Fred Wekesa: “La visita de León XIV a Argelia es un retorno espiritual a la tierra de san Agustín”

El rector de la basílica de San Agustín destaca la visita del Papa como “un retorno espiritual” y un mensaje de convivencia

Fred Wekesa.
Fred Wekesa. | Archivo

A las puertas de una visita histórica, Annaba, en Argelia, vive días de expectación y preparativos intensos. La ciudad vinculada a la memoria de san Agustín de Hipona se prepara para recibir al papa León XIV en la primera visita de un pontífice al país africano. Para la pequeña comunidad cristiana local, la visita tiene un fuerte valor simbólico: supone la presencia del primer papa agustino de la historia en la tierra del santo que marcó el pensamiento cristiano, pero también una oportunidad para visibilizar una Iglesia pequeña que vive arraigada en el diálogo, la convivencia y la discreción.

En una ciudad movilizada para acoger este momento sin precedentes, el rector de la basílica de San Agustín, Fred Wekesa, explica, horas antes de conocer personalmente a León XIV, qué representa esta visita para los fieles de Annaba y qué mensaje puede dejar al país.

Pregunta. ¿Qué valor simbólico tiene para la comunidad agustiniana de Annaba la visita de León XIV?

Respuesta. Para la comunidad agustiniana de Annaba, esta visita apostólica es un profundo retorno espiritual y una acción de gracias a Dios. Recibir al primer papa agustino de la historia precisamente en esta tierra, donde san Agustín nació, ejerció como obispo y nos dejó un legado espiritual, filosófico y teológico inmenso, es un honor incalculable que alienta profundamente nuestra misión diaria en esta tierra de san Agustín.

R. Esta visita nos aporta una gran alegría y un espíritu de acción de gracias a nuestra pequeña comunidad cristiana, formada por un grupo de argelinos, estudiantes subsaharianos, religiosos y religiosas, y algunos expatriados.

P. ¿Qué supone para usted, personalmente, vivir este momento desde la basílica?

R. Personalmente, como rector de esta basílica, siento una gran alegría y humildad. Estar aquí significa custodiar la memoria de un hombre que es un puente importante entre África y Europa, y entre cristianos y musulmanes. Me pregunto a menudo qué he hecho para merecer este servicio en esta tierra de san Agustín. Es gracia de Dios.

"Personalmente, como rector de esta basílica, siento una gran alegría y humildad", insiste el religioso.
"Personalmente, como rector de esta basílica, siento una gran alegría y humildad", insiste el religioso. | Fares Makrouf

P. ¿Cómo se ha preparado espiritualmente la comunidad para esta visita?

R. Con la colaboración de las autoridades locales y con un trabajo compartido entre nosotros, las diferentes comisiones creadas para preparar la visita apostólica han trabajado día y noche para que todo esté listo.

R. En el ámbito espiritual y litúrgico, se ha redactado una oración especial que se ha utilizado en toda Argelia para pedir que la visita sea un éxito. Además, en algunas parroquias y comunidades religiosas del país se han rezado rosarios, se ha hecho adoración al Santísimo y otros ejercicios espirituales como preparación.

R. En cuanto a la liturgia, se han realizado ensayos del coro, reuniones con el maestro de ceremonias de las misas pontificias y formación de los distintos ministros que participarán en la misa papal del 14 de abril aquí, en Annaba, especialmente los monaguillos.

P. ¿Qué dispositivo logístico y de seguridad se ha desplegado para recibir al Papa?

R. En el ámbito logístico, el proceso de inscripción ya se ha cerrado y esperamos entre 750 y 780 participantes, aunque el objetivo inicial era llegar al menos a los 950.

R. En cuanto a la seguridad, también hemos trabajado codo con codo con las autoridades locales y nacionales, que nos han ofrecido un gran apoyo en los protocolos de seguridad, la reparación de carreteras y la restauración de las estatuas del entorno de la basílica. Les estamos muy agradecidos.

P. ¿Cómo es hoy la vida cotidiana de los cristianos en Annaba?

R. Describiría la situación actual de los cristianos como la de una comunidad pequeña, pero de una Iglesia viva. Es una Iglesia donde todos se conocen y donde cada uno intenta vivir y dar buen testimonio con su vida.

R. De hecho, se podría resumir diciendo que somos una “Iglesia del encuentro”: para acoger a quienes llaman a nuestras puertas, para encontrarnos con la gente en el mercado y también entre nosotros mismos como agentes pastorales aquí en Argelia.

R. A pesar de ser una minoría muy pequeña —aproximadamente el 1% de la población—, nuestra vocación no es el proselitismo, sino dar testimonio del amor de Dios a través de la amistad sincera, la fraternidad compartida y una convivencia pacífica.

"La visita de León XIV es un honor incalculable que alienta profundamente nuestra misión diaria en esta tierra de san Agustín", afirma.
"La visita de León XIV es un honor incalculable que alienta profundamente nuestra misión diaria en esta tierra de san Agustín", afirma. | Archivo

P. ¿Cómo se concreta ese diálogo con la comunidad musulmana en el día a día?

R. Después de más de 10 años trabajando aquí, tengo la sensación de que la Iglesia de Argelia vive muy cerca de la esencia del cristianismo. Eso significa revisar nuestros compromisos cristianos y ponerlos realmente en práctica.

R. A pesar de ser pocos, esto nos recuerda la necesidad de vivir los valores del Evangelio, participar en la misa, atender a cristianos que viven a cientos de kilómetros de distancia y vivir el perdón.

R. Es también una Iglesia que dialoga. Hay diálogos cotidianos que pasan por gestos sencillos, como felicitarnos mutuamente durante fiestas como el mes sagrado del Ramadán o la Navidad. Estas celebraciones nos ofrecen oportunidades para compartir, dialogar y practicar la tolerancia, aceptándonos unos a otros para vivir en paz.

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