"No tengo indicios de que deba preocuparme": Bätzing, sobre un posible freno del Vaticano al Camino Sinodal
Católicos alemanes concluyen seis años de camino sinodal y marcan objetivos para el futuro
El proceso de reforma de Camino Sinodal, lanzado hace seis años en el seno de la Iglesia católica alemana tras los escándalos de abusos, concluyó este pasado sábado en Stuttgart (sur) con el objetivo de que en otoño empiece a funcionar el nuevo órgano del Consejo Sinodal, que ha provocado tensiones con Roma.
Tras una asamblea de tres días -la sexta y la primera que se celebra desde 2023-, los participantes religiosos y laicos emitieron una declaración en la que definieron el Consejo Sinodal como un instrumento "que servirá para luchar de forma duradera contra las dimensiones sistémicas del abuso de poder".
Participación, transparencia y rendición de cuentas
Su objetivo será "garantizar la participación, la transparencia y la rendición de cuentas, luchar contra la discriminación y fomentar la justicia de género", según un comunicado que destacó una visión de una Iglesia "que defiende por amor a Dios la dignidad humana y los derechos humanos, por la paz en libertad, la justicia y la protección de la creación".
Además, los participantes realizaron balance de un proceso en el que se han superado "tensiones, estropicios y crisis", pero en el que, pese a todo, se ha logrado sentar las bases para alcanzar metas de más participación y transparencia tanto a nivel de Alemania como de las diócesis, parroquias y otras comunidades cristianas.
En una rueda de prensa en Stuttgart, el presidente de la Conferencia Episcopal alemana, Georg Bätzing, disipó los temores de que el Vaticano pueda frenar la puesta en marcha del Consejo Sinodal, que también debe recibir todavía luz verde de los obispos germanos. "No tengo indicios de que deba preocuparme y por eso no me preocupo", aseguró, ante la pregunta de un periodista.
"Confío en que seguiremos caminando"
Por su parte, la presidenta del Consejo Central de los Católicos Alemanes (ZdK), Irme Stetter-Karp, replicó que todavía es "demasiado pronto" para decidir cuál sería la reacción en caso de paralización. "Yo también confío en que seguiremos caminando. Y, de lo contrario, será entonces el momento de decidir", afirmó.
Ya en 2023 el Vaticano rechazó que el camino sinodal ni la Conferencia Episcopal alemana tuvieran la competencia para crear un Consejo Sinodal, aunque Bätzing dijo el jueves que en los últimos tiempos se está dando un "diálogo constructivo" con Roma.
El Camino Sinodal es un proceso abierto en 2019 por la Iglesia alemana para buscar reformas con la participación activa de los laicos tras el escándalo de los abusos sexuales, aunque sus decisiones no son vinculantes para los obispos germanos.
Desde entonces, el Camino Sinodal ha impulsado peticiones como la de que los sacerdotes católicos alemanes puedan bendecir uniones de parejas homosexuales. Sin embargo, han quedado sin resolver cuestiones polémicas como la del celibato o la de si las mujeres deben poder ser ordenadas como diaconisas.
