La Iglesia, en primera línea de los trabajos de rescate tras el terremoto en Indonesia
La tierra sigue temblando frente a las costas de la isla de Flores, en Indonesia. El balance actualizado del seísmo es de 54 muertos, al menos 150 heridos y miles de desplazados
(AsiaNews).- Tras el potente terremoto que ha sacudido Nusa Tenggara Oriental (NTT), las organizaciones católicas y las entidades vinculadas a la Iglesia indonesia están en primera línea de las operaciones de asistencia y ayuda a la población, mientras que el papa León XIV ha enviado un mensaje de condolencias. Mientras tanto, se registró un nuevo terremoto de magnitud 5,6 frente a la costa, aunque no provocó una alerta de tsunami: el epicentro se localizó a 175 km al este de la ciudad de Labuan Bajo (extremo occidental de la isla de Flores), a una profundidad de 18 km, y no habría causado daños ni heridos.
Esta nueva sacudida se produce tras el seísmo principal del pasado 15 de agosto, cuyo balance actualizado —y en continuo aumento— asciende al menos a 54 muertos, 150 heridos y casi 6.000 desplazados (otras fuentes hablan de unos 13.000).
Indonesia se encuentra en el llamado «Cinturón de Fuego del Pacífico», una zona caracterizada por una elevada actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran una media de unos 7.000 terremotos, la mayoría de ellos de intensidad moderada. En estas horas, la red de Cáritas Indonesia, junto con las delegaciones locales de Cáritas en las diócesis afectadas, ha puesto en marcha una intervención de emergencia en respuesta a la devastación causada por el seísmo principal, cuyo epicentro se situó a unos 30 km al noreste de Mbay, en la regencia de Nagekeo, seguido de otros cientos de réplicas.
La regencia de Sikka ha registrado 3.356 residentes desplazados y la de Manggarai, 2.078, mientras que otras personas que se han quedado sin techo ni refugio se encuentran en Nagekeo, Bima y en las islas Selayar. La catástrofe ha dañado además más de 2.403 viviendas, así como decenas de colegios, centros sanitarios, oficinas gubernamentales e iglesias. Entre las necesidades urgentes figuran tiendas de campaña de emergencia, alimentos, medicamentos, mantas, colchonetas, agua potable y generadores.
Iglesia y emergencia
En estas horas, el papa León también ha querido manifestar su cercanía y consuelo a la población de Indonesia afectada por el terremoto. En un telegrama de condolencias firmado por el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin y dirigido a monseñor Paulus Budi Kleden, arzobispo de Ende, el pontífice se muestra «profundamente entristecido» al conocer la magnitud de la «devastación causada por el terremoto».
A continuación, el papa Prevost «ofrece la garantía de su solidaridad espiritual y su cercanía» a quienes «sufren los continuos efectos de esta catástrofe, en particular a los numerosos desplazados y heridos». «Su Santidad —concluye la nota— anima a las autoridades eclesiásticas y civiles» en la labor de «asistencia humanitaria» e invita a «rezar» por el personal de emergencia que participa en las operaciones de «rescate», y encomienda a los fallecidos a la «misericordia amorosa de Dios».
Mientras tanto, el padre Fredy Rante Taruk, director ejecutivo de Cáritas Indonesia (Yayasan Karina KWI), ha confirmado el apoyo de la Conferencia Episcopal de Indonesia (KWI) a las operaciones de ayuda y rescate. «Esta catástrofe —afirma el sacerdote a AsiaNews— nos llama a actuar en nombre del amor cristiano y de la solidaridad. Cáritas Indonesia ha activado el Nivel III de la Escala de Impacto (naranja) y está garantizando que los centros humanitarios y la ayuda esencial puedan llegar rápidamente a los supervivientes». Cáritas Indonesia ha puesto en marcha centros de asistencia humanitaria en la archidiócesis de Ende y en las diócesis de Maumere, Ruteng y Labuan Bajo. Además, se están desplegando voluntarios cualificados del Caritas Response Team (CRT).
La intervención sigue el espíritu de la iniciativa «Una Iglesia, una respuesta», que reúne a diócesis, parroquias, comunidades religiosas, voluntarios y otras instituciones eclesiales para asistir a los católicos y a las comunidades afectadas en general por catástrofes naturales, en particular los terremotos. Además, se están habilitando centros de tránsito logístico en Surabaya y Kupang para facilitar la distribución de la ayuda.
Intervenciones en cuatro diócesis
En la archidiócesis de Ende, Cáritas está evaluando los daños y prestando asistencia a los residentes desplazados, especialmente en Nagekeo, Ngada y Ende. Según los informes, al menos 20 edificios eclesiásticos han sufrido daños. En la parroquia de Aeramo se han habilitado un centro de asistencia y un refugio temporal para personas mayores. En la diócesis de Maumere, Cáritas ha puesto en marcha un centro de coordinación humanitaria y está colaborando con las autoridades locales competentes en materia de catástrofes y con la Cruz Roja de Indonesia. Entre las prioridades figuran los alimentos, el agua potable, las mantas, los kits de higiene y otros bienes de primera necesidad. Además, las continuas réplicas están obligando a muchos residentes a permanecer al aire libre.
Según se ha informado, más de 50 edificios eclesiásticos han sufrido daños, entre ellos la catedral de Ruteng
Por otra parte, en la diócesis de Ruteng se han instalado tiendas de campaña de emergencia junto a un hospital regional para proteger a los pacientes del riesgo de nuevos terremotos. Las redes parroquiales están prestando apoyo a las operaciones de evacuación y a la evaluación de los daños. Según se ha informado, más de 50 edificios eclesiásticos han sufrido daños, entre ellos la catedral de Ruteng. Al mismo tiempo, la diócesis de Labuan Bajo se está centrando en los servicios humanitarios, los kits de emergencia para el alojamiento y el apoyo psicosocial. Fuentes locales afirman que se habrían visto afectadas unas 150 viviendas, aunque las evaluaciones continúan a pesar de las interrupciones en las comunicaciones.
Instalaciones eclesiásticas abiertas
Por último, los obispos de las cuatro diócesis más afectadas han animado a las parroquias, a los sacerdotes, a las comunidades religiosas y a los voluntarios a apoyar la respuesta a la emergencia. Los complejos eclesiásticos y las instalaciones diocesanas se están abriendo como espacios seguros para los residentes. Caritas Indonesia también ha activado una red de comunicación de emergencia y está desplegando personal para reforzar la evaluación rápida, la gestión de datos y la distribución de la ayuda. La Red Cáritas de Indonesia ha declarado a AsiaNews que seguirá acompañando a las comunidades afectadas durante toda la fase de emergencia y en la fase de recuperación tras la catástrofe; al mismo tiempo, la organización católica insta a los residentes a permanecer alerta ante las réplicas y a seguir las instrucciones oficiales de las autoridades encargadas de la gestión de emergencias.
