Pepa Torres: "Los personajes son auténticos supervivientes, que se niegan a ser espectadores"
La teóloga y el curartista Toño Casado presentaron 'El aprendiz de Gaudí' de Jesús Bastante (Esfera de los Libros) en unos abarrotados salones de la parroquia de El Pilar de Madrid. Por su interés, ofrecemos la presentación de la religiosa
Inicio mi comentario sobre la última obra de Jesús Bastante compartiendo que soy una lectura exigente, que leo sobre todo ensayo y poesía y poca novela, pero en el caso de esta El aprendiz de Gaudi he quedado desde el primer momento seducida, no solo por el relato sino por la forma de hacerlo.
Empecé a leerla por la noche, cosa que no os recomiendo porque la novela te engancha y entonces ya no puedes parar.
Una novela que es obra de un trabajo de investigación riguroso sobre la inmensa figura de Antonio Gaudí, su obra y su época, combinando a la lo histórico con la ficción. Es una novela podríamos decir “multiforme” pues es una novela histórica, pero a la vez es una novela de amor más allá de los cánones establecidos, una novela social que en algún momento evoca la lectura la Busca de Pio Baroja en la lucha por la vida de personajes que son auténticos supervivientes y que se niegan a ser espectadores, en un tiempo de grandes mutaciones políticas y sociales.
Todo ello en el marco de la construcción de la Sagrada Familia y el proyecto inconcluso de Gaudí, el genio, pero también el solitario, cuya experiencia vital queda recogida en una de las citas con que se inicia el libro: “En este mundo el feliz siempre es el otro”
Personajes reales como Pepeta Moreu (su gran amor imposible), Eusebi Güell (su gran mecenas), Rosetta, su sobrina e inspiradora de muchas de sus obras, entrecruzan sus vidas con otros ficticios como Bernabe, Eulalia o Roger Oriol.
La novela te atrapa por muchas razones, pero una de ellas es por cómo el autor juega con el tiempo. El hilado de pasado y presente con que se capta la atracción del lector y nos libera del presentismo, nos ayuda a caer en la cuenta de la necesidad de saber de dónde venimos, que somos memoria. Una memoria que no es nostalgia, sino maestra de vida de la que sacar aprendizajes, no para repetirlos, sino captar lo mejor de ellos y reinventar otros. Esa memoria que hoy nos resulta tan necesaria en los tiempos que nos atraviesan para caer en la cuenta de que el tiempo pasado no fue mejor.
Venimos de una historia cargada de malestares sociales y de una desigualdad estructural, generadoras de violencia y conflicto social, como la novela nos va presentando a partir de los diferentes acontecimientos históricos que recrea y que constituyen el contexto de Gaudí
Venimos de una historia cargada de malestares sociales y de una desigualdad estructural, generadoras de violencia y conflicto social, como la novela nos va presentando a partir de los diferentes acontecimientos históricos que recrea y que constituyen el contexto de Gaudí
- - El lumpen de los niños y jóvenes en la calle de la Barcelona de estos años.
- - La insuficiencia del asistencialismo de la iglesia ante esta realidad
- - La polarización social y política. La inestabilidad del gobierno, la represión y la pena de muerte para acallar las voces más rebeldes como Los cuatro de Jerez.
- -El desarrollo de la ideas socialistas y anarquistas en su versión más violenta que protagonizaron hechos terroristas como los atentados de la Semana Trágica
- -Junto a ello una burguesía incapaz de reconocer que este malestar no se gestiona con caridad, sino con redistribución de la riqueza, empleo y educación, como intentó hacer también Gaudi con sus aprendices y con las escuelas construidas por iniciativa suya en torno a la Sagrada Familia que tan bellamente se describen en la novela
El libro te atrapa desde el primer capítulo. Un libro que se inicia por el final: la muerte en la calle, atropellado por un tranvía, de Gaudi (1926) y que conecta inmediatamente con muchos años atrás, con la historia de otros personajes protagonistas, como Pau el Exposit (niño de la calle y discípulo frustrado de Gaudi,) o Rosetta, la sobrina del Maestro. Esta última una de las figuras más relevantes en la novela y al mismo tiempo más en silenciadas la historia real por su triple condición de mujer y discapacitada y enferma mental.
