La arzobispa de canterbury se disculpa por las adopciones forzadas en hogares religiosos: "Sentimos una profunda vergüenza"
Sarah Mullally, cabeza de la Iglesia de Inglaterra, se disculpó este jueves por "el dolor, el trauma y el estigma" causado a mujeres y sus hijos por las adopciones forzadas en hogares de acogida religiosos entre 1949 y 1976
La arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, máxima autoridad de la Iglesia de Inglaterra, se disculpó este jueves por «el dolor, el trauma y el estigma» causado a mujeres y sus hijos por las adopciones forzadas en hogares de acogida religiosos entre 1949 y 1976.
Mullally, la primera mujer primada de la comunión anglicana, aseguró en un vídeo que la Iglesia «ha escuchado de primera mano los testimonios de madres que fueron separadas de sus bebés».
También revisó sus archivos para averiguar lo ocurrido en unas 200 casas de acogida de mujeres solteras y en situación vulnerable que iban allí a dar a luz.
Las personas afectadas nos han hablado del dolor, la vergüenza y la indignidad sufridos tanto entonces como ahora. Hoy, os decimos: somos nosotros quienes sentimos una profunda vergüenza de que esto ocurriera en comunidades cristianas
«Sabemos que muchas mujeres y, en ocasiones, niñas fueron obligadas a realizar trabajos manuales y de baja categoría como forma de ‘corrección» de su comportamiento, afirmó.
La arzobispa, que fue entronizada el pasado marzo, señaló que, entre las malas prácticas de la época que se han podido demostrar, hubo prejuicios por raza y discapacidad a la hora de determinar el futuro de los bebés.
«Las personas afectadas nos han hablado del dolor, la vergüenza y la indignidad sufridos tanto entonces como ahora. Hoy, os decimos: la vergüenza que os hicieron sentir fue injusta. No tenéis nada de lo que avergonzaros. Más bien, somos nosotros quienes sentimos una profunda vergüenza de que esto ocurriera en comunidades cristianas», manifestó.
Mullally: Estas prácticas pertenecen al pasado y no deben repetirse jamás
Mullally constató que la sociedad de entonces «valoraba el secreto y la respetabilidad por encima de la compasión y el cuidado» y sostuvo que, aunque oficialmente la Iglesia de Inglaterra «animaba a los hogares a mantener juntas a madres e hijos, esto a menudo no sucedió».
La líder religiosa dijo que «estas prácticas pertenecen al pasado y no deben repetirse jamás», y destacó la necesidad de «reconocer esta historia y responder con apertura, reflexión y aprendizaje, para garantizar que conduzca al cambio».
Si bien las investigaciones internas no han podido establecer una cifra fiable de personas afectadas, se sabe que en aquel periodo alrededor de 185.000 niños nacidos de madres solteras fueron adoptados en total, en todos los contextos, en Inglaterra y Gales.
El Gobierno británico anunció el miércoles que también se dispone a emitir una disculpa oficial a las madres que se vieron obligadas a dar sus bebés en adopción en instituciones del Estado.
Por su parte, la Iglesia católica de Inglaterra y Gales se disculpó en 2016 por su papel en la práctica de las adopciones forzosas.
