92º día de guerra: "Que los crímenes de guerra de Rusia no se extiendan por el mundo" Shevchuk: " Ucrania lucha aunque pague, en esa lucha por su libertad, el precio más alto de todos"

Ucrania
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Hoy es miércoles 25 de mayo de 2022 y Ucrania lleva ya 91 días de esta gran guerra. Inicia como siempre su mensaje diario el arzobispo greco-católico de Ucrania, Sviatoslav Shevchuk

"Todo el este y el sur de Ucrania están en llamas... Luhansk, Severodonetsk, Donetsk, Zaporozhzhia, Dnipropetrovsk, Mykolajiv, la región de Sumy, de Kharkiv, de Chernihiv", enumera

El arzobispo reflexiona sobre las estructuras de pecado que se ven favorecidas por el conflicto: La más preocupante hoy es el peligro de la trata de personas que salen del país.

"Nuestra Iglesia participa activamente en la lucha contra este delito tan lucrativo, así como contra el tráfico de armas y el de drogas … Todos juntos debemos unirnos ahora para impedir que las estructuras del pecado se extiendan. Nunca debemos ayudar a cometer un pecado ni a los criminales que están cerca de nosotros"

Mis queridos hermanos y hermanas en Cristo,
Hoy es jueves, 26 de mayo de 2022, y nuestra patria, nuestro pueblo lleva 92 días resistiendo la invasión militar a gran escala del ejército ruso en el territorio de nuestro Estado.

Ucrania se resiste. Ucrania lucha aunque pague, en esa lucha por su libertad, el precio más alto de todos. La situación en las ciudades y pueblos de nuestra patria es abrasadora. En particular, el día y la noche pasados se produjeron intensos combates en la región de Luhansk. Aunque Rusia ya no es capaz de llevar a cabo una guerra a gran escala en todos los frentes de la misma manera, en algunas zonas, la sangre fluye como un incendio.

Hoy estamos especialmente preocupados y rezamos por la ciudad de Severodonetsk en la región de Luhansk, rezamos por Slovyansk, por Kramatorsk, por esa parte de Ucrania que hoy se ha convertido en el epicentro del ataque ruso. Hay hostilidades a gran escala a lo largo de todo el frente. Nuestra región de Donetsk se está desangrando. El sur de nuestra Ucrania resiste heroicamente, a pesar de que el enemigo intenta atacar, bombardear nuestra región de Dnipropetrovsk, la región de Zaporizhya. Hay combates en el norte de la región de Kherson, la ciudad de Mykolaiv está siendo bombardeada.

Ucrania
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Pero Ucrania reza. Reza y pide al Señor Dios fuerza para resistir el mal. Ucrania da testimonio, confirma al mundo entero que el mal puede y debe ser derrotado. Pero necesitamos aliados, necesitamos ayuda para derrotar al mal juntos. Porque sólo juntos, con toda la gente sincera y honesta del mundo, Ucrania puede sobrevivir y sobrevivirá en esa batalla.

Hoy quiero reflexionar con ustedes sobre otro fenómeno del estado pecaminoso del hombre, de la serie de "pecados ajenos". Este pecado dice: "No castigues por el pecado". Vemos que el pecado humano es una enfermedad espiritual. Es una cierta impotencia. Es la enfermedad que tiene una propiedad muy peligrosa, la de infectar a otras personas de su entorno. Al igual que en la época de la pandemia del Coronavirus, cuando para frenar la propagación de la enfermedad era necesario aislar al enfermo, del mismo modo, cuando es una persona pecadora la que infecta con sus pecados a todos los que le rodean, hay que hacer todo lo posible para distanciarse de sus actos. Si el delito no se castiga, debido a la impunidad el comportamiento delictivo crece y se extiende.

