Los obispos europeos manifiestan "profunda preocupación y oposición" ante la iniciativa COMECE dice 'No' a la propuesta de Macron de introducir el derecho al aborto en la Carta de la UE

Embarazo
Embarazo

Conscientes del drama y de la complejidad de las situaciones en las que se encuentran las madres que se plantean una interrupción voluntaria del embarazo, los Obispos europeos dicen no a la pretensión del presidente francés

Declaran que lo que quiere Emmanuel Macron no sólo traiciona el espíritu de los padres fundadores y los valores europeos fundamentales, sino que "sería una ley injusta, carente de fundamento ético y destinada a ser causa de conflictos perpetuos entre los ciudadanos de la UE"

Los firmantes de la declaración son el Cardenal Jean-Claude Hollerich SJ, Presidente de la COMECE, junto con los Vicepresidentes Mariano Crociata, Noel Treanor, Jan Vokál, Franz-Josef Overbeck

(Vatican News).- "Profunda preocupación y oposición": estas son las palabras expresadas por la Presidencia de la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea, COMECE, en respuesta al discurso del Presidente Emmanuel Macron ante el Parlamento Europeo, el pasado 19 de enero, que proponía actualizar la Carta Europea de Derechos Fundamentales para incluir el reconocimiento del derecho al aborto. Los firmantes de la declaración son el Cardenal Jean-Claude Hollerich SJ, Presidente de la COMECE, junto con los Vicepresidentes Mariano Crociata, Noel Treanor, Jan Vokál, Franz-Josef Overbeck.

La dignidad inalienable de la persona ya en el espíritu de los fundadores de la Unión

El prólogo de los Obispos señala que, desde sus inicios, el proceso de integración europea siempre ha sido apoyado y acompañado de cerca por la Iglesia. "Coincidimos con el Presidente Macron en la importancia de defender y promover los valores de la Unión Europea. Pero queremos subrayar que uno de los principales valores es el respeto a la dignidad de toda persona humana en cualquier etapa de su vida", dijeron los Prelados, "especialmente en situaciones de total vulnerabilidad, como es el caso de un niño no nacido". El pensamiento se dirige entonces a los padres fundadores de la Unión Europea, que "basándose en la auténtica tradición humanista que hace de Europa lo que es, fueron muy conscientes de la importancia fundamental de la dignidad inalienable de la persona humana y de la comunidad como base común de nuestra Unión".

Garantizar la asistencia a las mujeres con dificultades y al feto

Los Obispos europeos dicen ser "conscientes de la tragedia y la complejidad de las situaciones en las que se encuentran las madres cuando se plantean un aborto" y reiteran que la atención a ellas -que viven en una condición difícil o conflictiva a causa de su embarazo- debe ser también un deber ejercido por nuestras sociedades", ya que es una parte central del ministerio diaconal de la Iglesia. El pensamiento se dirige tanto a las mujeres como a los no nacidos:

"No hay que dejar solas a las mujeres con dificultades, ni se puede ignorar el derecho a la vida del no nacido. Ambos deben recibir toda la ayuda y asistencia necesarias"

Una ley injusta sin base ética

Otra aclaración de la COMECE: "Desde el punto de vista jurídico no existe un derecho al aborto reconocido en el derecho europeo o internacional". Por ello, según los Obispos, "el intento de cambiar esta situación introduciendo un supuesto derecho al aborto en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, no sólo va en contra de las creencias y valores europeos fundamentales, sino que sería una ley injusta, carente de fundamento ético y destinada a ser causa de conflictos perpetuos entre los ciudadanos de la UE".

Se espera que la integración europea favorezca y promueva siempre el respeto a las diferentes identidades y evite las imposiciones ideológicas. "En este sentido, la propuesta del Presidente Macron de incluir este supuesto derecho no puede considerarse en modo alguno como "dar nueva vida a nuestros derechos fundamentales", concluye la nota del COMECE.

UE

Primero, Religión Digital
Volver arriba