(José Manuel Vidal).-Ni se ha arrodillado ante él, ni le ha besado el anillo del pescador. Un simple y cálido apretón de manos entre el Papa Ratzinger y el presidente Zapatero. En la biblioteca vaticana. Con las consabidas sonrisas diplomáticas y el intercambio protocolario de regalos. 30 minutos de encuentro a solas. entre un Papa sabio y un gobernante pragmático. Alejados en muchas cosas, pero que comparten el ya famoso "talante". Ambos son dialogantes, serenos y siempre dispuestos al consenso y al pacto. De hecho, Benedicto es el papa que acuñó la divisa de que "la Iglesia propone, no impone".
Al Papa sabio le interesan las cuestiones de fondo. Por ejemplo, el tipo de laicidad que tiene en la mente (y plasma en su acción de Gobierno)Zapatero. O su concepción antropológica. O su cosmovisión. Para poder entender y encuadrar al personaje.
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