El Vaticano convoca de nuevo a los obispos irlandeses
Reunión con los visitadores apostólicos
Se han documentado miles de abusos en varias diócesis
El Vaticano convocó a un grupo de obispos de Irlanda para analizar la crisis de la Iglesia en ese pais a causa de los sacerdotes pederastas y la investigación promovida por el Papa para atender el problema.
La Conferencia Episcopal Irlandesa confirmó que durante la reunión, prevista para la próxima semana en Roma, se hara referencia a la visita apostólica en ciernes que debera deslindar responsabilidades en cuatro diócesis.
La Congregación para los Obispos del Vaticano convocó a los arzobispos Sean Brady, de la diócesis de Armagh; Diarmuid Martin, de Dublín; Dermot Clifford, de Cashel y Emly, así como Michael Neary, de Tuam.
Los cuatro se encontrarán con sus respectivos visitadores apostólicos, los enviados del Papa para estudiar al detalle la situación en cada una de las demarcaciones eclesiásticas.
La investigación fue anunciada en marzo pasado en la carta dirigida por Benedicto XVI a los católicos irlandeses, el primer documento oficial de un obispo de Roma dedicado al tema de los abusos sexuales contra menores de parte de clérigos.
Los visitadores, es decir los responsables de conducir las pesquisas por cuenta de Roma, son el cardenal Cormac Murphy O'Connor, arzobispo emérito de Westminster (Reino Unido), quien se ocupara de la arquidiócesis de Armagh, mientras Sean Patrick O'Malley, de Boston (Estados Unidos), de Dublín.
Thomas Christopher Collins, arzobispo de Toronto (Canada), revisará a Cashel y Emly, mientras otro canadiense, Terrence Thomas Prendergast, pastor de Ottawa, hará lo propio con la demarcación de Tuam.
La Iglesia irlandesa vive uno de sus periodos más difíciles tras la publicación en junio de 2009 del Informe Ryan, un estudio de una comisión independiente que documentó miles de abusos sexuales contra menores por parte de sacerdotes y religiosos en un lapso de 70 anos.
Por otro lado el 26 de noviembre de ese mismo ano se difundió otro texto similar llamado Informe Murphy, en el cual se documentaron los abusos contra unos 400 niños de la diócesis de Dublin por parte de 46 sacerdotes en un periodo de 30 anos.
Como respuesta a estos reportes el Papa ha citado en diversas ocasiones a los obispos irlandeses para reuniones extraordinarias, ha expresado su "rabia y vergüenza'' por estos abusos y ha prometido que tomará medidas claras para evitar que se repitan.
Entre otras cosas al menos cuatro jerarcas eclesiásticos de Irlanda han dejado sus puestos en el ultimo año por haber atendido de manera errada la crisis por los sacerdotes pederastas.
(Rd/Notimex)