Felicidades Papa Francisco, Apóstol, sucesor de Pedro, pastor bueno Papa Francisco : “85 años no son nada”

(17)Papa Francisco : “85 años no son nada”
(17)Papa Francisco : “85 años no son nada”

"Si hablo mucho de ti es porque me fascinas por tu aire de eterna primavera que llevas dentro y que has transmitido a nuestra iglesia"

"Eres profeta de nuestro tiempo que cuestionas, denuncias y transmites y que tienes sabor a evangelio liberador y por eso eres tan molestoso, como lo fue Jesús"

"Querido Papa Francisco, no ceses en tu empeño de la sinodalidad de la Iglesia y no ceses de construir esta iglesia nuestra desde la comunidad y el evangelio en el centro de todo qué es la única manera de acabar también con el clericalismo que tanto daño hace y aparta a tanta gente de ti y del evangelio"

"Papa Francisco tú ya no cumples años, tú los coleccionas y además no te falta ninguno. Los llevas bien, aunque a veces los pies se nieguen a caminar"

Raro es el día que por un motivo u otro pienso en ti y hablo de ti,  en conversaciones de calle, con amigos que te admiran, con otros que te admiran menos, con gente sencilla incluso no creyentes, pero a los que les caes bien. Lo cierto es que tu palabra y tu vida no pasa desapercibida y eso me suena a Alguien: al Jesús del evangelio. Y si hablo mucho de ti es porque me fascinas por tu aire de eterna primavera que llevas dentro y que has transmitido a nuestra iglesia, más que les pese a muchos, y que lo rezumas por los poros de tu vida por más que seas octogenario; que sembraste una expresión  que me enamoro desde el comienzo cuando nos dijiste a los sacerdotes que teníamos que “oler a oveja”  y tu diste ejemplo aún siendo el Papa.

Eres profeta de nuestro tiempo que cuestionas, denuncias y transmites y que tienes sabor a evangelio liberador y por eso eres tan molestoso, como lo fue Jesús. A ti si es verdad que te dan la espalda muchos de tus mismos hermanos de báculo y de mesa, porque las sinagogas bien montadas no te aguantan, y no quieren ser parte del pueblo, sino dirigentes más en sintonía con modelo principesco que servidores al estilo de Jesús. Y tú ahí firme, sabiendo que la fuerza viene de Otro, del Señor de la vida, del Espíritu que alienta y fortalece. Por eso a pesar de tus cuantos años, tienes tal vitalidad que solo puede venir, de donde viene, del fuego y del viento del Espíritu.

Papa, profeta

Papa Francisco tú ya no cumples años, tú los coleccionas y además no te falta ninguno. Los llevas bien, aunque a veces los pies se nieguen a caminar.

Le pido al Padre de la vida que te siga bendiciendo, aunque tú ya llevas la bendición incorporada como si fuera un “airbag del coche de tu vida”. Porque, como me decía un viejo misionero, “Dios da cobija con arreglo al frio”, y Dios no te abandona, porque a pesar de la frialdad de muchos, sin embargo siempre hay rescoldo, caliente y suave, pese a que algunos les encantaría que te helaras. Si, esos que te descalifican y hasta se dirigen a ti, como “ciudadano Bergoglio”. O te colocan como dirigente de “la cumbre de izquierdas “, celoso de que ames por igual a unos y otros, y se erigen en jueces condenatorios de tus actos, sencillamente porque te juntas con todos, como lo hizo el Maestro que comía con publicanos y pecadores, pero también comía con Lázaro, Marta y María.

Pero, estos que te juzgan por adelantado y te desean el infierno, se creen en posesión de la verdad o dueños de ella y lo que es peor, rompen el mundo en malos y buenos, pero siempre caen del mismo lado, porque los malos son siempre los otros. A mucha honra, “ser ciudadano”, como lo fue el de Nazaret, que no perteneció a ninguna clase ni a ninguna institución, sino a su pueblo . Que nació de mala manera y murió de mala manera, por tomarse la vida y a las personas en serio y ser fiel al Padre de la vida. Tu hoy también quieres cambiar muchas cosas de dentro y de fuera y no comulgas con los “tratantes del templo” que quieren hacer del evangelio precepto frío y cumplidor más allá de los sentimientos y vivencias que nacen del corazón.

Papa de los pobres

Pero al final Jesús nos da la gran lección. A pesar de todo, a esos el Señor los sienta también a su mesa y les da de la misma sopa mojada en su plato, como lo hizo con Judas, lo hace conmigo y con otros tantos, que seguimos traicionando al Maestro, y a pesar de todo compartimos la mesa del pan y de la vida.

Querido Papa Francisco, no ceses en tu empeño de la sinodalidad de la Iglesia y no ceses de construir esta iglesia nuestra desde la comunidad y el evangelio en el centro de todo qué es la única manera de acabar también con el clericalismo que tanto daño hace y aparta a tanta gente de ti y del evangelio. Me duele que también lo pases mal, pero es que ese es el peaje que hay que pagar desde que nos lo enseñó un tal Jesús cuando nos hablaba de coger la cruz y de ser pan partido y sangre derramada en la mesa de la vida. Te quiero Santidad. 

Papa y la buena gente

    Un sacerdote  enamorado de Jesús y su evangelio y de no mucho mas. 

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