"Es cuestionar el magisterio de la Iglesia", dicen 200 jóvenes en una carta al nuncio Bélgica: Los jóvenes católicos, contra el sacerdocio femenino y el celibato opcional

Un joven camina por el interior de una iglesia
Un joven camina por el interior de una iglesia Danique Tersmette

“Nos entristece más cuando los resúmenes sinodales plantean la cuestión de la ordenación de mujeres. San Juan Pablo II se pronunció sobre esta cuestión y explicó que la Iglesia no tenía potestad para ordenar mujeres, que nunca lo haría, y que esta realidad se aplicaba a todos los católicos en todo momento. Cuestionar esto es cuestionar el magisterio de la Iglesia"

Reconocen los jóvenes que “a veces tenemos dudas, desacuerdos con los textos o las tradiciones, pero buscamos primero entenderlos antes de criticarlos”, y, en este sentido, ante “la cuestión del celibato sacerdotal [que] ha surgido en muchas síntesis diocesanas”, “estamos convencidos de que es un tesoro de la Iglesia porque es una de las pruebas de la existencia misma de Dios”

"Rechazamos cualquier forma de igualdad de roles que haga de la mujer ‘un hombre más’. Las mujeres y los hombres son diferentes y esta diferencia es una oportunidad para la Iglesia. Toda la antropología cristiana nos enseña esto"

El pasado 6 de julio, la Iglesia católica belga publicó la síntesis de la fase de escucha sinodal. El dibujo no era muy optimista. Los puntos más destacados del documento eran la disminución del número de fieles y su envejecimiento; el número insuficiente de voluntarios; la ausencia de jóvenes; o el repliegue de las comunidades que gastan sus energías en organizar la vida parroquial en lugar de ayudar a las personas a vivir una relación de amor con el Señor. También se decía que “de todas partes llegan llamamientos para abrir el ministerio ordenado a las mujeres y a los casados”.

Sin embargo, estas conclusiones, extractadas de las aportaciones realizadas durante meses en la fase diocesana para enviar luego a la Secretaría General del Sínodo, en Roma, no han convencido ni gustado a muchos, precisamente a los que más se echa de menos en las parroquias como deja de manifiesto la síntesis: los jóvenes.

Carta al nuncio: "Hay un desfase"

Y 200 de ellos, de los que aparecen por las parroquias y están comprometidos en la vida de la comunidad, según dicen ellos mismos, han escrito una carta abierta a pastores, sacerdotes y fieles, y que han entregado también al nuncio, en la que sostienen que nos les convence ese dibujo que ha salido de la síntesis sinodal.

Católicos belgas en un encuentro pastoral
Católicos belgas en un encuentro pastoral

“Hemos observado un desfase entre algunas de las afirmaciones de la síntesis y la realidad que vivimos”, dicen en su texto, publicado en Cathobel, por lo que, añaden, “decidimos publicar esta carta, que fue revisada y aprobada por más de 200 jóvenes de diferentes parroquias y comunidades de nuestro país o cercanos a ellas”. Así, ni están de acuerdo con ordenación de mujeres ni tampoco con que se puedan ordenar hombres casados.

"Nos parece extremadamente peligroso"

“Nos entristece más cuando los resúmenes sinodales plantean la cuestión de la ordenación de mujeres. San Juan Pablo II se pronunció sobre esta cuestión y explicó que la Iglesia no tenía potestad para ordenar mujeres, que nunca lo haría, y que esta realidad se aplicaba a todos los católicos en todo momento. Cuestionar esto es cuestionar el magisterio de la Iglesia (y por extensión la adhesión al dogma), lo que nos parece extremadamente peligroso en un mundo en el que ya carecemos de una orientación clara”, dice la misiva.

Encuentro de católicos belgas
Encuentro de católicos belgas

Reconocen los jóvenes que “a veces tenemos dudas, desacuerdos con los textos o las tradiciones, pero buscamos primero entenderlos antes de criticarlos”, y, en este sentido, ante “la cuestión del celibato sacerdotal [que] ha surgido en muchas síntesis diocesanas”, “estamos convencidos de que es un tesoro de la Iglesia porque es una de las pruebas de la existencia misma de Dios”.

No hacer de la mujer 'un hombre más'

En todo caso, “como esto no es un artículo de fe, acogeremos lo que la Iglesia discierna, pues no deseamos un vano inmovilismo”, subrayan, en contraposición clara con el tema del acceso de la mujer al sacerdocio.

Y tampoco acaban de tener claro qué se busca cuando en la síntesis se pide abordar el papel de la mujer en la Iglesia. En su opinión, “creemos firmemente en la complementariedad de los sexos. Sin duda, esto debe ser reelaborado porque aún no hemos encontrado los roles verdaderamente complementarios que se deben tener en la Iglesia, pero rechazamos cualquier forma de igualdad de roles que haga de la mujer ‘un hombre más’. Las mujeres y los hombres son diferentes y esta diferencia es una oportunidad para la Iglesia. Toda la antropología cristiana nos enseña esto”.

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