Oportunidad perdida de romper el silencio
"Oportunidad perdida de romper el silencio. El de las víctimas y supervivientes de una Iglesia, que en lo que a su jerarquía respecta en España, deja mucho que desear. En la esperanza de un futuro mejor, rechazamos que la visita papal a España haya concluido con un reconocimiento de Prevost a la gestión de la Conferencia Episcopal de España en materia de pederastia eclesiástica"
Desde que entré por vez primera en el histórico colegio de los Jesuitas de Bilbao, me enseñaron, en una referencia compartida por mis padres, a avanzar en el discernimiento, la acción práctica y el servicio al prójimo. Tres claves que nunca se logran al ciento por ciento, pero que en lo que a mi respecta forman parte de un argumentario que como fundador, presidente y portavoz de ANIR Asociación Nacional Infancia Robada y miembro de Justice Initiative España, intento mantener y reflejar en las actitudes y programas a desplegar en defensa de todas las víctimas y supervivientes que un día decidieron confianzar en nuestras siglas pairales.
Todas las decisiones se toman por consenso, buscando escuchar la voz de ellas y reflexionar en común. De ANIR nada aflora por capricho o delirio, sino a través de la experiencia de cada una de las víctimas y supervivientes, de tiempo de escucha sin interferencias ni preguntas, de la aplicación del concepto de empatía en toda su extensión. Porque quienes hemos pasado de modo directo o indirecto por el largo trayecto de una agresión sexual en la infancia y adolescencia compartimos dolor, pero también reivindicaciones, necesidades, secuelas y derechos civiles, esos mismos que si no se conceden, si es preciso se arrancan.
ANIR, Justice Initiative España y nuestras hermanas Corazones Silenciados Portugal, AVA, Lulacris, Plataforma Víctimas Patxi Ezkiaga La Salle Donosti y los colectivos de familias de víctimas de los colegios El Vedat y la Alborada, no somos anticlericalismo ni ruido sin pentagrama
ANIR, Justice Initiative España y nuestras hermanas Corazones Silenciados Portugal, AVA, Lulacris, Plataforma Víctimas Patxi Ezkiaga La Salle Donosti y los colectivos de familias de víctimas de los colegios El Vedat y la Alborada, no somos anticlericalismo ni ruido sin pentagrama. No lo es habernos reunido en todos estos años hasta cuatro veces con la jerarquía de la Conferencia Episcopal en Añastro, Blázquez, Omella, y con Argüello siendo secretario y después presidente de la institución. Hemos colaborado de modo intenso y cercano en la elaboración de la Lopivi, en su reforma reciente, en la investigación y posterior informe del Defensor del Pueblo, en la elaboración de la Ley 2/2024 de Infancia y Adolescencia del País Vasco, en iniciativas del Parlamento de Canarias, en la campaña Shame y Justice Initiative para aprobar con éxito la recomendación 2533 del Consejo de Europa de Estrasburgo, que envía el mensaje a todos los Estados de la UE para que reparen y reconozcan a todas las víctimas de violencia sexual ejercida contra la infancia y la adolescencia, sin exclusión con respecto a los ámbitos de la sociedad en los que se cometen estos terribles delitos.
Hemos intervenido en sesiones al efecto desarrolladas ante el Parlamento Europeo, el Ayuntamiento de París, la Asamblea Nacional de Francia, y la Asamblea de Portugal. A finales del año 2025 nos reunimos en el Vaticano con la Comisión Pontificia Tutela Minorum de Protección al Menor para mediando tres horas de reunión de trabajo transmitir en persona y a instancias nuestras, todo un conjunto de medidas que formarán parte de un informe que este órgano vaticano trasladará al Papa León XIV a finales de este mismo año.
