Los ‘lefebvrianos’ mantienen su pulso al papa y anuncian que ordenarán sin permiso cuatro obispos
Se trata del suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, según se lee en un comunicado de la propia congregación
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), congregación tradicionalista conocida como los ‘lefebvrianos’, anunció este martes los nombres de los obispos que ordenará sin permiso papal, pese a la amenaza de excomunión del Vaticano.El superior general de la FSSPX, Davide Pagliarini, mantuvo el pulso a la Santa Sede y anunció «con alegría» el nombre de los sacerdotes que hará obispos el 1 de julio.
Se trata del suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, según se lee en un comunicado de la propia congregación.
Pagliarini sostiene que estas ordenaciones sin el aval pontificio no pretenden «establecer una autoridad paralela en la Iglesia» ni «desafiar» al pontífice, sino «asegurar la continuidad en la administración de los sacramentos» de la congregación.
«Nuestra voluntad de servir a la santa Iglesia católica permanece inquebrantable, con la conciencia del deber imperioso de transmitir fiel e íntegramente lo que hemos recibido, es decir, aquello que la Iglesia siempre ha creído, enseñado y practicado», termina.
La FSSPX es una congregación tradicionalista fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre, en oposición a algunos preceptos del Concilio Vaticano II.
En 1988 la Fraternidad originó un auténtico cisma cuando Lefebvre ordenó a cuatro obispos sin la autorización, lo que obligó al entonces papa Juan Pablo II (1978-2005) a excomulgarlos a todos.
Años después, Benedicto XVI (2005-2013) intentó tender puentes con este bastión tradicionalista de la Iglesia católica y llegó incluso a levantar la excomunión a los prelados.
Ahora la historia se repite y los seguidores de Lefebvre llevan avisando desde el pasado febrero de su intención de nombrar a estos prelados el 1 de julio sin el permiso de León XIV, alegando un «estado de necesidad» para la supervivencia de esta organización.
El pasado mayo, el Vaticano les advirtió de que con ello incurrirían en un «acto cismático» que implicaría la excomunión de los implicados.
El prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, reiteró entonces por escrito que estas consagraciones «no tienen el correspondiente mandato pontificio» y suponen una «grave ofensa a Dios».
«Las ordenaciones episcopales anunciadas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X carecen del correspondiente mandato pontificio. Este gesto constituirá un acto cismático y la adhesión formal al cisma constituye una grave ofensa a Dios y conlleva la excomunión establecida por el derecho de la Iglesia», advirtió en una nota.
