Entrevista al Coordinador de la Respuesta Covid de los salesianos Padre Menamparampil SDB: "Para combatir esta pandemia, estamos trabajando como en una guerra"

Padre Menamparampil SDB, Coordinador para situaciones de emergencia del Dicasterio de Misiones
Padre Menamparampil SDB, Coordinador para situaciones de emergencia del Dicasterio de Misiones

"Los Salesianos no estábamos preparados para el coronavirus. Pero, sí estábamos, y estamos, preparados para responder ante las emergencias"

"Fuimos rápidos en evaluar la situación de las personas, trazar un papa de necesidades y sus capacidades e involucrarnos en las necesidades más urgentes de las personas"

"Desde que el foco del mundo está centrado en combatir la pandemia, estamos dejando de lado otras cosas importantes: mantenimiento, infraestructuras, ir a las causas… Estamos trabajando como en una guerra"

"Las necesitades son ingentes, a pesar de los sacrificios de muchos donantes, no somos capaces de dar respuesta a todas las necesidades que se nos presentan"

"Los Jóvenes son una de nuestras prioridades"

"Nadie en la Congregación estaba preparaa para el covid, Pero esa era la necesidad. Y nos pusimos en marcha"

Se define a sí mismo como un 'conector', una especie de 'router'. El padre Fr. George Menamparampil SDB, coordinador de la respuesta covid de los Salesianos, se ocupa de que fluya la información sobre los Salesianos que están haciendo frente a la pandemia en todo el mundo. Se ocupa de recopilarla, procesarla y devolverla asequible a una audiencia internacional. Ha compartido con nosotros lo que esto significa y cómo es su día a día que, como él mismo asegura, "comienza y termina enfrente del ordenador y con el móvil echando humo".

De la crisis causada por el Covid-19 afirma que "las necesidades son ingentes, a pesar de los sacrificios de muchos donantes, no somos capaces de dar respuesta a todas las necesidades que se nos presentan". Son las dimensiones reales de una tragedia, a través de la lente de una información privilegiada.

Desde su experiencia, y para salir bien parados, considera tres medidas para superar esta situación: prevención, avanzar rápido en la vacunación y una desescalada gradual que no ponga en peligro lo conseguido. Hoy, fiesta de María Auxiliadora, hablamos con él.

- ¿Cual es tu papel como Coordinador Covid?

Como coordinador de la respuesta Salesiana frente al coronavirus, soy un “conector”, una especie de bolsa. Al final soy como “la fibra óptica” o el “router” que ayuda a que fluya la información sobre todo lo que los Salesianos en todo el mundo están haciendo frente a la pandemia.

Red comunicaciones

- ¿Cómo es tu día a día?

Por un lado recibo noticias, historias, informes, testimonio, fotos, vídeos… desde todas las instituciones Salesianas de todo el mundo. Tengo que elegir lo importante y procesarlo, editarlo para que sea entendido por una audiencia internacional. Con todo este material, preparo un documento en cinco idiomas y lo envío a más de 300 personas e instituciones de todo el mundo.

Del terreno recibo peticiones de fondos para apoyar todos los servicios y programas que tenemos para prevenir el Covid19, para cuidar de los enfermos, para ayudar a aquellos que no tienen medios de subsistencia por los confinamientos.

Además, recibo información de organizaciones Salesianas, instituciones o personas individuales que quieren apoyar nuestro trabajo frente a la pandemia. Algunos tienen claro el proyecto o país al que quieren destinar su ayuda, otros necesitan más información. Toda la información económica (necesidades, cantidades enviadas, proyectos que necesitan financiación, los que ya la han conseguido), todo queda registrado y es una información compartida. Somos una organización comprometida con la transparencia.

Mi día comienza y termina enfrente del ordenador y con el móvil echando humo. Recibo miles de emails, whatsapp, llamadas a cualquier momento del día. Somos una organización que está active 24horas… estamos en todo el mundo! Trato de dar respuesta lo antes posible, primero a lo más urgente, que suele tener que ver con los fondos.

- ¿Con qué problemas te encuentras en estos tiempos difíciles?

Todo el planeta está sufriendo el Covid-19, también los países económicamente más ricos. La mayoría de nuestros donantes también están viendo cómo sus finanzas están siendo dañadas. Pero la mayoría, también hay que decirlo, siente una gran empatía por aquellos que tienen menos y están comprometidos.

Las necesidades son ingentes, a pesar de los sacrificios de muchos donantes, no somos capaces de dar respuesta a todas las necesidades que se nos presentan.

Los Jóvenes son una de nuestras prioridades, acompañarles en su crecimiento y sus decisiones. Aunque en la mayoría de los lugares hemos conseguido adaptar nuestros programas de aprendizaje y enseñanza a un modelo online, hay tres problemas que nos preocupan especialmente: millones de niños, niñas y Jóvenes no tienen acceso a las tecnologías que les permitan seguir sus clases online; la formación profesional está casi parada porque es imposible realizar las clases más prácticas; y nuestra idea de educación es que es una relación, es más de corazón que de cabeza, y lo online ha debilitado en gran medida esa relación entre personas.