Hemos colaborado con varias universidades españolas para ayudar a sus alumnos y alumnas en la elaboración de tesinas y trabajos fin de carrera que versan sobre esta lacra social, la de la pederastia, cuestión de vulneración de derechos humanos y de salud pública. Hemos colaborado de forma activa y propositiva con asociaciones de víctimas de Argentina, Chile, Alemania, Francia, Rumanía, Suiza, Italia, Grecia, Portugal y Finlandia.
Pues bien. Tras la visita del Papa a España y todas las excusas escuchadas los días previos, la conducta dispersa del presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, los atisbos de probabilidades y demás lindezas, como la del tiempo limitado selectivo, nos paramos a pensar, ya en frío, y con el beneplácito mayoritario de toda la sociedad civil de este país, aprovechamos para agradecer la gran cantidad de mensajes recibidos en apoyo de nuestra causa durante los días pasados, nadie entiende que el Papa no recibiera a las asociaciones, incluso me consta que tampoco desde el propio Proyecto Repara, o al menos desde la mentalidad de alguno de sus cargos, seguimos insistiendo en los conceptos del discernimiento, la acción práctica y el servicio al prójimo.
No entendimos y seguimos sin admitirlo que el anuncio del encuentro del Papa a seis víctimas se realizará mediante una exclusiva periodística a un sólo periodista y a un medio, despreciando la igualdad de oportunidades informativas, que en un tema así habría sido más oportuno y recomendable. No entendemos la corriente de dimes y diretes, el ocultamiento, la mentira y los movimientos orquestales en la oscuridad de Añastro, fingidos, mentirosos y malintencionados. Los condenamos sin reparos, con la cabeza alta y la dignidad que nos asiste.
Ellos solos se ha retratado. Saben que lo sabemos todo y que habrá cosas que no contaremos pero que les retratan y delatan. Saben que en lo que a pederastia eclesiástica respecta, la visita a España de León XIV ha sido un fiasco organizativo, lleno de falsedades y distorsiones interesadas. Lo saben y aunque nunca lo reconocerán, saben que la gente lo ha visto y que la gente lo sabe
Nunca perdonaremos lo que Argüello y sus próximos llevan varios capítulos escenificando. Ellos solos se ha retratado. Saben que lo sabemos todo y que habrá cosas que no contaremos pero que les retratan y delatan. Saben que en lo que a pederastia eclesiástica respecta, la visita a España de León XIV ha sido un fiasco organizativo, lleno de falsedades y distorsiones interesadas. Lo saben y aunque nunca lo reconocerán, saben que la gente lo ha visto y que la gente lo sabe.
Queremos agradecer a los medios de comunicación presentes en las inmediaciones de la Nunciatura el lunes pasado toda la cobertura que nos dieron, su firme compromiso con las víctimas de pederastia, su altavoz nacional e internacional, su cercanía y atención profesional y respetuosa. Tal vez León XIV pueda recibirnos más adelante en sede vaticana. Tal vez quiera, como ya hizo la comisión Tutela Minorum, escuchar nuestra voz. No era para una foto, en ningún caso. No era nuestro objetivo en la no reunión de Madrid. Sobra decirlo. Era una petición en aras de la verdad, el reconocimiento y la reparación. Con el talante, la mesura y el respeto que presiden nuestras acciones. Porque una vez más en clave ignaciana : "El amor se debe poner más en las obras que en las palabras". Las palabras a veces se las lleva el viento. Y la mayor enemiga de la verdad no es la mentira, es el silencio.
Oportunidad perdida de romper el silencio. El de las víctimas y supervivientes de una Iglesia, que en lo que a su jerarquía respecta en España, deja mucho que desear. En la esperanza de un futuro mejor, rechazamos que la visita papal a España haya concluido con un reconocimiento de Prevost a la gestión de la Conferencia Episcopal de España en materia de pederastia eclesiástica. No sé ni García Magán pese a que el otro día intentará regalar los oídos de Arguello y Vera, en una delirante rueda de prensa.
Vestigia nulla retrorsum.
