Los últimos seis años de MIGUEL HERNÁNDEZ (1). Viento del pueblo



El próximo sábado recordamos a Miguel Hernández en las últimas horas de su noble existencia. Falleció de fimia pulmonar un triste 28 de marzo de 1942, a punto de ser trasladado al Sanatorio Antituberculoso "Porta Coeli" de Valencia (pulsar aquí). Para celebrar esta efeméride, se nos ha ocurrido dedicar tres post al proceso espiritual que le llevó a tan injusto, despiadado final. Vamos a fijarnos, muy sucintamente, en los últimos seis años de su vida, jugando a adivinar el mundo de valores que iluminaba su generoso corazón y que se expresa en los importantes poemarios de este agitado tiempo: "Viento del pueblo", "El hombre acecha" y "Cancionero y romancero de ausencias".

ESTALLA LA GUERRA CIVIL

A diez días del 18 de julio de 1936, escribe Miguel a su novia unas angustiadas letras. Le refiere los últimos dramáticos sucesos:

"Ha habido días en que no he podido salir a la calle de los tiroteos que había en todo Madrid. El Cuartel de la Montaña está muy cerca de mi casa, y los aeroplanos pasaban por encima de ella para descargar bombas sobre los sublevados. Todos los obreros de aquí llevan escopetas, fusiles, revólveres y a cada paso que da uno tiene que acreditar su personalidad... Preciosa mía, sí, ya verás como sí que nos casamos este año si no me fusilan los rebeldes si triunfan..."

Dos meses después, de regreso de un viaje relámpago a Orihuela, excavará trincheras por los alrededores de Madrid como voluntario en el Quinto Regimiento, sustituyendo la pana campesina por el proletario mono azul. En el enfrentamiento de las Dos Españas, tenía que alistarse fatalmente en una milicia, y elige la de los suyos, el pueblo pobre, la legalidad republicana. Su apuesta es clara en dialéctica marxista (Para ganar la guerra):

"La España joven y jornalera, la del trabajo excesivo y el pan menguado, tiene la suerte, que no la desgracia, de vivir estos días de duro encuentro entre dos mundos: el del explotador y el del explotado. En tierras españolas se verifica el fatal movimiento, y a los trabajadores de esas tierras les toca decidir la perdición de uno de esos mundos: el que tiene enfrente erizado y podrido... Yo seguiré cantando, con un fusil y un romance, las proezas dignas de ellos..."


ME ESPARCEN EL CORAZÓN


El comisario político cubano Pablo de la Torriente descubre al Miguel poeta, y le incorpora al batallón de El Campesino como agente de cultura."Descubrí un poeta en el batallón, Miguel Hernandez -nos refiere el propio Torriente- ,un muchacho considerado como uno de los mejores poetas españoles, que estaba en el cuerpo de zapadores. Lo nombré jefe del departamento de cultura." Pablo de la Torriente morirá hacia Majadahonda ciñendo la zamarra de lana que le había regalado Hernández. Pero el poeta, cada día más fusionado con los valores absolutos de justicia, libertad, igualdad de la Causa republicana, paralelos a los ideales cristianos de Cruzada, anunciará, con poca precisión marxista y mucho fervor de siglo de oro, que, "como parto glorioso de España, de esta mística España invencible, la victoria se aproxima a nosotros..." Y está dispuesto a perderse, como el latido de humo de una casa encendida, entre los aires de este pueblo:

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta...


El yo personal del poeta se dilata hasta desaparecer en el alma colectiva. Esta es la tesis de Feuerbach: La grandeza de Dios existe, pero en la Humanidad. Hay que adorar, pero no a Dios sino al Hombre tomado colectivamente. "Homo homini Deus": El hombre, Dios para el hombre. En la dedicatoria del poemario "Viento del pueblo" a su amigo Aleixandre, podemos leer:

"Los poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplados a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas... El pueblo espera a los poetas con la oreja y el alma tendidas al pie de cada siglo."


"VIENTO DEL PUEBLO", SU PRIMER LIBRO DE GUERRA

Desde el verano de 1936 al verano de 1937 la actividad literaria y pedagógica de Miguel es frenética.Publica versos en revistas y periódicos, declama poemas en la radio, en el frente, en mítines... Versos de exaltación heroica, elegíacos,


combativos, sociales... Se publica, al fin, una edición, muy ilustrada fotográficamente, con veinticinco poemas de aluvión, algunos excelentes, muchos otros más cerca del panfleto y la circunstancia política... Así resume Concha Zardoya su lectura personal del primer poemario de guerra de Hernández:

"Más que libro, es esto: alud de versos épicos, arengas, gritos, dentelladas, cólera, explosión, ternura, llanto. Todo lo que temblaba o bullía a borbotones en el alma del pueblo..."


¿Os gustaría profundizar en la lectura comentada de alguno de estos poemas? Recomiendo pulsar los siguientes enlaces:

Aceituneros (con sonido)
El niño yuntero (con sonido)
Canción del esposo soldado




LOS SEIS ÚLTIMOS AÑOS
DE LA VIDA DE MIGUEL HERNÁNDEZ


Una reflexión existencialmente integradora sobre la etapa más dura y apasionante de la vida de Miguel Hernández.


1. Los últimos seis años de Miguel Hernández.
VIENTO DEL PUEBLO

2. Los últimos seis años de Miguel Hernández.
EL HOMBRE ACECHA

3. Los últimos seis años de Miguel Hernández.
CANCIONERO Y ROMANCERO DE AUSENCIAS



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