Curas católicos africanos, contra el 'apartheid' de Israel en Gaza: "Esto es un genocidio"

Clérigos católicos africanos invocan la historia de guerra y apartheid del continente para exigir el fin de la violencia en Tierra Santa. Un cardenal, un abad y sacerdotes de siete países africanos invocan la histo­ria de guerra y apartheid del continente para exigir el fin inmediato de la violencia.

Parar genocidio palestino
Parar genocidio palestino
Declaración de miembros africanos de la red internacional Sacerdotes contra el Genocidio
22 ago 2026 - 08:30

Clérigos católicos de Sudáfrica, Nigeria, Zimbabue, Camerún, Senegal, Malí y Uganda —entre ellos, el cardenal Stephen Brislin de Sudáfrica— han emitido una declaración conjunta en la que afirman que las políticas y acciones del Gobierno de Israel en Gaza constituyen genocidio.

La declaración se emite en nombre de Sacerdotes Contra el Genocidio - África (PAGA), la sección africana de la Red internacional Sacerdotes Contra el Genocidio. Basándose en la propia expe­riencia de África con la guerra, el desplazamiento y el apartheid, los firmantes afirman que su historia les obliga a reconocer los mismos patrones en Palestina, citando la declaración de Nel­son Mandela de 1997 de que la libertad sudafricana está incompleta sin la libertad palestina, y las conclusiones de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y de organizaciones de derechos hu­manos que determinan que las políticas israelíes equivalen al apartheid.

La declaración fundamenta su llamamiento en las Sagradas Escrituras y la doctrina social católi­ca, y deja claro que su condena va dirigida contra el Gobierno de Israel y sus políticas —no a los judíos ni al judaísmo—, condenando también «sin reservas» el asesinato de civiles y la toma de rehenes por parte de Hamás el 7 de octubre de 2023.

Su condena va dirigida contra el Gobierno de Israel y sus políticas —no a los judíos ni al judaísmo—, condenando también «sin reservas» el asesinato de civiles y la toma de rehenes por parte de Hamás el 7 de octubre de 2023

Los sacerdotes exigen: el cese inmediato del genocidio en Gaza y la violencia en Cisjordania, con pleno acceso humanitario; el fin del desplazamiento forzado en Tierra Santa; la coopera­ción con los mecanismos judiciales internacionales; la suspensión de las armas y la tecnología de vigilancia que puedan ser objeto de mal uso; un escrutinio ético de las inversiones relaciona­das; apoyo, rendición de cuentas y reparaciones para las víctimas; y un futuro político basado en la autodeterminación palestina, junto con la igualdad, la seguridad y la dignidad de israelíes y palestinos. Extienden el mismo llamamiento a los gobiernos africanos, insistiendo en que el derecho internacional debe aplicarse por igual a los conflictos en Sudán, Sudán del Sur, el este del Congo y Cabo Delgado.

'Sacerdotes contra el genocidio'
'Sacerdotes contra el genocidio'

Declaración de miembros africanos de la red internacional

Sacerdotes contra el Genocidio

Somos sacerdotes católicos africanos de origen o por vocación. Nuestro continente conoce la gue­rra. Llevamos la memoria de las guerras civiles en Mozambique y Angola, el genocidio de Ruanda y las guerras de Liberia y Sierra Leona. Hoy vemos la guerra de nuevo en Sudán y Sudán del Sur, el este de la República Democrática del Congo, el Sahel y Cabo Delgado, en el norte de Mozambique. Millones de personas en toda África se han visto obligadas a abandonar sus hogares, algunas como refugiadas, muchas más desplazadas dentro de sus propios países.

Por lo tanto, hablamos de Palestina y del genocidio que se sigue cometiendo en Gaza no porque el sufrimiento africano importe menos, sino porque nuestro propio sufrimiento nos ha enseñado a re­conocer el sufrimiento ajeno. Nelson Mandela declaró en 1997 que «nuestra libertad está incomple­ta sin la libertad del pueblo palestino». Sudáfrica, nación que conoce el apartheid y el despojo, re­cientemente ha presentado una demanda contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia en vir­tud de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.

Habiendo aprendido a reconocer la deshumanización en nuestra propia historia, no podemos negar­nos a reconocerla en otro pueblo. El genocidio no es simplemente sinónimo de guerra: según el de­recho internacional, se refiere a actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Basándonos en los argumentos de juristas internaciona­les y expertos en genocidio de renombre mundial, creemos que las políticas y actuaciones del Go­bierno de Israel en Gaza constituyen genocidio.

La tradición austral de Ubuntu nos recuerda que nuestra humanidad está unida como una sola. Las Escrituras plantean la misma pregunta en las primeras páginas del Génesis: "¿Dónde está tu her­mano?" (Gn 4, 9). San Pablo expresa la misma verdad: "Si un miembro sufre, todos sufren con él" (1 Cor 12, 26). La evasiva de Caín ―"¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?"― no puede ser la respuesta de los cristianos cuando otro pueblo sufre ante nuestros ojos. Toda persona lleva impre­sa la imagen de Dios (Gn 1, 27); la dignidad no se confiere por la ciudadanía, la etnia ni el poder militar.

El Concilio Vaticano II incluye el genocidio entre los actos que "envenenan la sociedad humana" (Gaudium et Spes, 27). Un aspecto particularmente espantoso de este genocidio es que, para la in­mensa mayoría de la población de Gaza, no ha habido una ruta segura hacia un refugio seguro, solo desplazamientos repetidos dentro de un territorio cerrado, de un lugar inseguro a otro. Ordenar a la gente que huya cuando no hay un lugar seguro al que huir no es protección.

