Cristianos de Corea del Sur envían biblias a Corea del Norte, utilizando globos controlados por una aplicación, que puede rastrear el viaje y saber dónde caerán.
Esta forma de compartir la Palabra de Dios con los cristianos del otro lado de la frontera, permite que puedan tener un ejemplar de la Biblia en sus manos, ya que en el país comunista está prohibido, indicó el portal acontecercristiano.net.
Según el Ministerio Open Doors de EE.UU., que vigila la persecución de cristianos en el mundo, Corea del Norte, un pequeño estado comunista con armas nucleares, tiene unos 300.000 cristianos entre sus 25 millones de habitantes.
(RD/Agencias)