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La fiesta de Estíbaliz aúna los deseos de la Diócesis y la Provincia de Álava
Álava y la Diócesis de Vitoria siguen con sus celebraciones patronales. El 1 de mayo el protagonismo es para la Virgen de Estíbaliz. Desde su santuario esta mañana se celebraba la Eucaristía presidida por el obispo, acompañado por el Vicario General y el Vicario Rural de la Llanada, y arropados por la comunidad benedictina cuya presencia se remonta a la coronación y reconocimiento de la Virgen de Estíbaliz como patrona del Territorio Histórico de Álava y de la Diócesis de Vitoria.
La celebración ha sido seguida por las redes sociales de la Diócesis desde lugares tan distantes como Huelva, Sevilla, o Kenia.
Monseñor Elizalde ha estructurado su homilía desde la oración del Ave María, recordando la invitación del Papa al rezo del Rosario durante el mes de mayo. Ha calificado de “golpe de audacia” presentar a la Virgen las necesidades de la Diócesis, de la Provincia de Álava, de las autoridades públicas, de los enfermos,- el obispo ha tenido presentes a todas las víctimas de la pandemia y un recuerdo al padre del Vicario de la Zona Rural, Álvaro Gastón, que le acompañaba en la celebración- …”y a toda la humanidad sufriente”. “Nos encontramos con algo más que nuestros buenos deseos y nuestra capacidad de gestión. Nuestro golpe de audacia tiene futuro, cambia el ánimo y el humor y nos hace audaces y comprometidos.”
Elizalde ha recordado que “si María no fuera Madre de Dios, si fuera sólo madre de Jesús –un hombre muy comprometido–, la Iglesia sería una ONG más, Estíbaliz, un rincón romántico y tendríamos ánimo y alegría mientras hubiera salud y dinero, pero al final, abandonados a nuestra propia suerte. Y no; no estamos abandonados a nuestra propia suerte porque la última palabra es la Resurrección de Jesús, de Jesús, el Seńor, el hijo de María, la Madre de Dios. Por eso hemos venido a Estíbaliz.”
El obispo de Vitoria se ha hecho eco también de la festividad del Trabajo en este 1 de mayo y ha recordado las demandas que se recogen desde la Iglesia: fomentar el trabajo decente apelando a las instituciones, empresas y organismos competentes. “El trabajo es para la vida y deben garantizarse condiciones laborales que protejan la integridad física y psíquica de la persona y favorezca su protección social, esenciales para una vida digna sobre todo en estos momentos”.
El obispo ha defendido una Renta mínima garantizada y la ayuda al desempleo de las empleadas de hogar. Ha seguido afirmando que “necesitamos superar planteamientos individualistas y comprometernos solidariamente con la comunidad y el bien común” dirigiendo la mirada hacia las Administraciones Públicas “garantes últimas del bien común de nuestra sociedad”. Esta fiesta se conoce también como la de los desagravios y se ha mantenido el rito de encender el gran cirio que la Diputación alavesa entrega a la comunidad benedictina en nombre de todos los alaveses. La ceremonia ha concluido con el rezo, por parte del Vicario General Carlos García Llata, de la oración a María compuesta por el Papa Francisco para este mes de mayo.
Non solum sed etiam
Al concluir la celebración el obispo invitaba a "peregrinar" a Estíbaliz desde el salón de casa. ¿Es eso posible? Sí, sin duda, la imaginación y la fuerza del corazón nos puede trasladar donde queramos, al lado de las personas queridas, a lugares que nos evocan gratos recuerdos, y también, a santuarios marianos durante todo este mes de mayo. No perdamos la oportunidad de viajar estos días y recorrer tantos y tan bellos lugares en donde se le reserva un lugar privilegiado a la Madre de Dios.
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