Un pastor de los de cayado

De corazon noble y samaritano

Por don Ricardo se corta el patrón del obispo que necesita ahora la Iglesia

21 jun 2013 - 07:30

(Ramón Baltar).- La reciente celebración del XXVº aniversario de la consagración episcopal de monseñor Blázquez, arzobispo de Valladolid, da pretexto al afecto y a la admiración para esbozar un elogio del hombre y del sacerdote que no maleó la mitra. Tiene bien merecido cualquier reconocimiento por ser "mensajero que sabe decirme lo que quiero".

Para calibrar su calidad humana baste enumerar algunos de los talentos nativos que la humildad y discreción tan suyas no aciertan a ocultar: certero discernimiento, corazón noble y samaritano, libertad de espíritu, mansedumbre ... Parece que los recibiera para dejar confirmada la verdad teológica de que la gracia no anula la naturaleza, antes bien la despliega. De la acreditación de hombre cabal no puede dispensarse el simple cristiano, mucho menos el vocado al sacerdocio.

Cumple al administrador de lo sagrado, además de reconciliar a los hombres consigo mismo, con los semejantes y luego con Dios, hacerse cireneo de las cruces que la vida les sortea. Funciones que piden dos carismas evangélicos: facilidad para la acogida y escucha individualizadas. Hablas con don Ricardo y al punto descubres al sacerdote; y si le cuentas o sabe de tus cuitas, su palabra balsámica las aliviará. Para él no cuentan nada las instalaciones ideológicas ni los rangos sociales, unicamente las personas.

Bendición de sus diocesanos, ejerce la dignidad episcopal no con los modos fríos y distantes del jerarca pagado de su poder, sino con la calidez y cercanía del que lo toma por ministerio. A la recomendación del papa Francisco de que los pastores huelan a oveja se anticipó este abulense, nacido entre ellas y de familia de pastores. Por don Ricardo se corta el patrón del obispo que necesita ahora la Iglesia.

Lo que mejor testifica la autenticidad del seguimiento de Jesús es la entereza para soportar en silencio las descalificaciones y desprecios inmerecidos. De esa disciplina ha dado clases magistrales un tal Blázquez, carácter recio y virtudes bien labradas.

También te puede interesar

Lo último

stats