Jeevantha Peiris ha estado promoviendo una movilización pacífica El sacerdote de la sotana blanca que lidera las protestas en Sri Lanka

Jeevantha Peiris
Jeevantha Peiris

Es uno de los líderes de las protestas masivas que desde hace más de 100 días reclaman una solución a la crisis económica que atraviesa Sri Lanka, y que la semana pasada lograron la dimisión del presidente Gotabaya Rajapaksa

"Continuaremos esta protesta de manera pacífica y creativa hasta que Ranil Wickremesinghe renuncie", aun ciabogas el sacerdote de la sotana blanca

El padre Jeevantha Peiris es uno de los líderes de las protestas masivas que desde hace más de 100 días reclaman una solución a la crisis económica que atraviesa Sri Lanka, y que la semana pasada lograron la dimisión del presidente Gotabaya Rajapaksa.

Habitual del campamento denominado 'Gota Go Gama', en alusión al depuesto presidente, este sacerdote de sotana blanca atendió a Efe en el epicentro de las protestas, que una vez lograda la renuncia de Rajapaksa, han cambiado de objetivo. Su nueva víctima es Ranil Wickremesinghe, que asumió este miércoles la presidencia tras ganar una votación secreta en el Parlamento, y cuya victoria no convence a los manifestantes. "Nuestro primer objetivo era hacer renunciar (a Rajapaksa) como presidente, y así lo hemos hecho. Ahora tenemos un segundo objetivo, porque Ranil Wickremesinghe fue traído por Rajapaksa para cubrir su sistema corrupto", dice Peiris.

Al rescate de Rajapaksa

Los manifestantes rechazan a Wickremesinghe por haber formado parte del Gobierno de Rajapaksa cuando accedió al cargo de primer ministro el pasado mayo, en sustitución del hermano del exdirigente, Mahinda Rajapaksa, que se vio obligado a abandonar el puesto cuando sus seguidores atacaron a manifestantes en Colombo.

El P. Peiris
El P. Peiris

Según el líder sacerdote, Wickremesinghe "fue traído por Gotabaya Rajapaksa para cubrir todos sus problemas", sin contar con el respaldo del pueblo, sino de los parlamentarios "que estaban preocupados por sus propios beneficios".

El descontento de la gente con ambos dirigentes fue crítico el 9 de julio, cuando Rajapaksa, todavía presidente, y Wickremesinghe, fueron obligados a abandonar sus residencias oficiales tras el asalto de miles de manifestantes exigiendo su renuncia. Pese a que los dos comunicaron ese mismo día que presentarían sus dimisiones, solo Rajapaksa hizo efectiva su renuncia una semana después, no sin antes depositar de nuevo su confianza en Wickremesinghe, al relegar en él sus funciones de jefe de Estado.

Sri Lanka
Sri Lanka Melani Manel Perera

El periplo de Wickremesinghe al mando de la nación, que inicialmente debía ser temporal hasta la designación este miércoles de un nuevo presidente por parte del Parlamento, se ha ampliado hasta 2024 tras su victoria este miércoles en la Cámara, generando el rechazo de los manifestantes. "Queríamos darle una oportunidad al sistema parlamentario", pero el resultado ha acabado quitándoles la razón, afirma Peiris.

Cambio de sistema 

Lo único que desea la gente, según el sacerdote, es un cambio de sistema que permita alcanzar una estabilidad dentro de la crisis política y económica que vive la isla, con escasez de bienes básicos como alimentos, medicamentos o combustible. Un papel que, según los manifestantes, no está al alcance de Wickremesinghe, que ya fracasó en anteriores legislaturas como primer ministro, agregó Peris. 

"Esta vez ha sido primer ministro tres meses y no ha podido aportar soluciones a estas colas de combustible y la crisis alimentaria", advirtió. Por ello, este líder de sotana blanca, que ha estado durante semanas dando orientaciones al movimiento, prepara los planes para lo que promete ser una nueva revuelta igual a la que expulso a Rajapaksa.

Sri Lanka necista medicinas y equipos hospitalarios
Sri Lanka necista medicinas y equipos hospitalarios

"Continuaremos esta protesta de manera pacífica y creativa hasta que Ranil Wickremesinghe renuncie", sentenció el sacerdote. Así, el campamento que fue levantado hace 103 días para reclamar la renuncia de Rajapaksa seguirá siendo el centro de las protestas, ahora dirigidas contra Wickremesinghe, a pesar de que la escasez de combustible en la isla dificulte cada vez más acudir a la acampada, simbólicamente ubicada frente a la Secretaría de la Presidencia en Colombo. 

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