La Magia de la Indiferencia: Una Resurrección sin Reparación
"Es la gran hipocresía de nuestro tiempo: ¿Para qué reparar? ¿Para qué asumir una responsabilidad total, y real, por los abusos y el daño causado, si es más cómodo vender la "magia" del perdón sin justicia?"
"¡Felices Pascuas!", dicen muchos hoy. Sobre todo los obispos de Argentina con los que he hablado de mi caso. ¡Pero me gustaría invitar a todos a reflexionar juntos! Una reflexión más profunda sobre nuestro actuar social. No solo la crítica a estos obispos, que sería lo más fácil para mí.
Nos aferramos a costumbres, tradiciones, nos urge celebrar en días como hoy, comer huevos de pascua y chocolates... ¡necesitamos celebrar en este mundo tan loco! pero no nos detenemos a pensar.
Nos encanta no pensar; preferimos quedarnos solo con lo bueno del abrazo y el saludo, a veces superficial, sin profundizar en la herida, alegría, el proyecto, preocupacion...del otro. El WhatsApp y las redes sociales ayudan, además, a que sea algo rápido y que no me consuma mucho tiempo.
Quizás también muchas familias se reúnen hoy. ¡¡¡Buenísimo!!! ¡Resucitó! Y si ya viene el cura a comer en casa, es un honor.
Creo que lo que vivimos hoy es una fe de "magia", como en los cuentos de Blancanieves. Queremos que todos estén contentos y felices por decreto, ignorando que ¡cuesta resucitar! Y cuesta mucho. Algunos, de hecho, nunca consiguen resucitar sin la ayuda necesaria. Tampoco ayuda, en sociedades enteras a veces, el peso de la institución religiosa de turno, el silencio, la hipocresía y las costumbres que pesan, juzgan y determinan lo bueno y lo malo. Que también hay personas con una entrega total y libre, felices, dentro de estas instituciones. ¡Lo sé! Mi crítica es más profunda, social. El que generaliza, se equivoca, me dijo un amigo muy sabio en Paraguay.
La fe, de estas instituciones que utilizan esta magia, nos dictan que lo primero debe ser el prójimo, la caridad, el amor. Pero la magia de sus celebraciones lo solucionan todo, solo hay que asistir y cumplir. Sin intervenir, reparar ni asumir responsabilidades. Criticamos que las aplicaciones de los celulares modernos ( internet) no nos hacen pensar, y perdemos el tiempo. Me preguntó ¿si está manera de vivir la fe y el amor no es lo mismo?
En mi caso, en particular, está es también una forma real de violencia que se ejerce con indiferencia y falta de reparación, luego de la violación de un sacerdote.
Se manipula la fe para evadir la culpa. Menudo peligro. Para mi no hay "resurrección" ¡¡ni Felices Pascuas!! si no se asume el dolor de las víctimas de forma concreta
Es la gran hipocresía de nuestro tiempo: ¿Para qué reparar? ¿Para qué asumir una responsabilidad total, y real, por los abusos y el daño causado, si es más cómodo vender la "magia" del perdón sin justicia? Ya les está costando ser firmes y realmente efectivos en los mecanismos de reparación a las víctimas de abuso en Argentina.
Se manipula la fe para evadir la culpa. Menudo peligro. Para mi no hay "resurrección" ¡¡ni Felices Pascuas!! si no se asume el dolor de las víctimas de forma concreta.
Mientras no haya reparación, ese "Aleluya" final no es más que un eco vacío.
¡¡Pero no les arruinó este domingo!!
¡¡Mejor la magia!!
¡Resucitó!
