Monseñor Barron arremete contra el cardenal Vesco con citas sacadas de contexto, y éste responde: "Los creyentes tienen algo mejor que hacer que intentar convertirse unos a otros"
El obispo estadounidense atribuyó al purpurado una frase que nunca dijo y separó otra de su contexto argelino. CathoBel, el medio que hizo la entrevista, lo ha documentado. Vesco contesta con la historia del diálogo interreligioso de Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco y León XIV
Robert Barron, obispo de Winona-Rochester (Minnesota) y fundador de Word on Fire, ha criticado públicamente al cardenal Jean-Paul Vesco, arzobispo de Argel, por unas declaraciones sobre la evangelización. Pero la cita que usó no se corresponde con lo que dijo el cardenal. CathoBel, el medio belga que publicó la entrevista, ha explicado que una de las frases se presentó sin su contexto y que la otra ni siquiera aparece en la conversación.
"Disculpen, pero… ¿qué?"
En un mensaje en X publicado el 28 de octubre, Barron calificó de «desconcertante» la postura del cardenal. Le atribuyó dos afirmaciones: que "la Iglesia no está para convertir" y que los cristianos deberían acercarse a otras religiones "a través de la fraternidad en lugar de buscar conversiones". "Disculpen, pero… ¿qué?", escribió Barron.
El obispo recordó el mandato de Jesús en el Evangelio de Mateo: "Id y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos". A continuación, comentó: "A mí eso me suena a conversión". También citó a san Pablo, "¡ay de mí si no anuncio el Evangelio!", y cerró con una frase que se ha difundido mucho: "Si de verdad pensara que la Iglesia no existe para llevar a la gente a Cristo, dimitiría y buscaría un trabajo honrado". Su mensaje superaba las 600.000 visualizaciones cuando CathoBel publicó su análisis.
Barron reconoció que nadie defiende una evangelización "intimidatoria, autoritaria o irrespetuosa", a la que llamó proselitismo. Aun así, advirtió de que no se debe "tirar al niño con el agua de la bañera".
Lo que Vesco dijo en realidad
La primera frase sí está en la entrevista que Christophe Herinckx hizo al cardenal el 25 de septiembre en Bruselas. Pero Vesco no hablaba de la misión de la Iglesia universal, sino de la pequeña comunidad católica de Argelia y de su lugar en un país de mayoría musulmana: "Somos la Iglesia de este pueblo. No una Iglesia proselitista, no una Iglesia que está ahí para convertir, sino una Iglesia que aspira a ser uno de los componentes de este pueblo". El cardenal planteaba allí un reto de interculturalidad e inculturación para una Iglesia "mosaico".
La segunda frase, la de la fraternidad "en lugar de buscar conversiones", no es de Vesco. CathoBel ha comprobado que coincide palabra por palabra con la entradilla de un artículo de Ad Vaticanum, publicado horas antes del mensaje de Barron. Es decir, un resumen periodístico acabó presentándose entre comillas como si fueran palabras del cardenal. "El cardenal Vesco nunca dijo esa frase en nuestra entrevista", subraya el medio belga.
La respuesta del cardenal
Vesco ha respondido con un texto escrito la mañana de este viernes y difundido en redes sociales. En él no se dirige a Barron por su nombre. Lo que hace es situar su postura dentro de la tradición de los últimos papas:
"Le pese a quien le pese, la Iglesia que me hace vivir es la Iglesia de san Juan Pablo II y de la declaración interreligiosa de Asís, cuyo 40.º aniversario se ha celebrado estos días y en la que el papa León tenía previsto participar. La Iglesia del papa Benedicto, que, con el cardenal Tauran, desplegó más vínculos con el mundo musulmán que ningún otro papa antes que él. La Iglesia del papa Francisco, con la declaración de Abu Dabi sobre la fraternidad humana, firmada con el gran imán de Al Azhar el 4 de febrero de 2019. La Iglesia del papa León, con su visita a Argelia y su oración silenciosa en la Gran Mezquita de Argel, hombro con hombro con el rector".
Después, el cardenal mantiene su convicción: "Sí, creo que los creyentes de los tres monoteísmos tienen algo mejor que hacer que intentar convertirse unos a otros. Deben más bien aceptar una parte de no saber sobre la fe del otro y respetarse en sus respectivas creencias".
Y termina con la idea central de su entrevista: "Nuestro mundo necesita creyentes arraigados en su fe y que se reconozcan hermanos (y hermanas) en una misma y sagrada humanidad".
Dos maneras de entender la misión
La polémica enfrenta dos acentos que ninguno de los dos niega por completo. Barron insiste en que anunciar a Cristo incluye invitar a la conversión, aunque rechaza el proselitismo agresivo. Vesco, después de casi un cuarto de siglo en Argelia, pone el acento en el testimonio, la presencia ciudadana y la fraternidad como forma de vivir la fe entre musulmanes.
Lo que CathoBel pone en duda no es el debate de fondo, sino cómo empezó: con una frase que el cardenal no pronunció y con otra separada de la realidad argelina que la explicaba. Además, sería conveniente sacar alguna lección del caso: El obispo Barron, amigo de Trump, se cree un pistolero del lejano Oeste y dispara contra todo lo que se mueve y le suena a progresista o simplemente moderado. Sin pensárselo dos veces y sin tener en cuenta los contextos. Por eso, esta vez su pistola no tenía balas o disparó un simple perdigón.
