La presidenta de la Comisión Europea hace suyo el discurso de Francisco Úrsula von der Leyen, a los jóvenes de Taizé: "Ninguno se salva solo, nos necesitamos"

Encuentro europeo de Taizé
Encuentro europeo de Taizé

"Podemos centrarnos en nuestras diferencias, sobre nuestros desacuerdos y nuestros malentendidos. O podemos optar por unir fuerzas para el bien, es decir, para proteger la dignidad de cada ser humano y la belleza de la creación"

Kirill, Bartolomé, Welby o Krieger también enviaron mensajes, así como el secretario de la Federación Literaria Mundial, el reverendo Martin Junge, el secretario del Foro Cristiano Mundial, Casely Baiden Essahmuah, y el secretario general interino del Consejo Mundial de Iglesias, el padre Ioan Sauca

"Nadie se salva solo". "Nos necesitamos unos a otros, para poner fin a la pandemia, para construir una economía más verde y más justa, para poner fin a la destrucción de la creación". La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, intervino en la "peregrinación de la confianza virtual" de la Comunidad de Taizé, y lo hizo con un mensaje calcado al que el Papa Francisco ha universalizado en 'Fratelli Tutti' y en sus expresiones durante la pandemia del coronavirus. . 

“Nunca como este año hombres y mujeres de todo el mundo se dieron cuenta de cómo nuestros destinos están entrelazados. Compartimos la misma fragilidad. Todas nuestras vidas han cambiado por la pandemia de una forma u otra. Y todos nuestros países deben afrontar las consecuencias del cambio climático", recalcó la presidenta de la CE, quien insistió en que "podemos centrarnos en nuestras diferencias, sobre nuestros desacuerdos y nuestros malentendidos. O podemos optar por unir fuerzas para el bien, es decir, para proteger la dignidad de cada ser humano y la belleza de la creación". 

Sufrimiento transformado en solidaridad

“En una época de grandes desafíos para Europa y el mundo sería fácil desesperarse", añade Von der Leyen. Sin embargo, "como nos recordó el hermano Alois, los signos de esperanza provienen de todos los rincones de la tierra. Innumerables hombres y mujeres han dedicado su tiempo e incluso han arriesgado sus vidas para ayudar a los ancianos, los enfermos y los solitarios. Los jóvenes de todas las nacionalidades se han movilizado por nuestro planeta. Y aquí en Europa, hemos decidido unir fuerzas para apoyar a los países más afectados por la pandemia. Este año de sufrimiento se ha convertido en un año de solidaridad”.

Por su parte, tras el mensaje de Francisco, otros líderes religiosos también han querido enviar un mensaje a la peregrinación de la confianza virtual de Taizé. Así, el patriarca de Constantinopla, Bartolomé, recordó que 2020 "ha traído consigo incertidumbre, sufrimiento y tristeza". "En el amanecer de 2021 estamos viendo finalmente el brillo de una luz, pequeña y frágil, una salida de la crisis que todavía tendremos que esperar pacientemente", subraya el líder ortodoxo.

Dios nunca deja de abrazarnos

Estas crisis, añade, "especialmente cuando son tan globales, son reveladoras de la fragilidad de nuestra humanidad y nuestra profunda dependencia del amor de Dios que nunca deja de abrazarnos, incluso cuando hemos dejado de creer".

Para Kirill, patriarca ortodoxo ruso, se pregunta "¿Cómo podemos tener esperanza cuando la pandemia lleva casi un año causando sufrimiento físico, psicológico y espiritual y una crisis con profundas consecuencias socioeconómicas? "¿Qué sentido tienen nuestras oraciones, ya que no parecen afectar al resultado de la epidemia?".

La respuesta está en la fe: "La esperanza cristiana surge directamente de una entrega total de uno mismo, de la vida y de la obra en las manos de Dios; sólo entonces nos daremos cuenta de que su luz no se debilitará en la oscuridad de este mundo".

"No tengáis miedo", pidió el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, en su mensaje. "En todo el mundo, la gente se enfrenta a la amenaza invisible en forma del virus Covid-19 que, sin embargo, se hace visible en la enfermedad y el sufrimiento." "En estas circunstancias, puede surgir el miedo: miedo a la enfermedad y a la muerte, o a nuestro futuro y bienestar. Sin embargo, recordemos el mensaje del ángel: un mensaje de consuelo y alegría: "No tengas miedo".

Finalmente, el pastor Christian Krieger, presidente de la Conferencia de Iglesias Europeas (Kek), abre a los jóvenes el horizonte de todos los desafíos que atraviesan el mundo, desde la crisis sanitaria a la emergencia climática, el resurgimiento de las tensiones internacionales, hasta la tragedia de las migraciones, con la urgencia de encontrar cuanto antes "una respuesta humana a nuestros hermanos y hermanas que se ahogan en el mar Mediterráneo". "Frente a las consecuencias sociales y económicas de la actual crisis de la pandemia", escribió Krieger, "los cristianos tienen la vocación de ser portadores de confianza y testigos de esperanza".

También enviaron mensajes el secretario de la Federación Literaria Mundial, el reverendo Martin Junge, el secretario del Foro Cristiano Mundial, Casely Baiden Essahmuah, y el secretario general interino del Consejo Mundial de Iglesias, el padre Ioan Sauca.

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