"El cinismo de no mancharse las manos de este Gobierno supera todo lo visto hasta ahora" En la masacre de Melilla, ¿por qué dar las gracias?

Valla de Melilla
Valla de Melilla

"Bajo la atenta mirada de la policía pagada por España/Europa para vigilar sus fronteras morían 37 personas. En otro punto de la frontera dos policías marroquíes se dedicaban a apedrear las personas que estaban en lo alto de la valla"

"Nuestro presidente de Gobierno habla de mafias en la frontera Sur mientras regala permisos de residencia a los que son capaces de comprarse una casa de más de 500.000 euros en España, habla de respeto al derecho mientras felicita la muerte de 37 personas"

"Este es el triunfo de la frontera, del discurso del odio: haber convencido a parte de la sociedad que esos pies nunca serán nuestros pies… que existen dos lados en la humanidad y los que morían, los que sufrían eran del otro lado. Su triunfo es imponer que no existe la fraternidad, que los muertos y nosotros no somos hijos de un mismo Dios"

Bajo la atenta mirada de la policía pagada por España/Europa para vigilar sus fronteras morían 37 personas. En otro punto de la frontera dos policías marroquíes se dedicaban a apedrear las personas que estaban en lo alto de la valla.

Veíamos cómo eran maltratados los cuerpos entre la vida y la muerte, como policía de Marruecos -en suelo de España- capturaba a compañeros migrantes y los devolvía a Marruecos. Esta vez no podremos decir que la policía española entregó a Marruecos a personas que ya habían cruzado la valla, esta vez no hubo devoluciones en caliente ya que directamente dejamos pasar a nuestro país a la policía de otro país para que detuviera personas; el cinismo de no mancharse las manos de este Gobierno supera todo lo visto hasta ahora.

Escuchamos como Pedro Sánchez felicita a las policías de ambos países por su buen hacer: 37 muertos, más de 100 heridos, innumerables devoluciones en caliente incluidas las de menores, omisión del deber de socorro ¿había algo que felicitar?. ¿Algo más allá del discurso de odio, de la victoria de la frontera?. ¿Algo más allá de la aporofobia de la frontera, algo más que el zarpazo a la vida de la necro-política de la frontera?

Esperábamos esto de la política que hace bandera del miedo a la migración, de los que sustentan su vida en el odio al otro, pero no lo esperábamos de quien dice ser presidente del Gobierno que “nunca deja a nadie atrás”. Un Gobierno que en tres años ha ido desde la acogida a la muerte. Las ciudadanas y ciudadanos que aplaudimos la valentía de la acogida de las personas migrantes del Acuarius merecemos una explicación. Necesitamos saber qué ha llevado al presidente de España de la vida a la muerte.

Muertes que han ocurrido en la frontera de Europa, en la frontera que dice proteger nuestro modo de vida, nuestra democracia y lo que queda de nuestro estado del bienestar: ¿a qué precio? ¿Cuántas muertes estamos dispuestos a intercambiar con el neo-capitalismo para seguir pensando que somos clase media?

Cadáveres hacinados al otro lado de la valla
Cadáveres hacinados al otro lado de la valla

Nuestro presidente de Gobierno habla de mafias en la frontera Sur mientras regala permisos de residencia a los que son capaces de comprarse una casa de más de 500.000 euros en España, habla de respeto al derecho mientras felicita la muerte de 37 personas.

Es la misma frontera que el viernes mató a 37 personas la que a ti y a mi nos va arrinconando, la que poco a poco borra a los nadies de la vida en sociedad.

La frontera que prescinde de los descartables es la misma que cada día va borrando nuestros derechos, la que va haciendo invisibles a los empobrecidos, la que arrincona a los nadies de la sociedad. Que mueran 37 personas en la frontera y el presidente de nuestro país agradezca la acción policial solo es posible tras años y años de invisibilización del pobre, de desprecio al pobre… solo es posible tras años y años de normalización del discurso de la aporofobia; si rechazamos al pobre, si no queremos tener al pobre en nuestra mesa ¿qué nos importa de él?, ¿qué nos importa de su vida?. Creo que la sociedad en la que vivimos consiente las muertes del viernes, el trato humillante del viernes a los compañeros moribundos hacinados en el suelo porque no nos vemos en esos cuerpos, porque creemos que esos pies descalzos nunca serán nuestros pies.

Valla fronteriza entre Nador y Melilla
Valla fronteriza entre Nador y Melilla

Por esto y por cada muerte en la frontera, cada día hay que agujerear la frontera.

El sol es el sol de todas, la tierra es la tierra de todas, las calles son las calles de todas, los árboles son los árboles de todas, el cielo es el cielo de todas, el agua es el agua de todas, el viento es el viento de todas, la libertad es la libertad de todas, la vida es la vida de todas… Mientras haya quien decida quién tiene derecho al sol, quién tiene derecho a las calles, quién tiene derecho a los árboles,  quién tiene derecho al viento, quién tiene derecho a las nubes, quién tiene derecho a la tierra… estaremos negándonos el derecho a SER.

Este es el triunfo de la frontera, del discurso del odio: haber convencido a parte de la sociedad que esos pies nunca serán nuestros pies… que existen dos lados en la humanidad y los que morían, los que sufrían eran del otro lado. Su triunfo es imponer que no existe la fraternidad, que los muertos y nosotros no somos hijos de un mismo Dios.

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