En este sentido la novela no tiene tanto un protagonista, como su título indica: el aprendiz de Gaudi , sino que el protagonismo es mucho más colectivo, son todas las vidas que se entrecruzan en este cambio de época que constituye el contexto histórico de Gaudi ; Pepeta, el amor imposible, Roger, el capataz de las Obras de la Sagrada Familia, un personaje tremendamente entrañable que representa la humanidad y los valores del pueblo, Momo y Santigo Salvador, agitadores político y revolucionario, Eulalia, la mujer del último, tabernera y anarquista, el mecenas Guel, etc.
Vidas que se cruzan y entrecruzan en torno al proyecto de la construcción de la Sagrada Familia, “la catedral de los pobres”. Un sueño y un proyecto también colectivo que Gaudi supo contagiar a los trabajadores empeñados en dicha tarea y a sus familias asentadas alrededor de la construcción en el barrio del Exaimple.
La novela narra un doble hermanamiento: el de la lucha por la vida y la belleza y la creación artística más allá de los moldes preestablecidos. Una belleza inspiradora de espiritualidad y a la vez emergente de ella misma, como es el estilo arquitectónico y el sueño de Gaudi. Una belleza y un arte que no es patrimonio de ,nadie, sino que brota de las manos toscas de quienes son golpeados por la vida
Una novela también que busca hacer justicia con las mujeres. Justicia con las que abocadas a la pobreza desde su nacimiento, no tienen más opción que abandonar a sus hijos en la calle, como la vendedora de flores de la Rambla que Pau, el aprendiz de Gaudi, imagina que es su madre.
Justicia también con las aspiraciones y luchas por el sufragio y los cambios políticos dentro de las filas del anarquismo y del socialismo en las periferias de Barcelona, personajes que se resisten a quedarse en la sombra, que tienen deseos y palabra propia.
Justicia sobre todo con ese personaje narrado de forma exquisitamente bella como es Rosetta, la sobrina de Gaudi, que con su imaginación insólita y sus dibujos inspiraron al artista en la creación de sus obras y que constituyó uno de los vínculos más importantes de su vida y cuya pérdida sumergiría a Guadi en una espesa noche.
En el ambiente burgués catalán que refleja también la novela, destaca la libertad y la imaginación desbordante de la figura de Rosetta. Su capacidad de amar más allá de lo establecido, en una sociedad de doble moral que consiente los abusos hacia una joven enferma a, la vez que le arrebata el hijo de sus entrañas para no dañar la imagen ni el prestigio de Gaudi, o que impide a Pepeta casarse con el Maestro para no “ distraerle” de sus proyectos creativos, que exigen exclusividad, una especie de castidad artística.
Pero la novela seduce también por el estilo narrativo, la diversidad de recursos literarios y lingüísticos y la belleza de la narración.
En muchos casos la introspección de los personajes revela una gran capacidad del autor por adentrarse en su subjetividad y el lector o la lectora queda atrapado por la belleza y la empatía con que se adentra en sus sentimientos: miedos, fracasos, sueños miedos, con un lenguaje que en ocasiones evoca más a la poesía que a la prosa.
Otras veces el lenguaje se torna violento, duro, dramático sin perder nunca humanidad y una ternura cómplice con los personajes.
En definitiva, una novela que desborda imaginación, creatividad, misterio como se revela en el capítulo final: El testamento de Gaudi y el detalle final de la llave “legada” a Pau y a Bernabe para acceder a la torre de la Sagrada Familia desde donde se contempla el horizonte y el mar y a las caballerizas de la casa Well donde Gaudi guardaba sus secretos, sus bocetos más queridos y los dibujos de Roxeta y otras obras artísticas.
Una novela a la vez que cierra vidas ( la de Gaudi, la de Rosetta) y abre otras (la de Pau y Bernabe) haciendo que la historia no se repita, sino que avance en humanidad y belleza…. aunque la Sagrada Familia quede inconclusa y haya que continuarla…