En la vida espiritual, el pecado debe ser tratado adecuadamente. Por lo tanto, es muy importante encontrar el remedio adecuado para este pecado. Es obvio que el primer paso es desvincularse de ese comportamiento pecaminoso, evaluarlo con justicia, pero al final hay que encontrar remedios adecuados a la gravedad de ese pecado. Por lo tanto, en el sentido espiritual, el castigo es la medicina. A veces la empresa espiritual que llamamos castigo, la penitencia, puede no ser muy agradable, puede ser difícil, pero para un enfermo representa la salvación del pecado. El pecado puede ser contagioso y puede llevar a la muerte. En cambio, el sabio cuidado, la sabiduría del confesor nos ayuda a superar el pecado, a curarlo, a no contagiarnos de la muerte que este pecado transmite, y a ayudar a los que sufren esta enfermedad pecaminosa.

Ucrania
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Hoy debemos hacer todo lo posible para que los crímenes de guerra de Rusia no se extiendan por el mundo. Hoy en día, Ucrania está en la vanguardia de esta lucha. Estamos deteniendo este mal, pero el mundo entero debe darse cuenta del peligro de esta pandemia del "mundo ruso", una pandemia de justificación de los crímenes de guerra que incluso utiliza motivos religiosos.

Hoy pedimos al mundo entero que tenga cuidado con estas enfermedades espirituales que propagan nuestros invasores. Tengan cuidado de no quedarse callados ante esta tragedia, porque cualquier silencio, cualquier reticencia a distanciarse, condenar y castigar estos crímenes hoy se convierten en tóxicos, peligrosos, infectando almas inocentes con la muerte que trae la guerra en Ucrania.

Dios, bendice a nuestro ejército. Bendice a los hijos e hijas de Ucrania que se enfrentan al mal. Dios, bendice a los niños de Ucrania. Danos inmunidad para luchar contra el virus mortal de la guerra. ¡Dios, bendice a Ucrania y a sus hijos con la Paz Celestial!

Que la bendición del Señor sea para ti, con su gracia y su amor por la humanidad, ahora y por los siglos de los siglos. Amén.

¡Cristo ha resucitado! Ha resucitado de verdad.

Rusia ataca a Ucrania
Rusia ataca a Ucrania

Ucrania lleva ya 91 días de esta gran guerra. Inicia como siempre su mensaje diario el arzobispo greco-católico de Ucrania, Sviatoslav Shevchuk. "Todo el este y el sur de Ucrania están en llamas... Luhansk, Severodonetsk, Donetsk, Zaporozhzhia, Dnipropetrovsk, Mykolajiv, la región de Sumy, de Kharkiv, de Chernihiv", enumera

El arzobispo reflexiona sobre el pecado 'ayudar a pecar'. "Sabemos que la guerra es un momento en el que cada persona hace su elección. La guerra criba a todos como al trigo".

Alerta sobre el peligro de la trata de personas que salen del país. Invita a no colaborar ni con el enemigo, ni con las 'estructuras del pecado'.

"Nuestra Iglesia participa activamente en la lucha contra este delito tan lucrativo, así como contra el tráfico de armas y el de drogas … Todos juntos debemos unirnos ahora para impedir que las estructuras del pecado se extiendan. Nunca debemos ayudar a cometer un pecado ni a los criminales que están cerca de nosotros"

Mensaje completo

¡Cristo ha resucitado!

Amados hermanos y hermanas en Cristo, hoy es miércoles 25 de mayo de 2022 y Ucrania lleva ya 91 días de esta gran guerra. Una guerra sangrienta que Rusia ha iniciado contra el pueblo ucraniano.

Todo el este y el sur de Ucrania están en llamas... En la región de Luhansk se están produciendo intensos combates. Hoy hemos recibido la noticia de que el enemigo está avanzando con gran fuerza hacia Severodonetsk y se están produciendo graves y sangrientos combates. También continúan los combates encarnizados en las regiones de Donetsk y en el sur de nuestro país. Distritos enteros del sureste de Ucrania, Zaporozhzhia, Dnipropetrovsk, están sufriendo el fuego de los misiles. La ciudad de Mykolajiv fue alcanzada por misiles del BM-30, llamado «Smerch» ... El norte de Ucrania, la región de Sumy, de Kharkiv, de Chernihiv sufrieron varios ataques que Rusia lanza directamente desde su territorio.

