El provincial de los franciscanos franceses, ante el escándalo del arzobispo emérito de Estrasburgo "Esperamos que el 'caso Grallet' sirva para que la Iglesia reconozca sus faltas y se comprometa a reparar lo que se ha roto"

Jean-Pierre Grallet
Jean-Pierre Grallet

"Los Hermanos Menores estamos conmocionados por las últimas revelaciones en la Iglesia, como todo el pueblo de Dios", señala el franciscano, quien apunta que "los errores cometidos y el clima de desconfianza generalizado hacia la institución nos invitan a ser muy prudentes y exigentes"

"Hay que pensar en primer lugar en la víctima y en todas las personas que son víctimas de abusos, especialmente en la Iglesia. Debemos seguir escuchando su clamor por la verdad y la justicia"

"Esperamos que la declaración del Hermano Jean-Pierre contribuya a la apertura de un nuevo tiempo para la Iglesia; una Iglesia que reconozca sus faltas, que se comprometa a reparar lo que se ha roto y que actúe para que estos hechos no se repitan". El provincial de los franciscanos en Francia y Bélgica, Michel Laloux, ha salida a la palestra para explicar los "gestos inapropiados" admitidos por Jean-Pierre Grallet, arzobispo emérito de Estrasburgo.

El escándalo se produjo cuando Grallet, también franciscano, era fraile y no había recibido el orden episcopal. Laloux, quien recibió la denuncia de la joven, explicó que la misma "no se refiere a abusos a menores", sino que la denunciante ya era adulta cuando se produjeron los hechos, que no obstante están siendo investigados tanto en el ámbito canónico como en el penal.

Monseñor Grallet

Tras conocer los hechos, explica el provincial, "me puse inmediatamente en contacto con las autoridades competentes -la Nunciatura Apostólica- para determinar qué medidas tomar" dado que, al ser obispo, Laloux no tenía jurisdicción alguna sobre Grallet. Sí que suspendí al arzobispo emérito, que vivía en la comunidad, de la responsabilidad de una casa de hermanos mayores "a la espera de las conclusiones de la investigación".

"Los Hermanos Menores estamos conmocionados por las últimas revelaciones en la Iglesia, como todo el pueblo de Dios", señala el franciscano, quien apunta que "los errores cometidos y el clima de desconfianza generalizado hacia la institución nos invitan a ser muy prudentes y exigentes", y admite "el legítimo enfado" de la sociedad. "Corresponderá a la justicia calificar los hechos y su gravedad", indica.

Respecto a la denunciante, Laloux pidió "pensar en primer lugar en la víctima y en todas las personas que son víctimas de abusos, especialmente en la Iglesia. Debemos seguir escuchando su clamor por la verdad y la justicia".

"Compartimos el dolor de quienes se sienten heridos por esta revelación. Reafirmamos nuestro firme y decidido compromiso de luchar contra todas las formas de abuso en nuestra provincia", culmina el provincial franciscanos, quien invita a toda la Iglesia a "seguir profundizando en nuestro trabajo para prevenir, mejorar y acelerar nuestros procedimientos".

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