¡Jesucristo ha resucitado!
¡Jesucristo ha resucitado!
El Rostro viviente nos muestra su Corazón
¡Por el Señor Resucitado estamos
en el corazón de la Iglesia!
Estamos unidos en el corazón de Cristo
para manifestar su rostro.
El misterio de Cristo es su Rostro.
El Amor es un Rostro:
– Rostro único y maravilloso de Cristo,
– Rostro doloroso y glorioso del Siervo que sufre,
– Rostro eternamente ofrecido al mundo,
– Rostro de alegría eterna que se da en el Espíritu.
– Rostro de Paz herida.
¡Alzad la mirada!
¡Que el Señor nos dé esos ojos iluminados del corazón que nos permitan contemplar el Rostro incomparable! Esplendor del Rostro, contemplación del Rostro del Señor, originalidad absoluta de este Rostro. Rostro de agonía y de paciencia, de gloria y de resplandor misericordioso. Fuente de paz en medio de los conflictos.
¡Es el Señor!
Que el Él ilumine los ojos de tu corazón para
que puedas contemplar el misterio del
Rostro único y los rostros de los hermanos
iluminados, desde el interior, por la luz del
amor divino de su Corazón herido y
resucitado.
¡ Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección! ¡Ven, Señor Jesús, ven con la Paz!
¡Veni lumen cordium!