Desde que el foco del mundo está centrado en combatir la pandemia, estamos dejando de lado otras cosas importantes: mantenimiento, infraestructuras, ir a las causas… Estamos trabajando como en una guerra.

- ¿Cómo están viviendo los misioneros esta crisis? Entiendo que la situación es muy diferente en cada país…

Así es. La situación es muy diferentes según el país, depende del nivel de Desarrollo, las posibilidades económicas de los gobiernos, la calidad de las infraestructuras médicas y otros servicios… Las áreas en la que los misioneros intervenimos son diferentes. Lo que sí podemos afirmar es que fuimos rápidos en evaluar la situación de las personas, trazar un papa de necesidades y sus capacidades e involucrarnos en las necesidades más urgentes de las personas.

Los Salesianos somos conocidos por ser creativos y dinámicos. Cuando las infraestructuras lo permitieron, las clases se cambiaron a modo online. Las parroquias celebraron Eucaristías online, rosarios, catequesis… En muchos lugares se comenzaron servicios de apoyo para los alumnos y alumnas confinados, para ofrecer alimentos, para repartir comida caliente, para ayudar con los hijos, para acompañar a las familias…

En muchos lugares se realizaron actividades educativo-pastorales para los Jóvenes online: competiciones, webinars, espacios de reflexión… donde compartían sus experiencias, sus miedos…

El coronavirus ha sido una experiencia de explosión de creatividad. Hemos llevado al máximo el uso de las nuevas tecnologías para tener vida social y hemos creado oportunidades de aprendizaje para personas de todas las edades.

Hemos realizado programas de sensibilización para la prevención del covid19 y para cuidar de personas enfermas en sus casas. Hemos distribuido alimentos, material sanitaria… Hemos acogido a personas en cuarentena. Hemos asistido a trabajadores informales y a personas migrantes que no podían volver a sus lugares de origen por los confinamientos.

En situaciones como en la que está viviendo India con su segunda ola, tenemos voluntarios que están apoyando a los trabajadores de primera línea. Es esta situación de peligro, además, hemos convertido algunas de nuestras instituciones en centros de cuidados. Así algunos de nuestros centros educativos o instalaciones de acogida se han convertido en centros de salud con camas, oxígeno, ventiladores y personal cualificado de asistencia

- ¿La Congregación estaba preparada trabajar en un contexto de pandemia?

No, no… Los Salesianos no estábamos preparados para el coronavirus. Pero, sí estábamos, y estamos, preparados para responder ante emergencia. Nos hemos enfrentado a muchos desastres naturales como el terremoto de Haití de 2010, el ciclón de Filipinas en 2013, el terremoto de Nepal en 2015…

Con todo esta experiencia, en sus momento y liderado por Don Bosco Network (un grupo de ONG Salesianas) contamos con un Protocolo de Respuesta ante las Emergencias, que fue aprobado hace algunos años por el Rector Mayor y su Consejo. De acuerdo con este Protocolo, la organización cuenta con un Coordinador de Respuesta a Emergencia, que se active cuando es necesario. Fui la primera persona en quien se confío esta tarea, y aún sigo en ello.

Cuando se hizo evidente que el coronavirus estaba fuera de control y devenía en pandemia, realizamos una reunion online, fue el 25 de marzo, con 48 personas de todo el mundo para empezar a coordinar esfuerzos.

Nadie en la Congregación estaba preparada para el covid. El reparto de alimentos o de material de higiene no es nuestra tarea tradicional como misioneros salesianos. Tampoco acoger y cuidar a personas enfermas de coronavirus o realizar tareas de acceso a la salud. Pero esa era la necesidad. Y nos pusimos en marcha, con prudencia, con todo el cuidado posible, pero no nos encerramos en nuestras casas para sobrevivir. Muchos misioneros han muerto en todo el mundo, y muchos de ellos contrajeron la enfermedad por dar servicio a los enfermos.

No estábamos preparados, pero nos pusimos a trabajar rápido para enfrentarnos a esta situadión, con resultados bastante buenos.

- ¿Cómo saldremos de esta situación?

Veo tres medidas necesarias para superar esta pandemia:

Medidas de prevención: mascarillas, higiene, buena nutrición, distancia social, confinamientos… Esto da tiempo a los gobiernos para poder preparar a sus infraestructuras y personal sanitaria.

Avanzar rápido en la vacunación para que un alto porcentaje de la población tenga defensas frente al Covid19

Una desescalada gradual que no ponga en peligro lo conseguido.

M.C. George Menamparampil
M.C. George Menamparampil

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