VERSOS para el DÍA DE LA MADRE

Nido de poesía: Nicolás de la Carrera
02 may 2009 - 20:16

N estos días, los niños pequeños preparan en la escuela un regalito para su mamá hecho por ellos mismos. Había recortado Yanina la silueta de una flor sostenida por un palito, y pegado en el centro su propia foto. Por el otro lado de la margarita se podían distinguir unos versos, que aunque todavía no sabía leer, pudo aprender de memoria. Soy testigo de que ayer mismo, sin esperar al domingo, recitó con seguridad para su mamá el siguiente poema:

Todas la mañanas

sueño al despertar

que del cielo un ángel

me viene a besar.

Al abrir los ojos

miro dónde está

y en el mismo sitio

veo a mi mamá.

Os invito a saborear emocionalmente el mensaje de este poema, disfrutando la Presentacion PPS del vídeo "ANGELITOS" (2 MB)(pulsar aquí).

"ARRODILLARME CON LA ORACIÓN DE SIEMPRE"

Hemos escogido para hoy tres hermosos poemas de grandes autores. Quiere decir en verso José María Valverde cuánto necesita a su madre, lo que la va a echar de menos cuando, por ley de vida, le falte. Impresionante final de creyente: la evocación de las primeras oraciones aprendidas del corazón y los labios de ella:

MADRE, HOY QUERRÍA HABLAR...

Madre, hoy querría hablar, quiero inventar

mi palabra ante ti, que nunca tuve

porque siempre he callado; he sido el niño

absorto, el niño esquivo a la caricia,

que tiene en carne viva la mirada.

Sí, porque siempre he estado allá, remoto,

como escondiéndome en mi propio espectro,

viéndote lejanísima, lo mismo

que en los gemelos al revés, de niño,

asomándome hasta mis propios ojos

como a una cerradura; mi ojo izquierdo

en la mesa, más hecho a ti, a tu lado,

mi sonrisa habitada sólo a medias...

Ahora querría hablarte y ya no puedo,

me ensordecen las olas del mañana,

el mugido del mar que está inundándome,

y me pregunto, silencioso, cómo

va a ser el aire cuando no lo vea

por ti, como el cristal de la ventana;

cómo será el dormir y el despertar

sin tu dulce fantasma en lo escondido

de la casa; cómo va a ser entonces

asomarme a otros ojos donde quiero

dejar mi amor, hundido en su laguna,

y ver tu ausencia haciéndomelos graves,

maternales, definitivos, últimos;

cómo será el rezar, arrodillarme

con la oración de siempre, y advertir

que son palabras tuyas, las primeras,

que has dejado en mi boca hasta la muerte...

CUANDO VUELVA A NACER

Si volviéramos a nacer y se nos diera la oportunidad de escoger padres, ¿qué progenitores elegiríamos? Torcuato Luca de Tena se pone a jugar a futuribles y nos escribe conmovido que lo tiene muy claro: "Cuando vuelva a nacer / quiero la misma madre..."

METEMPSÍCOSIS

Cuando vuelva a nacer

ya no quiero ser pájaro,

ni mariposa ingrávida,

ni delfín: esa flecha

que hace pequeño al mar.

Cuando vuelva a nacer

ya no quiero ser nada

-río, pirata, cedro–¬

de cuanto yo soñé

siendo mozo y poeta.

Cuando vuelva a nacer

quisiera ser el niño

que no soy y que he sido

y sentirme de nuevo

ceñido por los brazos

enormes de mi madre,

inmerso en su mirada

como están las más débiles

y pequeñas estrellas

en la mente de Dios.

Si acaso no es posible

complacer este anhelo

-¡lejano Dios silente!¬-

y alguien que no ha nacido

ya está predestinado

para ser el que soy...

no me importa ser otro

con otro cuerpo y con

un destino distinto...

¡pero no me hagas otros

los brazos que te pido!

Cuando vuelva a nacer

quiero la misma madre,

su misma voz que calme

mi terrible pavor

de volver a la vida.

Sus mismos ojos fijos

serenando mis miedos

y sus brazos iguales

sirviéndome de cuna.

¡Aunque yo sea otro

cuando vuelva a nacer!

"SI LLUEVE, MI MADRE REGRESA..."

Un último poema, de Javier Salvago. A veces nos ponemos tristes, y recordamos tiempos pasados, sobre todo de la infancia, cuando fuimos felices. Nostalgia con lluvia. Era la casa un paraíso junto a la madre, que daba calor, seguridad, alegría, presencia...

MAGIA DE LA LLUVIA

Si llueve, no importan

distancia ni tiempo.

Esté donde esté,

el mundo es un pueblo

-mi pueblo-, una calle

-mi calle-, una casa

que guarda en su vientre

de arena mi infancia.

Si llueve, mi madre

regresa a los treinta

y yo me acurruco,

feliz, junto a ella.

Sobre la camilla,

hay nueces y un libro,

cerrado, de Verne.

Mañana es domingo.

OTROS POEMAS A LA MADRE:

NO SEAS NIÑA, MADRE,

de Ramón de Garciasol

FILIAL,

de Susana March

PUES ARDES POR ENCIMA DEL TIEMPO,

de Jesús Mauleón

LA MADRE LA QUIERE EN SU VIENTRE,

de Osvaldo Ulloa

También te puede interesar

Lo último

stats