Tras el arresto del arzobispo de Lusaka, los obispos africanos expresan su solidaridad
La SECAM manifestó preocupación por el proceso contra Alick Banda y pidió que las autoridades garanticen la justicia. La detención se produce en un contexto de tensión política tras las generales y la crítica de la Iglesia al gobierno
(AICA).- El Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM) expresó su solidaridad con el arzobispo de Lusaka, Alick Banda, tras su arresto el 28 de septiembre en el marco de una investigación de la Comisión de Lucha contra las Drogas de Zambia (DEC).
En un mensaje publicado el 1° de octubre, la organización episcopal afirmó que recibió con "gran preocupación" las actuaciones relacionadas con el arzobispo y manifestó su cercanía a la Conferencia Episcopal de Zambia y a su presidente, el arzobispo Ignatius Chama.
Monseñor Banda fue detenido y acusado por la posesión de una Toyota Hilux que, según la DEC, habría sido obtenida de forma ilícita de la Autoridad Tributaria de Zambia. El arzobispo se declaró inocente ante un tribunal de Lusaka y obtuvo la libertad bajo fianza por 80.000 kwachas, unos 3.600 euros. Antes de su liberación, pasó una noche bajo custodia.
La SECAM subrayó que la Conferencia Episcopal de Zambia aclaró que el arzobispo no está acusado de participar en la supuesta disposición irregular del vehículo. También señaló que el automóvil fue entregado al Estado en diciembre de 2023.
Ante el proceso judicial, los obispos africanos pidieron a las instituciones competentes que actúen conforme a la ley y respeten los derechos y la dignidad de todas las personas implicadas. La SECAM también destacó la importancia de la justicia, la imparcialidad y el debido proceso.
Tensión política en el país
La detención de monseñor Banda se produjo en un contexto de tensión política en Zambia tras las elecciones generales del 13 de agosto.
Los obispos del país celebraron una sesión plenaria extraordinaria el 29 de septiembre y expresaron su preocupación por la polarización política, las detenciones arbitrarias, las restricciones a la libertad de expresión y el debilitamiento del Estado de derecho.
El arresto también provocó una respuesta de los fieles católicos de Lusaka, que se reunieron en la catedral para rezar por su arzobispo.
La SECAM pidió a los católicos de Zambia que mantengan la calma, la unidad y la oración mientras avanza el proceso judicial. La organización episcopal aseguró además sus oraciones por monseñor Banda, por los obispos de Zambia y por toda la Iglesia del país, con un llamado a que el proceso contribuya a la verdad, la justicia y el bien común.
