Juan José Tamayo: “Política y religión”

Tamayo y su nuevo libro
Tamayo y su nuevo libro
Félix Placer Ugarte, teólogo
07 oct 2026 - 06:38

Es el título de su libro más reciente, escrito y editado cuando celebra sus 80 años dentro de su extensa y comprometida obra teológica militante y liberadora que abarca amplios campos de relación de lo religioso con la cultura, la epistemología, situaciones de opresión, el feminismo, el compromiso ecológico.

Libro de Tamayo
Libro de Tamayo

Se ha publicado precisamente en esta época en la que resurge como fenómeno mundial de forma amenazadora lo que él mismo denomina “relación patológica entre fascismo y religión”. La califica como “tóxica y contra naturam” y categoriza con el nombre de “cristoneofascismo” expresando la “complicidad y alianza entre la extrema derecha y un sector de la derecha política y los movimientos neoconservadores”.

En un tiempo crítico

Este breve y denso trabajo adquiere, por tanto, una especial actualidad  por las diversas y hasta contrarias posiciones teóricas y prácticas hoy en boga y en conflicto en este campo. La laicidad moderna ha establecido una clara separación entre política y religión; pero continúan implicando con fuerza, emotividad y hasta pasión a personas y grupos que en determinados sectores religiosos y políticos confunden y distorsionan sus relaciones por intereses ideológicos. Por tanto el tema sigue vigente y hoy con especial urgencia ante el avance de la ultraderecha. 

Partiendo del debate intelectual moderno de reconocidos pensadores (J. Habermas, Ch. Taylor, J. Butler, C. West), el autor sitúa y contextualiza el problema teniendo en cuenta las divergencias en la relación entre política y religión. Analiza críticamente los diversos modelos históricos que presenta en el cap. II y concluye con un clarificador análisis de los modelos actuales y sus conceptos. Partiendo de la espiritualidad como 'dimensión fundamental del ser humano', que debe relacionarse con las demás dimensiones de la persona humana, sin separaciones dualistas ni identificaciones, expone ‘las distintas formas de conjugar y entender la relación entre sociedad, secularización, laicismo, religión y Estado’ que sitúa posiciones opuestas ante candentes problemas como son el aborto y la homosexualidad. 

Este tema adquiere, según lo presenta Tamayo, una especial relevancia ante la extendida instrumentalización de la religión que hoy hace el fascismo. Resulta muy pertinente y necesario el análisis crítico de esta relación establecida por la tendencia que denomina 'cristoneofascismo' y que Donald Trump ‘encarna’ con especial prepotencia utilizando el evangelio para sus objetivos de dominación política imperialista. Esta nueva forma de ´teísmo político’ está agravada por la ‘internacional del odio’, cuya ‘construcción y deconstrucción’ Tamayo denunció en otro trabajo (2025). ‘Bajo el asedio del fundamentalismo cristiano’, partidos de derecha y extrema derecha y gobiernos conservadores y neoliberales se ha extendido sobre todo en América Latina como lo muestra este trabajo y el resultado de las elecciones en varios países. Pero concluye con Dussel que ‘el sufrimiento de los oprimidos’ impide su hegemonía y hace resurgir ‘cambios creativos’ liberadores que autores como A. Camus, F.Kahlo, R. Pannikar, I. Arabi expresan con mensajes alternativos y el mismo Tamayo ha presentado en numerosos trabajos.

El Papa, Vance y Trump
El Papa, Vance y Trump

Respuestas desde la secularización y el laicismo   

Veo muy importante la clarificación de conceptos del cap. IV, en especial del laicismo y su relación con el cristianismo. Su reflexión ofrece en esta última parte las bases para una auténtica relación entre política y religión desde Jesús de Nazaret, cristianismo primitivo, Concilio Vaticano II y la secularización. Este ‘proceso hoy tan temido y lamentado por la línea conservadora eclesiástica, Tamayo lo presenta, siguiendo J.B. Metz como ‘exigencia interna e ineludible del cristianismo’ y afirma que es un ‘acontecimiento originariamente cristiano’. El Concilio Vaticano II estableció las bases de una auténtica y clarificadora relación entre política y religión, entre cristianismo y secularización, que sintetiza Tamayo exponiendo también los ‘principios del laicismo’. Precisamente durante los días de su visita a Francia León XIV ha afirmado con claridad que “el auténtico laicismo no excluye la dimensión religiosa… una justa laicidad no consiste en excluir la religión del espacio público, sino en trabajar para que el Estado y las instituciones religiosas dialoguen entre sí… la laicidad es imprescindible para un nuevo mundo que supere fronteras, conviva multiculturalmente, se relacione en plano de igualdad, se acepte la alteridad y la diversidad…” 

