La desobediencia civil pone al estado en crisis: cristianos en oración por la justicia y la paz Cáritas reclama en Myanmar el retorno a la democracia y a la paz

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En un reciente comunicado, la Cáritas Birmana expresa su apoyo al movimiento popularde desobediencia civil ante el golpe militar

"Nos unimos a los miles de personas que, arriesgando su vida y su futuro, se manifiestan todos los días dentro del Movimiento de Desobediencia Civil, y nos sumamos a su resistencia pacífica contra quienes intentan negar el veredicto del pueblo"

Joseph Kung Za Hmung ("Gloria News Journal"): "Entre la gente hay determinación, pero también preocupación en estas horas. El estado se desmorona debido a la acción del movimiento de desobediencia civil"

"Estamos en una etapa difícil y delicada pero la gente está convencida de que están avanzando en la protesta pacífica por la democracia"

Obispo Alexander Pyone Cho: "Vivimos en el tiempo de Cuaresma, en el que todo cristiano está invitado a usar las armas de la oración, el ayuno y la caridad: Este es el camino que seguiremos como cristianos"

En un comunicado difundido el pasado lunes, Cáritas Myanmar (KMSS, Karuna Mission Social Solidarity-Myanmar) muestra su solidaridad con el pueblo birmano que, de manera pacífica, viene reclamando el regreso a la democracia tras el golpe de estado del 1 de febrero. Ese día, los miembros elegidos democráticamente del partido gobernante de Birmania, la Liga Nacional para la Democracia, fueron depuestos por el ejército.

Este es el texto íntegro del manifiesto:

CON EL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO

KMSS (Karuna Mission Social Solidarity-Myanmar) es el brazo de pastoral social de la Iglesia católica en Myanmar. Deseamos compartir con nuestro pueblo, amigos y colaboradores nuestras preocupaciones, esperanzas y oraciones en este momento tan desafiante en la historia de nuestro país.

Lanzamos este mensaje reafirmando los sentimientos expresados por el conmovedor llamamiento del Papa Francisco a la paz y el retorno a la democracia, así como la declaración pastoral de nuestro querido cardenal Charles Bo, quien una vez más ha apelado a todos los actores con el mensaje de que “la paz es posible, la paz es el único camino y la democracia es la luz de ese camino”. Estos dos buenos pastores han guiado a nuestra iglesia en tiempos difíciles. Y nosotros compartimos su determinación para lograr una solución pacífica a la crisis.

KMSS desea seguir su magisterio. Junto a ellos, expresamos nuestra "conmoción y angustia" ante el rumbo "decepcionante" de los acontecimientos en nuestro país. En este momento de oscuridad, deseamos apoyar a nuestro pueblo y compartir nuestras preocupaciones con quienes manejan el poder y con nuestros queridos socios y amigos.

Expresamos nuestra solidaridad con las personas que sienten heridas después de haber votado de forma masiva a favor de la democracia. Nos unimos a los miles de personas que, arriesgando su vida y su futuro, se manifiestan todos los días dentro del Movimiento de Desobediencia Civil, y nos sumamos a su resistencia pacífica contra quienes intentan negar el veredicto del pueblo. Mediante sus protestas no violentas y ordenadas, el pueblo de Myanmar está demostrando que los medios pacíficos son posibles. La gente, especialmente las nuevas generaciones, tiene grandes sueños, que sienten que se ven amenazados por este inquietante movimiento hacia un arreglo no democrático. KMSS respalda su lucha por la "dignidad humana", un principio clave de la Doctrina Social de la Iglesia.

Mientras rezaba por Myanmar durante la oración del Ángelus, el Papa Francisco señaló de forma conmovedora: "En este momento delicado, deseo trasmitir mi cercanía espiritual, oración y solidaridad con el pueblo de Myanmar". Lo asumimos como mandato nuestro: mantener nuestra "solidaridad" con las personas necesitadas, redoblando nuestro compromiso.

KMSS desea reafirmar la definición del Papa Francisco de que el poder real es servicio. Nuestro pueblo ha visto cómo el poder se ha utilizado para destruir sus sueños. Ha vivido décadas de guerra en un país dotado de recursos. El poder político consiste en empoderar a los más vulnerables, buscando siempre el mayor beneficio para el mayor número de personas, un principio social católico fundamental que el Papa Francisco recuerda constantemente.

Coincidimos con las opiniones del Papa Francisco, cuando mencionó la crisis de Myanmar en su discurso al cuerpo diplomático ante la Santa Sede; “La responsabilidad política es mostrar una voluntad sincera de servir al bien común, promoviendo la justicia social y la estabilidad nacional”. La paz es el único camino. Uniéndonos a la llamada del cardenal Charles Bo, exhortamos a los gobernantes actuales a allanar el camino de la paz y el diálogo mediante la liberación de los presos de conciencia. Instamos a escuchar al pueblo al que se promete una democracia genuina. Déjennos, como nación, elegir la paz. Déjennos volver a la democracia.

