Enrique Figaredo desde Camboya: "Los nuevos esclavos de las scam city y los desplazados, el rostro oculto de la crisis"

Camboya atraviesa una doble emergencia humanitaria: por un lado, los desplazados provocados por el conflicto en la frontera con Tailandia; por otro, una crisis silenciosa, la de las víctimas de las scam city

El padre Figaredo (En el centro) visita a los campos de refugiados
El padre Figaredo (En el centro) visita a los campos de refugiados
19 jul 2026 - 06:57

(Paolo Affatato/Agencia Fides).- “Camboya atraviesa una doble emergencia humanitaria: por un lado, los desplazados provocados por el conflicto en la frontera con Tailandia; por otro, una crisis silenciosa, la de las víctimas de las scam city, personas implicadas en redes de trata de seres humanos, secuestradas y reducidas a la esclavitud”. Así lo explica a la Agencia Fides el Prefecto apostólico de Battambang, el jesuita español p. Enrique Figaredo Alvargonzález, quien subraya el compromiso de la Iglesia camboyana junto a las personas más vulnerables.

En los últimos años, Camboya se ha convertido en uno de los principales centros asiáticos de los llamados scam compounds, complejos gestionados por redes criminales donde miles de personas son reclutadas con falsas ofertas de trabajo y obligadas, bajo amenazas, a realizar estafas en línea. A pesar de las operaciones lanzadas por el Gobierno, organizaciones internacionales denuncian que muchas estructuras continúan activas bajo nuevas formas, con casos de trabajo forzado, violencia y torturas.

Centros de estafas. Camboya
Centros de estafas. Camboya
Camboya se ha convertido en uno de los principales centros asiáticos de los llamados scam compounds, complejos gestionados por redes criminales donde miles de personas son reclutadas con falsas ofertas de trabajo y obligadas, bajo amenazas, a realizar estafas en línea

“Todas estas personas son víctimas de la trata de seres humanos”, explica el p. Figaredo. “Llegan desde sus países con la esperanza de encontrar un buen trabajo y, en cambio, caen en una trampa. Les quitan los pasaportes, los amenazan y los convierten en esclavos”. Las víctimas proceden de diversos países asiáticos y africanos. Algunas logran escapar y llegan a Cáritas sin documentos ni recursos.

La acogida es el primer paso de la respuesta eclesial: “Lo primero es reconocer su humanidad herida y acogerlos. Después comienza un trabajo delicado junto con las autoridades y las embajadas para obtener nuevos documentos y permitir su regreso”. Cada caso requiere discernimiento, ya que algunas personas han sido secuestradas, mientras que otras pueden haber participado en las redes criminales y buscan abandonarlas. “Pero antes que nada son seres humanos. Necesitan ser amados, escuchados y curados de sus heridas”, afirma el Prefecto apostólico.

Junto a esta emergencia, Camboya sigue afrontando las consecuencias del conflicto fronterizo con Tailandia. “Existe oficialmente un alto el fuego, pero la frontera permanece cerrada, el comercio está detenido y todavía hay soldados desplegados en la zona”, explica Figaredo. A su juicio, existe el riesgo de que prevalezca “la ley del más fuerte” sobre el derecho internacional.

Esta guerra deja en segundo plano la trata, los escándalos y el sufrimiento de los más vulnerables. Y, como siempre, son los pobres quienes pagan el precio

El Prefecto apostólico teme además que el conflicto eclipse otras crisis: “Esta guerra deja en segundo plano la trata, los escándalos y el sufrimiento de los más vulnerables. Y, como siempre, son los pobres quienes pagan el precio”.

Según las agencias de Naciones Unidas, en los primeros meses de 2026 unos 400.000 desplazados internos seguían afectados por la crisis, agravada por el regreso de trabajadores migrantes desde Tailandia. Figaredo distingue entre quienes no pueden volver a sus pueblos por encontrarse en zonas bajo control tailandés y quienes han buscado refugio en templos budistas, casas de familiares o nuevos asentamientos construidos por el Gobierno.

Enrique Figaredo
Enrique Figaredo

Ante esta situación, se ha creado un grupo de trabajo coordinado por Cáritas, con la colaboración de diversas realidades eclesiales: los jesuitas en el ámbito educativo, otras organizaciones en la atención a niños con discapacidad, ancianos y familias necesitadas. “Cada uno tiene su pequeña tarea, pero todos colaboran”, señala Figaredo.

Para el Prefecto apostólico, esta red de solidaridad representa hoy un signo concreto de esperanza para una Camboya marcada por las heridas de la guerra, la trata de personas y la pobreza.

Te regalamos el Informe RD con análisis y todos los discursos de León XIV a España.
HAZTE SOCIO/A AHORA

También te puede interesar

Lo último

stats