Parolin anima a Malta a seguir siendo una isla acogedora: "Las personas siempre en el centro"

En la Misa con motivo del 60º aniversario de las relaciones diplomáticas entre la República de Malta y la Santa Sede, el cardenal secretario de Estado se refirió al naufragio de san Pablo en las aguas de la isla

Cardenal Pietro Parolin en La Valeta, Malta.
Cardenal Pietro Parolin en La Valeta, Malta.
02 feb 2026 - 09:25

(Tiziana Campisi/Vatican News).- Un acontecimiento que aún hoy ofrece una enseñanza para todos. El naufragio de san Pablo en Malta es «una narración profundamente evangélica sobre la confianza, la responsabilidad y la relación, contada en un momento de peligro e incertidumbre», subrayó el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, durante la Misa celebrada esta mañana, domingo 1 de febrero de 2026, fiesta del Naufragio de san Pablo, en la concatedral de San Juan, en La Valeta, con motivo del 60º aniversario de las relaciones diplomáticas entre la República de Malta y la Santa Sede.

La verdadera autoridad nace de la fiabilidad

En su homilía, el purpurado recorre los acontecimientos vividos por el Apóstol de los gentiles mientras se dirigía a Roma, «prisionero, llevado por fuerzas más allá de su control, zarandeado por las olas, sometido a las decisiones de otros», pero «en medio de la tormenta» capaz de ver las cosas «con claridad», de hablar «con autoridad» y de animar a la tripulación y a los pasajeros, infundiendo esperanza. «No tengan miedo», afirma, sin negar el peligro, pero proclamando «una verdad aún más profunda: que ninguna vida se perderá, porque Dios es fiel».

El cardenal Parolin señala que «la autoridad de san Pablo no proviene aquí del rango, del poder o de la fuerza», sino «de su relación con Dios y de su sentido de responsabilidad hacia los demás»; así, «aunque es prisionero, se convierte en guía» y, aun «siendo vulnerable, se vuelve una fuente de fortaleza». La lección que ofrece todavía hoy es que «la verdadera autoridad, ya sea espiritual, pastoral o diplomática, no nace del control, sino de la fiabilidad; no de imponer soluciones, sino de permanecer fieles en los momentos de prueba».

La hospitalidad del pueblo maltés

Al evocar el relato evangélico, el secretario de Estado vaticano se detiene luego en la descripción que san Lucas hace de los habitantes de Malta, quienes «mostraron una ‘hospitalidad poco común’ hacia los náufragos».

«El primer acto cristiano en suelo maltés es la hospitalidad», observa el purpurado, recordando que «desde el inicio, la historia cristiana de Malta está marcada por esta capacidad de acoger al otro, de transformar el peligro en encuentro y el miedo en relación», hasta el punto de que «san Pablo llega como extranjero, pero se va como padre en la fe».

La vocación de la Iglesia en la comunidad internacional

Pero no se trata solo de una evocación del pasado, ya que el cardenal Parolin también mira al presente. «El mar que llevó a san Pablo a Malta no es distinto del mar de la historia por el que pueblos y naciones siguen navegando hoy», afirma, entre «guerras, desplazamientos, fragmentación social y miedo al futuro», que alimentan la tentación «de abandonar las propias responsabilidades o de buscar seguridad mediante la fuerza».

Sin embargo, san Pablo «muestra otro camino», permaneciendo «atento», escuchando y hablando «cuando es necesario». «Recuerda a todos que su vida es importante y que están en las manos providentes de Dios», subraya el purpurado, añadiendo que «esta es también la vocación de la Iglesia en la comunidad internacional» y que «la Santa Sede no pretende calmar todas las tormentas, pero busca, con humildad y perseverancia, mantener viva la convicción de que nadie debe perderse, de que la paz es posible y de que el diálogo nunca es vano».

El vínculo entre Malta y la Santa Sede

El purpurado se refirió también a las relaciones diplomáticas entre Malta y la Santa Sede, iniciadas hace sesenta años, fruto «de un vínculo mucho más antiguo, bimilenario», que han crecido con el paso del tiempo y que «han demostrado que Iglesia y Estado, cuando cada uno respeta la autonomía del otro, pueden cooperar fructíferamente por el bien común», siempre que todo se haga con «humildad, claridad y perseverancia».

Al repasar la labor de la nunciatura apostólica en Malta, Parolin destacó su «presencia atenta y abierta a la escucha, en estrecha sintonía con la vida de la Iglesia local y profundamente respetuosa de las instituciones del Estado», y que «desde la independencia hasta la integración europea» de la isla «ha contribuido a sostener canales de diálogo, a evitar malentendidos y a promover soluciones arraigadas en la razón, el respeto mutuo y la buena voluntad».

En cuanto a los acuerdos firmados a lo largo del tiempo entre la República de Malta y la Santa Sede —sobre educación, matrimonio, bienes eclesiásticos y formación—, señaló que no deben verse como «meros instrumentos jurídicos», sino como «signos de una confianza pacientemente construida, expresiones de un deseo compartido de servir a la sociedad sin confusión de responsabilidades», que muestran relaciones entre Iglesia y Estado no conflictivas ni clericales, sino dialogantes y realistas.

El primado de la persona humana

Finalmente, el cardenal recordó las visitas de los Sucesores de san Pedro a Malta, «momentos de gracia, en los que la dimensión institucional de las relaciones se ha visto iluminada por un gran afecto, la oración y una fe compartida». «Una vez más, Malta ha acogido a los Sucesores de san Pedro como acogió a san Pablo: no con temor, sino con gran entusiasmo y generosidad», concluyó el secretario de Estado vaticano, exhortando a tener siempre en el centro a las personas, que «nunca deben ser abandonadas».

Este principio, el del primado de la persona humana, está «en el corazón de la misión de la Iglesia y de su compromiso diplomático» y es algo que «Malta y la Santa Sede han tratado, cada una a su manera, de mantener vivo» mediante el diálogo y la cooperación.

Las noticias de Religión Digital, todas las mañanas en tu email.
APÚNTATE AL BOLETÍN GRATUITO

También te puede interesar

Lo último

stats