(Carmen Bellver).-Tomo la noticia tal y como nos llega. Muchas mujeres se sienten molestas por haber sido marginadas en los actos de beatificación de Fray Leopoldo en Granada. Son aquellas ministras de la eucaristía que reparten la comunión en sus parroquias sin mayor problema y a las que se les ha excluido de ese privilegio el día de la beatificación. Personalmente ya había observado que en las macro celebraciones, ninguna mujer sale a repartir la comunión. Sin embargo, sí se ha convertido en cosa normal que lean la primera lectura y las preces.
De manera que podríamos decir que algo raro está pasando cuando esta anécdota se repite de forma puntual con ocasión de una Eucaristía televisada. Y desde luego en las que preside el mismo Benedicto XVI. Yo no sé qué tiene de cierto el que no puedan llevar el alba y que resulte poco estético que en un decorado de inmaculadas vestimentas aparezcan una o varias mujeres. Que no se les permita vestir el alba porque se considera ropa de varón es como para partirse de risa.
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