Tras la muerte del padre al-Raï, los cristianos del sur del Líbano viven entre la presión por evacuar y la voluntad de permanecer
Esta mañana, Alma al Chaab ha visto cómo sus familias, todas cristianas, subían a sus automóviles y dejaban el amado pueblo, bajo la escolta de soldados de la UNIFIL
(Agencia Fides).- Los operadores turísticos, en tiempos de paz, lo incluían plenamente en las listas de los “pueblos libaneses más bellos”. Esta mañana, Alma al Chaab ha visto cómo sus familias, todas cristianas, subían a sus automóviles y dejaban el amado pueblo, bajo la escolta de soldados de la UNIFIL. Ha sido una decisión difícil, después de haber pasado días evitando seguir las indicaciones del ejército israelí, que presionaba a los habitantes de los pueblos del sur del Líbano para que evacuaran, tras haber penetrado en territorio libanés para atacar posiciones y miembros de las milicias vinculadas al Partido chiita Hezbolá.
La evacuación de Alma al Chaab ocurre pocas horas después del asesinato del sacerdote maronita Pierre al-Raï, párroco de la iglesia de San Jorge en el pueblo de al Qlayaa, muerto ayer por armas israelíes después de haber acudido a socorrer a algunos feligreses heridos en una casa alcanzada por el ejército israelí.
Menos de dos horas antes de morir, en una entrevista telefónica transmitida por la emisora Tele Lumiere, el padre Pierre había reafirmado su firme intención, así como la de los habitantes de al Qlayaa, de no abandonar su pueblo: “De lo contrario, se perdería la esperanza de regresar”, explicó el sacerdote. Lo mismo aplica a los pueblos de Debel, Ain Ebel y Rmeish, mientras que antes de la evacuación de Alma al Chaab, los habitantes del pueblo de Kawzah ya habían decidido abandonar sus casas al inicio de la penetración militar israelí en suelo libanés.
“Para nosotros -comenta a la Agencia Fides Toni Elias, sacerdote del pueblo de Rmeish- lo que ha sucedido nos impulsa a ser más vigilantes para prevenir todo lo que pueda poner en peligro al pueblo”.
Anoche, a través del canal de Telegram de la Sala de Prensa de la Santa Sede, el papa León XIV expresó “profundo dolor” por “todas las víctimas de los bombardeos de estos días en Oriente Medio, por los numerosos inocentes, incluidos muchos niños, y por quienes acudían a socorrerlos, como el padre Pierre al-Raï”.