Pero Ucrania está en pie. Ucrania está luchando. Aunque cada día tiene que pagar por esta lucha con las vidas de sus mejores hijos e hijas. Y Ucrania está rezando, rezando por sus tropas, rezando por aquellos que son las víctimas más vulnerables de esta guerra. Nuestra oración especial se eleva por nuestros ucranianos en los territorios ocupados, porque son los que lo están pasando más difícil.

Hoy quiero reflexionar con ustedes sobre otro pecado, que es otro de los así llamados pecados ajenos y que se llama: “Ayudar a pecar”. Sabemos que la guerra es un momento en el que cada persona hace su elección. La guerra criba a todos como al trigo , como le dijo una vez Nuestro Señor Jesucristo al apóstol San Pedro. Y junto al heroísmo de nuestros defensores, al heroísmo de nuestros hijos e hijas, vemos también ejemplos de conducta baja, vil; ejemplos de colaboración con el enemigo, ejemplos de crímenes de aquellos que colaboran con los crímenes de los ocupantes. Incluso entre el clero ruso, hay situaciones en que el sacerdote dirige bombas y misiles rusos contra sus propios feligreses. Lo hemos visto en la región de Luhansk, en la región de Donetsk.

Vemos que hoy en día, hay estructuras enteras de pecado, como así las llamó en su tiempo San Juan Pablo II, que colaboran con crímenes que ayudan al pecado. La cultura moderna conoce muchos tipos de esta acción conjunta que ayuda a cometer el pecado. En muchos países se comete el pecado de la eutanasia. La colaboración con el suicidio cometida por los mismos médicos. El suicidio “asistido”.

Pero en Ucrania vemos que se está produciendo otro crimen flagrante acerca del cual el mundo todavía entiende poco y no conoce del todo. Uno tiene la impresión de que los invasores rusos están tratando de imponer la política de despoblar a Ucrania. Están tratando de hacer todo lo posible para que más ucranianos abandonen su tierra. Esto incluso ayer fue públicamente declarado por el ministro de Defensa de Rusia. Los invasores expulsan a la gente de sus casas, crean condiciones que obligan a la gente a abandonar sus hogares. Directamente destruyen los hogares que alcanzan con sus armas. Más de un millón de gente fue deportada de los territorios ocupados. Sabemos que sólo contando las zonas de ocupadas de Khersón hoy esta provincia ya fue despoblada en un 50%. La mitad de la población dejó su tierra.

Otro flagrante delito que ahora espera a los desplazados que se han visto obligados a trasladarse fuera de nuestro país por la fuerza, es el peligro de la trata de gente. Nuestra Iglesia participa activamente en la lucha contra este delito, pero vemos que el tráfico internacional de personas, así como el tráfico de armas y el de drogas, son los negocios más lucrativos del crimen organizado.

Todos juntos debemos unirnos ahora para impedir que las estructuras del pecado se extiendan. Nunca debemos ayudar a cometer un pecado ni a los criminales que están cerca de nosotros. No debemos cooperar nunca con los pecadores en el hacer el mal, ni con aquellos que pueden incitarnos o invitarnos a pecar.

Oh Dios, bendice a Ucrania. Oh Dios, bendice a aquellos que hoy son víctimas de la guerra rusa. Bendice, cuida y ampara especialmente a aquellos que se ven obligados abandonar sus hogares, su tierra, su Patria. Oh Señor, ayúdanos a todos a servir adecuadamente a aquellos que son víctimas de las estructuras internacionales de trata de personas.

Oh Dios, bendice al ejército ucraniano. Cuida a los más débiles, porque Tú siempre estás con ellos de su lado.

La bendición del Señor y su misericordia descienda sobre ustedes por su divina gracia y amor y permanezcan ahora y siempre y por los siglos de los siglos, amén.

¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado!

Sviatoslav Shevchuk
Sviatoslav Shevchuk

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