Encuentro de Delegados de Misiones en Lugano Europa, ¿solución a la situación laboral de los jóvenes españoles?

(José Luís Pinilla, Director de la CEM y Presidente de la Asociación Europeos -ASE- y José Magaña, Director de la Asociación Europeos -ASE-).- Los próximos días 11 y 12 de junio, los Delegados Nacionales de las Misiones Católicas Españolas en diferentes países europeos se reunirán en Lugano (Suiza), convocados por el Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones, dirigido por D. José Luís Pinilla s.j.

En el marco de esta reunión celebrará su XIX Asamblea General la Asociación Europeos (ASE). En ella se va a estudiar la situación en la que se encuentran muchos jóvenes españoles que, empujados por la situación de crisis en la que se encuentra nuestro país, se han lanzado a la aventura de buscar en los países europeos de nuestro entorno una solución a su situación de falta de trabajo aquí.

El discurso oficial en España de los responsables políticos de los últimos años repite machaconamente que ‘tenemos unas generaciones de jóvenes mejor formados que nunca'. Ese sentir de ‘que somos los mejores' publicado con la misma insistencia con la que, hasta que sonó el teléfono desde la Casa Blanca, se negaba la crisis, ha actuado como un factor de empuje que ha estimulado a muchos a lanzarse a la aventura de Europa sin prepararse. Y gran parte de esos jóvenes se están encontrando con lo que significa la cara más dura de la emigración.

De esa situación, que siempre se ha llamado ‘emigración', se evita hablar llamandolo por su nombre. La guerra de cifras se interpreta según la imagen que se quiera vender de esta situación. Pero ya mucha gente conoce a alguien que probó y se ha filtrado en el ambiente la sensación de que a los jóvenes no les queda otra que marcharse o asumir el paro.

Solo en un contexto diferente es verdad la afirmación de que "trabajar en Europa no es trabajar en el extranjero". Sigue dando miedo abordar esta realidad. Esperemos que la Subdirección General de Emigración, que cada vez tiene menos peso en el organigrama de la hoy Secretaría General de Inmigración y Emigración del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, dedique su atención a esta realidad hasta ahora ausente. El primer proyecto al que se da propaganda desde el Ministerio es el reciente acuerdo para la ‘formación dual' firmado con Alemania, que claro está, es otra cosa.

Hubo tiempos en los que la emigración era ‘una gloria nacional'. En las hemerotecas encontramos aquellas noticias que hacían referencia, por ejemplo, a los «Extraordinarios bienes humanos de capital aportados por España al desarrollo de Hispanoamérica". Ese es el titular de una noticia del periódico ABC del 13 de junio de 1959. En ella se cita textualmente algún párrafo de la intervención de Sánchez Bella, embajador de España representante ante la Comisión Económica para América Latina, que dice: «se olvida, sin embargo, que los más preciados bienes de capital de que un país puede disponer y hasta enorgullecerse está constituido por sus hombres. Y en esa tarea de nutrir a Iberoamérica de bienes humanos de capital, ningún país iguala o aventaja a España en el mundo americano».

Entonces se tenía conciencia y se consideraba a «estos españoles que marchan al extranjero como verdadero capital de exportación». Hoy se ha pasado a no querer reconocer oficialmente la realidad de la emigración. Pero, de otra forma, seguimos con nuestro quijotismo esencial. Y a los que emprenden la aventura se les deja ‘a su suerte'.

La situación que se encuentran es una situación que conocen muy bien los responsables de las Misiones Católicas españoles en el exterior. Y que preocupa a la Comisión Episcopal. Por eso se ha pedido las aportaciones de José Antonio Arzoz, delegado de las misiones católicas españolas en Alemania, y de Luis Capilla, sacerdote español, delegado episcopal en la diócesis de Zurich para la pastoral con todos las comunidades de origen extranjero. Los asistentes a la reunión de Lugano reflexionarán sobre la contribución que se puede hacer desde la pastoral de migraciones a esta realidad concreta que viven hoy muchos jóvenes españoles.

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