Ángeles custodios (2). ÁNGELES DE CARNE Y HUESO

Nido de poesía: Nicolás de la Carrera
06 oct 2008 - 00:26

Desde la encarnación (casi diría desde la primera Creación) alma y cuerpo están fundidos por voluntad divina. El cuerpo humano es Templo de Dios, y el Alma humana carne bendecida. Bonito y necesario me parece hablar de los ángeles, espíritus puros, tan cercanos al Amor, pero invisibles (¿o no?). Dios también se acerca a nosotros misteriosamente a través de los Santos y los santitos del barrio, más humildes pero más próximos.

Uno de los milagros del Amor y de la Vida es el nacimiento de un niño, de una niña. Escribe tiernamente Dámaso Alonso (Los que van a nacer):

¡Cuán cerca todavía

de las manos de Dios! ¿Sentís su aliento

rugir entre los cedros del Levante?

¿Hay en vuestras pupilas rabos de oro,

vedijitas, aún, incandescentes,

de la gran lumbrarada creadora?

¿O fraguasteis, tan vez, en su sonrisa

"sonrisillas de Dios, niños dormidos"

y juega en vuestras salas,

niño eternal, gran inventor de juegos?

Oh, vosotros le veis, seres profundos,

y saltáis en el vientre de la madre...

NIÑO ÁNGEL

Ángeles custodios... ¿Son los niños seres indefensos custodiados responsablemente por sus padres? ¿O son, más bien, los niños quienes protegen a sus progenitores del egoísmo, la tristeza, el materialismo, la violencia, la depresión...? Protegen a los padres con su alegría y curiosidad, viviendo en el presente y queriendo crecer, con una enorme capacidad de asombro. Son espontáneos, sencillos, auténticos; su ingenuo misticismo, su desenfadada fantasía les orienta creativamente hacia lo nuevo, hacia lo mágico; se sienten maravillosos, únicos; les gusta jugar, divertirse, y se concentran intensamente en todo lo que hacen; son expresivos, intuitivos, poetas natos, conectan misteriosamente con todo ser vivo...

Hay, pues, en los pequeños infinidad de gestos y actitudes que promueven en los adultos comportamientos amorosos, solidarios, vitales... Como las emociones que enciende, por el corazón de Carlos Sahagún, la contemplación meditativa de una fotografía de su infancia:

FOTOGRAFÍA DE NIÑO

Cuando un niño nos mira serio

y en pie desde el retrato,

no queremos saber que ha sido dueño

de nuestros años.

Le volvemos la espalda, porque

no queremos tenerlo

tan cerca de nosotros, hombres

que ya no comprendemos.

Como a un extraño le decimos:

«Aparta, no es tu tierra

ésta que piso yo de ángeles

perdidos en la niebla.

Si te pusieron en la frente

mala ceniza un día,

cierra los ojos, porque ya

no podrás con la vida.

Angel cargado de blancura,

mirabas a lo alto,

pero un golpe fatal de arena

todo lo ha derribado.

El soldado de plomo, el caballo,

el barco de papel.

La vida es como un río grande.

No debimos crecer.

Nos arrastran como a aquel árbol

que el leñador cortó.

La primavera se ha perdido

para tu corazón.»

Y nos sigue mirando serio

el niño, ese retrato.

Y se quiere venir con nosotros

cuando nos alejamos.

ESPOSA ÁNGEL

Con frecuencia la devoción a los ángeles, espíritus purísimos, es pretexto para un cerrado misticismo de alma encendida y cuerpo ausente. Así se pueden leer los versos de Gabriela Mistral mencionados en el anterior post: "Cuando su seña pone el pecado", el ángel de la guarda "recoge tu alma y el cuerpo te deja...".

En el soneto "ÁNGEL", define con orgullo el poeta andaluz Paco de Jaén a su pareja como "espíritu encarnado", y clausura el magnífico soneto con un abrazo misterioso y ternísimo:

ÁNGEL

La orquídea brota mágica y hermosa

si abona ella el jardín con su ternura

y el rúbeo de su cara, hecho mixtura,

Dios toma para dárselo a la rosa.

Mujer tan natural, tan bondadosa,

que todo el que la trata me asegura

tenerla en paradigma de dulzura

y a mí de la fortuna, al ser mi esposa.

Espíritu encarnado en ser humano;

un ángel de la guarda que me vela

y cambia por bondad mis cosas malas.

Por eso, al abrazarla, va mi mano

tocándole la espalda con cautela

a ver si le han brotado ya las alas.

MADRE ÁNGEL

Besa y acaricia Leopoldo Panero el fecundo vientre de su esposa. Y escribe para ella y su cercano hijo los más emocionados versos. Escuchamos latidos últimos de su corazón en taquicardia:

HERMOSURA VIVIENTE

... Ah tu vientre abombado,

henchido de suavidad, íntimo de niñez,

volteado como una campana,

transparente en la plenitud de la piel, con tanta ternura de rosa,

como en las noches de San Juan, empañadas de oro,

brota el humo en los campos; sumidos en la luz de la luna.

¡Ah tu vientre con lágrimas, tu vientre dulce como un valle,

por donde fluye la tristeza, por donde va volando la risa!

Y ya sacude tus entrañas la terrible hermosura viviente,

ya restalla el áureo fuego, la vejez de los Ángeles caídos.

Y a través de mil rincones silenciosos Dios ha pasado hacia tu cuerpo.

Y ya blandamente respira.

Y ya blandamente respira.

Y respira.

Y respira.

Y siento ansiosamente crecer hasta lo más pequeño de tus huesos,

y siento el corazón que respira,

y vivo en lo más viejo de tu vida, como en una prisión increíble;

y si cavara sordamente,

y si golpeara hacia el alma...

PRESENTACIÓN PPS QUE NO DEBERÍAIS PERDEROS

Se ofrece a continuación la Presentación "LOS ANGELITOS" que, si todavía no la conocéis, no sabéis lo que os estáis perdiendo. Descubriréis quién es el Ángel de la Guarda, de carne y hueso, que vela y cuida nuestras vidas. Pulsad aqui (1,9 Mb).

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