La reflexión de J.J. Tamayo se conjuga y ayuda, por tanto, a profundizar esta línea que León XIV ha planteado en su viaje al país, cuna del laicismo. Según el Papa “…La laicidad plantea una Iglesia que acepta hablar desde una sociedad en la que ya no ocupa el centro. Y eso cambia la pregunta. Ya no se trata de cuánto espacio conserva el cristianismo, sino de qué palabra puede ofrecer cuando el poder, la tradición y la costumbre han dejado de garantizar que será escuchado. Ahí se encuentra el verdadero punto de encuentro con una Francia laica. No en la pretensión de imponer una visión religiosa del mundo, sino en la búsqueda de aquello que puede sostener una vida común. La dignidad, la libertad, la justicia, la paz, la educación, la cultura, el cuidado de los vulnerables y la responsabilidad ante el futuro no son propiedad del cristianismo. Una sociedad secular puede reconocerlas y defenderlas desde sus propias convicciones”.

En una sociedad secularizada

Tamayo concluye su reflexión con el decisivo aporte de D. Bonhoeffer sobre la secularización que, para el teólogo alemán, debe asumirse en un “mundo mayor de edad que no necesita la hipótesis de Dios” que responda y solucione las necesidades humanas. Ese Dios resulta hoy superfluo para el mundo secular o, lo que es peor, determinadas tendencias religiosas tratan de recuperar desde sus ideologías fundamentalistas que pretenden someter las conciencias para sus intereses dominadores políticos y capitalistas. 

Por supuesto, Dios no desaparece en el horizonte de la experiencia mundana y de la teología no religiosa de Bonhoeffer, sino que se manifiesta en lo que Jesús fue, un hombre para los demás y no en presupuestos religiosos de dominación religiosa de otras épocas que hoy quieren recuperar determinados sectores. Por ello es preciso ‘vivir mundanamente’ participando en el sufrimiento de Dios en la vida del mundo. aprendiendo a descubrir ‘la profunda mundanidad del cristianismo’ y ‘a tener fe entrando en la plena mundanidad de la vida’.

Juan José Tamayo
Juan José Tamayo

En definitiva no se trata de ser más o menos religioso, sino de ‘ser el hombre que Cristo crea en nosotros’ que fue ‘para los demás’, hasta sus últimas consecuencias, descubriendo la trascendencia en `’el vecino que está al alcance, sea cual sea su situación’ ya que ‘la experiencia genuina de Dios solo ocurre en términos sociales’, ‘ en existir para los otros’.  

Desde esta perspectiva radical, como el mismo Tamayo la desarrolló en su libro “Cristianismo radical” (2025), la relación entre política y religión adquiere su sentido y razón cuando se sirve a las grandes causas humanas que mujeres y hombres pobres, oprimidos, descartados, marginados sufren, en una acción de servicio y compromiso liberadores donde la Iglesia, la oración, la liturgia adquieren sentido; también en la relación entre religiones, como lo ha recalcado el papa León en su encuentro interreligioso en Francia; y, por supuesto, en la espiritualidad en sus diversas formas y expresiones plurales que deben relacionarse siendo espiritualidades para lo demás, abiertas, dialogantes, liberadoras, vinculadas a la vida real y en especial a los pobres y más vulnerables, como lo recalca Tamayo.

Con reconocimiento y agradecimiento

   En definitiva este último libro, editado en formato pequeño por la editorial Tirant, al que seguirá sin duda otros desde su admirable madurez teológica, Tamayo sintetiza y ofrece las líneas básicas para un enfoque y praxis de una relación liberadora entre política y religión. Ambas se necesitan mutuamente dentro de un mundo secularizado y especialmente en este grave momento de enfrentamientos políticos, religiones manipuladas, polarizaciones egoístas, amenazas imperialistas, expoliaciones capitalistas, imposiciones ideológicas y controles digitales por la inteligencia artificial dominados por empresas y Estados.

Al felicitar a Juan José en sus fecundos 80 años de trabajo “para los demás”, mi agradecimiento reconocido por este nuevo trabajo y por toda la importante aportación comprometida de su vida y de su obra, con el deseo de que siga alentado el impulso liberador por un mundo nuevo, sororal y fraternal, en justicia y paz.    

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