"Clasismo y discriminación en Chile" Dios se manifiesta a los pequeños y en los pequeños
(Padre Eugenio Pizarro).- Hay dos partes en el Evangelio de esta domínica. Y estas dos partes están relacionadas mutuamente. En la primera parte Jesús alaba la humildad. En la segunda Él se presenta como el modelo de humildad evangélica y cristiana.
Los fariseos, gente que se sentía segura; gente que se creía experta en moral y religión; creían saberlas todas. Ellos tenían la ley y la interpretaban a su manera, sintiéndose muy tranquilos. Y lo peor: se sentían dueños de la verdad.
Despreciaban y juzgaban a los humildes, a los pobres, a los que eran considerados sin el saber. El saber era de los fariseos. Eso es lo que ellos creían. Y por eso despreciaban y juzgaban a los pequeños, humildes y pobres, a los que habían sido excluídos, por la injusticia social del saber; los fariseos los oprimían y explotaban por medio de su saber. Ellos se ponían "arriba", se ponían y se sentían superiores. Hacían discriminación y contribuían a hacer una sociedad de los "superiores" y de los "inferiores"; de los de "arriba" y de los de "abajo". Existía de hecho un fuerte clasismo.
No hay que sólo remontarse al tiempo de los fariseos. Es necesario que miremos hoy la sociedad de nuestra patria. Nos encontramos con un acentuado clasismo, discriminación, marginación: existe el dato sociológico de una larvada lucha de clases.
También existen los de "arriba" y los de "abajo", los "superiores" y los "inferiores". Todo esto se agravó con una dictadura de 17 años, que impuso una institucionalidad ilegítima a sangre y fuego; impuso sin ninguna garantía una Constitución: no había registros electorales y convocaron a un Plebiscito sobre una Constitución hecha entre cuatro paredes por un grupo adicto a la dictadura y elitista. Esta Constitución del 80, según los Obispos de ese tiempo, no goza de ninguna autoridad moral.
Esa Constitución, después de más de 27 años sigue vigente, con unos arreglos cosméticos. Favorece a los privados y grandes empresarios coludidos con foráneos, y yo agrego a la clase política, que durante los gobiernos post dictadura hasta hoy no han hecho más que administrar la negociación que hicieron con la dictadura, traicionando al pueblo.
Aquí unos pocos mandan al modo cupular, y el pueblo, sin unos verdaderos canales de participación, no obstante ser el soberano en una democracia, tiene que aceptar la política de los hechos consumados, con un Parlamento no representativo del pueblo debido a una ley electoral binominal injusta y excluyente: 35% es igual al 65%. Sé que cambió ley electoral pero todavía no se aplica.
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