"Ese colectivo que precisa con urgencia una revisión profunda" Más-menos informadores religiosos en su árdua y arriesgada tarea

Día Mundial de las Comunicaciones Sociales
Día Mundial de las Comunicaciones Sociales

"Hoy se celebra la 'Jornada Mundial – y colecta- de las Comunicaciones Sociales'… Y es que Comunicación e Iglesia son un TODO"

"Esta reflexión hace estación penitencial, en el sentido y contenido del ejercicio por parte de los profesionales intitulados 'informadores religiosos'"

"En términos generales, y pidiendo perdón 'por la manera de señalar' hay que reconocer que el colectivo de los llamados 'informadores religiosos' de la Iglesia española, precisa con urgencia una revisión profunda"

"Buen día para orar por los “informadores religiosos”, algunos tenazmente empeñados en servir a la Iglesia en libertad, con documentación, discernimiento y al servicio del pueblo"

La Pastoral y la Liturgia Sagrada se pusieron de acuerdo, y de consuno han hecho coincidir en el domingo -16 de mayo-, la “memoria” de la “Solemnidad de la Ascensión del Señor” junto con la conmemoración de santa Gema Galgani, Juan Nepomuceno, Andrés Barbola, Ubaldo y otros “compañeros mártires “ del “Año Cristiano”, al que apenas si en la actualidad acuden padres y padrinos a nutrirse de los nombres “cristianos de toda la vida.”

También se celebra la “Jornada Mundial – y colecta- de las Comunicaciones Sociales”, eje principal de estas reflexiones piadosas.

Y es que Comunicación e Iglesia son un TODO. No solamente se complementan y nutren entre sí, sino que uno y otro término han de permanecer y actuar encarnados hasta sus penúltimas consecuencias. Iglesia es Comunicación-Común unión, en fidelidad exigente con el santo Evangelio en consonancia con lo del “¡Ay de mí si no predicare!”, inscrito en los Libros Sagrados.

Las Comunicaciones Sociales, para merecerse tal dignidad, título y misión cristiana -con o sin colectas-, han de beber en los manantíos sacramentales del bautismo, en las páginas bíblicas y en las vivencias de Jesús, con sus discípulos y “discípulas”. Sin agua, no hay vida, o esta es efímera y engañosa. Sin vida es imposible la Iglesia y todo cuanto ella significa y supone salvadoramente en el mundo y en sus periferias…

Información religiosa

Y, comenzando por el principio, que es lo que recomiendan la pedagogía y la catequesis, esta reflexión hace estación penitencial, en el sentido y contenido del ejercicio por parte de los profesionales intitulados “informadores religiosos”. De estos hay que confesar que son y “ofician” de pontífices en la celebración de la Comunicación-Común-Unión de la misa-“misión”- de la Iglesia, tanto o más que puedan hacerlo los oficialmente ordenados “in sacris”, proclamadores del santo Evangelio, en permanente actitud de adoración a Dios y, por tanto, al servicio del pueblo…

En términos generales, y pidiendo perdón “por la manera de señalar” hay que reconocer que el colectivo de los llamados “informadores religiosos” de la Iglesia española, precisa con urgencia una revisión profunda. “Informadores”, “religiosos”, además “oficiales” y conformes con el “¡ordeno y mando!” al uso, son conceptos nada homologables en sintonía con los textos sagrados en los que la condición de “profeta” aparece con todos los honores y riesgos inherentes a su vocación-profesión- ministerio.

Pendientes de un sueldo, “en virtud de santa obediencia”, “en el nombre de Dios”, y al servicio de estamentos jerárquicos al frente de una institución en la que todo eso de la “sinodalidad”, de “en salida “ aún de “conciliar” suena tan lejano, raro e inalcanzable, con humildad y humanidad resulta en parte explicable que hoy por hoy, apenas si sea posible otro tipo de información “religiosa” y, por tanto, de “informadores del ramo… Con el incensario en la mano, en el pensamiento y en la nómina, la libertad queda herida, deformada o maltrecha.

Desdichadamente esta situación es frecuente. Casi normal. Por obra y gracia” de estos informadores, hubiera sido imposible que al mismo pueblo de Dios le llegaran noticias de la mayoría de casos y situaciones tan lamentables y escandalosas como las que empañaron y empañan, ante propios y extraños, la faz de la Iglesia en sus más entrañables y esenciales principios de religión y aún de convivencia cívica. Lo de “referencia suprema ético-moral” acaparado por la Iglesia y por no pocos de sus representantes jerárquicos demanda penitencial, reparadora e indulgenciada reforma.

Ser y ejercer hoy de “informador religioso” es ardua y arriesgada tarea, en ámbitos como en los que el “carrerismo”, pese a las santas descalificaciones “franciscanas”, sigue siendo eje y motor de actividades y comportamientos en los que el Evangelio se ausenta a consecuencia del peso de los báculos, mitras y ornamentos ociosos, es decir, para muchos, todavía “sagrados”.

Buen día y ocasión, por la gracia de Dios, el de la “Jornada Mundial-y colecta- de las “Comunicaciones Sociales”, para orar por los “informadores religiosos”, algunos tenazmente empeñados en servir a la Iglesia en libertad, con documentación, discernimiento y al servicio del pueblo. Buen día y ocasión para concluir que “La Dos”, y más “La Trece”, están ahítas de desfiles episcopales, con signos -¿”sacramentos”?-que se califican de “religiosos”, y no de incuestionablemente paganos.

MCS
MCS

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