por último, una llamada al mundo. "El mundo nos está viendo. Así que esto va para el mundo: EEUU ha sido puesto a prueba, y va a salir más fuerte. Repararemos nuestras alianzas, y volveremos a estar con el mundo de nuevo, para hacer frente a los retos de hoy y de mañana. Y lideraremos por el poder de nuestro ejemplo. Seremos un socio fiable".

Tras pedir un momento de silencio y oración por las víctimas del coronavirus, Biden cerró su discurso inaugural admitiendo que "nos hemos enfrentado a una enfermedad brutal, a un racismo sistémico... vamos a hacer frente a nuestras responsabilidades, vamos a levantarnos, es hora de ser audaces, hay mucho trabajo por hacer (...). Lo mejor está por venir".

Biden y Harris, a la entrada al Capitolio

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