Francisco: "Rezo por sus padres y por todas las personas que lo amaron" Muere el pequeño Charlie Gard

El bebé británico Charlie Gard ha muerto este viernes tras ser desconectado de los equipos de respiración asistida que le mantenían con vida. Sus padres lo han comunicado, tal como recogen medios locales. "Nuestro pequeño se han ido", escribieron.

Connie Yates y Chris Gard abandonaron el pasado lunes la batalla legal por mantenerlo con vida y tampoco han podido cumplir su deseo de que el niño falleciese en el domicilio familiar, ya que una orden judicial concretó que debía morir en un hospital especializado en enfermos terminales.

Nada más conocer la noticia, el Papa Francisco publicó el siguiente tweet en su cuenta: "Encomiendo el pequeño Charlie al Señor, y rezo por sus padres y por todas las personas que lo amaron".



Charlie padecía una enfermedad genética llamada síndrome de depleción del ADN mitocondrial, la cual le provocó un daño cerebral considerado irreversible.

Desde octubre estaba internado en el hospital infantil londinense Great Ormond Street (GOSH), donde se mantenía con vida gracias a un soporte de ventilación artificial.

El pequeño, que estaba a días de cumplir un año, no podía ver ni oír y no era capaz de moverse, respirar o tragar por su cuenta.

Durante cinco meses, el matrimonio libró una larga batalla legal para que le permitieran sacar a su hijo del hospital y trasladarlo a Estados Unidos para recibir un tratamiento experimental, pero perdió sus apelaciones ante tribunales británicos y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en Estrasburgo.

La movilización de la pareja recibió el apoyo del papa Francisco y del presidente estadounidense Donald Trump, así como el de los círculos católicos británicos. Pero la pareja desistió el lunes, cuando se les comunicó que el pequeño sufre daños musculares irreversibles que hacían que el tratamiento experimental fuera inviable.

(RD/Agencias)

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