La presidenta de los religiosos franceses escuchó la denuncia de la mujer agredida por el purpurado Véronique Margron: "Es muy posible que el cardenal Ricard esté minimizando la magnitud de los abusos"

Ricard
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Margron tomó testimonio a la mujer, quien se puso en contacto con las autoridades eclesiásticas después de descubrir que Ricard había sido nombrado delegado pontificio de los Hogares de la Caridad, una asociación religiosa intervenida por varios casos de abusos relacionados con su fundador. "Había sido designado para supervisar a la comunidad", lo que fue "insoportable" para la víctima

La religiosa opina que, con la confesión del purpurado en la mano, Ricard no debería seguir siendo cardenal. "Se deben tomar medidas disciplinarias en Roma contra él, no puedo imaginar que hasta los 80 años pueda ser elector del próximo Papa. Eso me parece moralmente impensable"

Según la Fiscalía de Marsella (que investiga el caso como "agresión sexual agravada"), la 'confesión' de Ricard vino después de que los padres de la víctima enviaran una carta de denuncia a la Iglesia

El cardenal francés Jean-Pierre Ricard admitió, hace unos días, haber tenido un "comportamiento inapropiado" con una joven de 14 años. El caso, prescrito penalmente, debería seguir su recorrido desde el punto de vista canónico: el purpurado sigue siéndolo, y forma parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe, encargada, curiosamente, de las condenas a curas y obispos abusadores o encubridores.

Pero, ¿cómo está la víctima? "Ha vivido un trauma extremadamente fuerte", aseguró, en declaraciones a La Croix recogidas por Radio France, la presidenta de los religiosos franceses, Véronique Margron, quien ha podido acompañar a la mujer que sufrió los abusos de Ricard y que, sostiene, "es muy posible que esté minimizando la magnitud de los abusos". De hecho, apenas se habla de un beso a una niña, aunque la fiscalía de Marsella ha abierto una investigación por "agresión sexual agravada".

Margron tomó testimonio a la mujer, quien se puso en contacto con las autoridades eclesiásticas después de descubrir que Ricard había sido nombrado delegado pontificio de los Hogares de la Caridad, una asociación religiosa intervenida por varios casos de abusos relacionados con su fundador. "Había sido designado para supervisar a la comunidad", lo que fue "insoportable" para la víctima.

Véronique Margron

"Esta señora tuvo una enorme conmoción", recalcó la presidenta de los religiosos franceses, quien considera que su testimonio "es creíble y sincero (...). Su trauma es extremadamente fuerte, y ha vivido una gran violencia". 

"No puede ser elector"

Al tiempo, Margron sostiene que "es muy posible" que "el autor de los hechos, Jean-Pierre Ricard, esté minimizando" lo ocurrido con la joven. Del mismo modo, la religiosa opina que, con la confesión del purpurado en la mano, Ricard no debería seguir siendo cardenal. "Se deben tomar medidas disciplinarias en Roma contra él, no puedo imaginar que hasta los 80 años pueda ser elector del próximo Papa. Eso me parece moralmente impensable".

Según la Fiscalía de Marsella, la 'confesión' de Ricard vino después de que los padres de la víctima enviaran una carta de denuncia a la Iglesia. La investigación preliminar se abrió por "agresión sexual agravada" para "verificar la naturaleza exacta de los hechos denunciados así como su datación y escuchar a todas las personas que recibieron las confidencias así como a la persona que supuestamente fue la víctima".

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