Nuestro pueblo jamás se rinde. Luchará tenazmente, sumido una vez más en otro túnel oscuro. Mientras vemos, con lágrimas en los ojos, a miles de personas protestando pacíficamente día tras día, nos llena de energía la esperanza de un mañana mejor, un mañana pacífico, un Myanmar digno. Compartimos su certeza de que, tras cada larga noche de lágrimas silenciosas, llega el amanecer. Nuestras noches pueden ser demasiado frecuentes y frustrantemente largas, pero con la compañía fraterna de todos, creemos y esperamos que esta nación verá un amanecer de paz y prosperidad.

Continuaremos siendo el Buen Samaritano, de acuerdo con la misión de KMSS, comprometidos con nuestro pueblo herido por tantos sueños anulados, pobreza provocada por la mano del hombre, guerras infligidas y desplazamientos desesperados. Nuestro pueblo se ve afectado por una pandemia mundial que priva a millones personas de sus medios de vida y por el último golpe de Estado, que destroza su frágil seguridad económica. Prevemos un aumento de la pobreza, una inseguridad alimentaria aguda y un aumento del riesgo de desplazamiento de personas. A la vista de todo esto, KMSS asegura a nuestro pueblo que nuestro acompañamiento aumentará y no se diluirá.

Con una convicción basada en la fe de "un cielo nuevo y una tierra nueva", marchamos en este Viacrucis junto a nuestro pueblo para ver la resurrección de la democracia. KMSS seguirá siendo su compañera de viaje en la búsqueda de la dignidad dada por Dios.

Con nuestros mejores deseos y oraciones en este santo tiempo de Cuaresma, en nombre de la familia KMSS,

Raymond Sumlut Gam, obispo presidente

James Ngun Hre, director nacional

Win Tun Kyi, responsable de Incidencia

22 de febrero de 2021

La desobediencia civil pone al estado en crisis: cristianos en oración por la justicia y la paz

“Entre la gente hay determinación, pero también preocupación en estas horas. El estado se desmorona debido a la acción del movimiento de desobediencia civil. Las oficinas estatales están cerradas o no funcionan. En todo el territorio, incluso en los suburbios o en las aldeas, la población no acepta y no reconoce a los líderes ni a las autoridades de distrito nombradas por los militares. Incluso para las medidas de seguridad ordinarias, los propios ciudadanos se sostienen por sí mismos. Estamos en una etapa difícil y delicada pero la gente está convencida de que están avanzando en la protesta pacífica por la democracia”: dice a la Agencia Fides Joseph Kung Za Hmung, un laico católico birmano, editor del periódico católico “Gloria News Journal”, refiriéndose al clima de tensión social que se vive en Myanmar, mientras que las manifestaciones populares continúan impugnando el golpe el 1 de febrero.

Ante este escenario de una nación que puede implosionar, los escuadrones de milicianos a sueldo de los militares, armados con palos, piedras y cuchillos, han intentado sembrar el terror entre la multitud pacífica que no ha dejado de protestar desde hace tres semanas, mostrando una adhesión masiva al Movimiento de Desobediencia Civil que ahora involucra a todo el país.

La presencia de los provocadores ha creado enfrentamientos aislados y aumentado el número de víctimas: según la “Asociación de Asistencia a Presos Políticos – Birmania”, ocho personas han sido asesinadas por agentes de la ley o milicianos. Algunos de ellos murieron porque no fueron tratados adecuadamente, sino que solo fueron trasladados a hospitales militares. Mientras tanto, la red social Facebook ha eliminado todas las cuentas vinculadas al Tatmadaw (el ejército birmano) y ha prohibido los anuncios de empresas controladas por los militares en sus plataformas.

Contactado por la Agencia Fides, el obispo Alexander Pyone Cho, que dirige la diócesis de Pyay, sufragánea de Yangon, explica: “Vivimos en el tiempo de Cuaresma, en el que todo cristiano está invitado a usar las armas de la oración, el ayuno y la caridad: Este es el camino que seguiremos como cristianos, este es el camino que nos muestra Cristo crucificado. Nuestras comunidades católicas en Myanmar, que representan algo más del 1% de la población, están rezando en cada iglesia con el Rosario y la Adoración Eucarística pidiendo a Dios por una solución pacífica a la crisis que atraviesa el país”.

“Los jóvenes - apunta el obispo de Pyay - desean un futuro de libertad, justicia y democracia y no aceptan a los que han tomado el poder por la fuerza. Como pastores hemos pedido, en una petición conjunta con líderes budistas y otros líderes religiosos birmanos, que se abriera una mesa de discusión: retomar el camino del diálogo es urgente para el bien y la prosperidad del país. Myanmar debe abandonar toda violencia y seguir los caminos de la justicia y la paz”.

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