Solo Dios tendrá la última palabra
Don Pablo y Mari Pepa, 65 años haciendo comunidad en la parroquia de Santiago de Amara Zaharra
Mensaje en la botella…para el Papa Francisco 02
Para el Papa Francisco
Preguntarle si usted cree en Dios sería casi absurdo, pero que sepa que no cambiaría nada mi afecto por usted si confesase haber tenido dudas en su vida. Pero doy por hecho que a estas alturas lo de creer en Dios usted lo tiene claro. Por eso la pregunta que me apetece hacerle es otra, es si usted tiene, o ha tenido experiencia de Dios.
¿Por qué le pregunto esto? pues porque yo hasta los 54 años (hoy cumplo los 60) he sido un creyente “que quería creer”, y desde mi Retiro de Emaús como caminante soy un creyente con experiencia de Dios, con experiencia del Amor de Dios para ser más exactos.
Sí, en aquel retiro experimente la sensación de verme como el hijo amado de Dios que soy, que somos cada uno. Y eso ha sido un cambio en mi vida. Por eso le pregunto a usted si ha tenido experiencia de Dios, doy por hecho que sí, pero me gustaría saber, cuándo y como fue y si ha sido en varias ocasiones.
Si hay algo que creo forma parte de una línea de continuidad entre sus antecesores en la silla de Pedro y usted, es la insistencia del encuentro personal con Cristo, desde ese “abrid las puertas a Cristo” de san Juan Pablo II; Benedicto XVI lo dice en varias ocasiones y lo expresa en su Encíclica “Deus Caritas est”; y usted lo ha dicho en infinidad de ocasiones también. Encuentro con Cristo o experiencia de Dios es lo mismo, y marca la vida de un creyente, por eso quiero saber cómo ha podido marcar su vida su experiencia de Dios, su encuentro personal con Cristo.
Vivimos en unos tiempos en los que el testimonio es crucial. Usted ya nos da cada día su testimonio de vida en infinidad de detalles. El otro día recordaba en un artículo sus abrazos, los que usted da y los que usted recibe, son todo un testimonio. Sus palabras son un aliento para caminar al encuentro con Dios, pero le pido que me/nos hable de su experiencia personal de encuentro con Dios. Qué le hace tener la certeza de que Dios está ahí.
Confío que en algún momento, más pronto o más tarde esta botella acabe llegando a sus manos, y que de una forma, aunque sea indirecta, acabe teniendo respuesta.
Un abrazo padre Francisco.
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