Día de África 2026
Día de África 2026

Nuestra preocupación por Tierra Santa no disminuye nuestra preocupación por África. Los obispos de Mozambique han declarado que "el futuro de Mozambique no puede construirse sobre la violen­cia". Los obispos católicos de Sudán y Sudán del Sur calificaron el asesinato de civiles como "una ofensa contra Dios", advirtiendo: "La venganza no es justicia. El castigo colectivo no es fortaleza". El sur de África también conoce el apartheid, condenado por sus obispos como "intrínsecamente malo" ya en 1957. Esa historia nos hace estar atentos a los patrones de separación territorial, restric­ción de la libertad de movimiento y despojo. B'Tselem, Human Rights Watch y Amnistía Internacio­nal han concluido que las políticas israelíes hacia los palestinos equivalen al apartheid, y en 2024 la Corte Internacional de Justicia dictaminó que las medidas israelíes mantienen una "separación casi total" entre las comunidades palestinas y de colonos en Cisjordania y Jerusalén Este. El arzobispo Desmond Tutu, tras visitar Tierra Santa, dijo que "me recordó mucho a lo que nos sucedió a los ne­gros en Sudáfrica".

No podemos condenar el apartheid en nuestra historia y negarnos a reconocer esos mismos patrones infligidos a los palestinos. Nuestra condena se dirige al Gobierno de Israel y a las políticas y accio­nes de las que es responsable, no a los judíos ni al judaísmo. Rechazamos tanto el antisemitismo como la islamofobia. Condenamos sin reservas el asesinato de civiles, la toma de rehenes y otros crímenes graves cometidos por Hamás y otros grupos armados el 7 de octubre de 2023. Pero sus crí­menes no disminuyen las obligaciones de Israel en virtud del derecho internacional, ni justifican el genocidio ni el castigo colectivo. No responderemos a una deshumanización con otra.

No podemos condenar el apartheid en nuestra historia y negarnos a reconocer esos mismos patrones infligidos a los palestinos. Nuestra condena se dirige al Gobierno de Israel y a las políticas y accio­nes de las que es responsable, no a los judíos ni al judaísmo. Rechazamos tanto el antisemitismo como la islamofobia

También está en juego un interés directo de África. Se han desarrollado y perfeccionado tecnologías de vigilancia, reconocimiento facial y selección automatizada para el control de los palestinos, y luego se han vendido internacionalmente ―incluso en África― promocionándolas como «probadas en combate». Los países africanos ya han experimentado los peligros de dicha tecnología a través de sistemas como Pegasus, y quienes diseñan, autorizan y despliegan estos sistemas siguen siendo moralmente responsables de sus actos.

El Papa León XIV ha pedido que se «desarme» la inteligencia artificial y que se logre una «paz des­armada y desarmante»; llamamientos que este genocidio demuestra que van de la mano. Como en­seña el Concilio Vaticano II, la paz es «obra de la justicia» (Gaudium et Spes, 78).

Stop genocidio palestino
Stop genocidio palestino

Por estas razones, y porque el genocidio debe detenerse en lugar de lamentarse a posteriori, hace­mos un llamamiento a:

1. El cese inmediato de las políticas y acciones genocidas en Gaza y de la violencia en Cisjordania, con pleno acceso humanitario y protección para civiles, personal médico, trabajadores humanitarios y periodistas.

2. El fin del desplazamiento forzado y de la destrucción de las condiciones necesarias para la vida civil en Tierra Santa.

3. La plena cooperación con los mecanismos judiciales y de investigación internacionales.

4. La suspensión de armas y tecnologías con grave riesgo de ser utilizadas en violaciones graves del derecho internacional, y el escrutinio por parte de los gobiernos africanos de las tecnologías de vigi­lancia, IA y militares que adquieren.

5. El escrutinio ético por parte de las instituciones cristianas de las inversiones vinculadas a graves violaciones de la dignidad humana, y el apoyo humanitario, médico y de recuperación de traumas sostenido para los perjudicados, junto con la verdad, la rendición de cuentas y las reparaciones.

y 6. Un futuro político basado en la autodeterminación palestina y en la dignidad, la libertad, la igualdad y la seguridad tanto de los palestinos como de los israelíes.

Como africanos, hacemos el mismo llamamiento a nuestros gobiernos y a la Unión Africana: no po­demos invocar el derecho internacional para los palestinos y desatenderlo para los civiles en Sudán, Sudán del Sur, el este del Congo o Cabo Delgado. Nuestro llamamiento no se basa en que las vidas palestinas valgan más que las israelíes o africanas, sino en que no valen menos. Nuestra respuesta no puede ser el silencio. Nuestra respuesta no puede ser el odio. Nuestra respuesta debe ser la ver­dad, la justicia, la misericordia y una paz verdadera, que nunca es simplemente la ausencia de com­bates. El Concilio Vaticano II enseña que «la paz no es simplemente la ausencia de guerra», sino «una obra de la justicia» (Gaudium et Spes, 78). El profeta Isaías expresa la misma verdad: «El fru­to de la justicia será la paz» (Is 32:17).

21 Agosto 2026

En nombre de Sacerdotes Contra el Genocidio – África (PAGA)

Cardenal Stephen Brislin (Sudáfrica)

P. Kufre Afangide, SPS (Nigeria)

P. Matthew Charlesworth, SJ (Zimbabue)

P. Hans-Joachim Lohre, MAfr (Francia/Mali)

P. Bonaventure Mashata, MAfr (Sudáfrica)

P. Mokesh Morar (Sudáfrica)

Abad Magloire Nkounga Tagne (Italia/Camerún)

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