Un poema para Tamayo
Vino a la calidez de nuestros corazones
desde las frías estepas castellanas
para iluminar con sus conocimientos,
que resultaron ser muchos
a los miembros de las Comunidades
Cristianas de Base de la Región de Murcia.
Con él vinieron su gran sonrisa,
la alegría, la disponibilidad
y la generosidad de su entrega constante.
Son nuestras comunidades
un segundo hogar para ti,
al que siempre eres bienvenido
porque te sientes acogido,
escuchado, respetado, querido y mimado,
aceptamos gustosos la generosidad
de tantas y tantas ofertas tuyas.
En Alicante, Tenganeras y Pinito
fuimos sellando un pacto de amistad
contigo sin límites, para siempre.
Las carpetas “Hacia la Comunidad”
resultado de una profunda y rica experiencia
de fe en nuestras comunidades de base,
tu talento las convirtió
en una vivencia muy bien reformulada.
Tus profundas aportaciones
nos hicieron avanzar hacia la utopía
de un mundo mejor más solidario y posible,
a ti te oímos hablar con frecuencia
de sororidad que vino emparejada
a la palabra feminismo.
Supimos por tus charlas
de un Jesús hombre libre
que realizó prácticas de liberación
porque su ética era una ética radical
nos presentaste al Dios de Jesús
y supimos que no era el Dios lejano
sino el Dios de la esperanza,
el Dios abogado de los pobres, compasivo,
sin embargo la imagen de Jesús
hablándonos del Reino de Dios,
no es la de un líder triunfante,
sino la de una persona fracasada,
porque vivió una vida itinerante,
una austeridad compartida, sin
posesiones, sin seguridad, sin hogar.
Por ti supimos que en el principio del cristianismo
solo existía el mensaje de Jesús de Nazaret:
la liberación de los pobres.
También nos hablaste de la resurrección
de Jesús como un triunfo de la justicia
sobre un mundo injusto
donde los jerarcas de toda índole
manipulan la vida de los vulnerables
que lo serán mucho más en el futuro
con una nueva religión con cada vez más adeptos:
el cristoneofascismo,
la alianza y la complicidad
de los movimientos cristianos fundamentalistas
e integristas de cualquier iglesia
entre la extrema derecha y parte de la derecha política,
propiciada y empujada
por personajes públicos
de una catadura moral
muy sospechosa a la luz del Evangelio.
Nos hablaste de la teología de la liberación,
del diálogo interreligioso y por último
de las teologías de sur.
Eres además nuestro embajador plenipotenciario
ante los grandes teólogos
que bajo tu influencia y buen hacer
se han hecho partícipes de nuestra experiencia.
Omnipresente en los medios, artículos,
entrevistas, libros, conferencias, aulas de teología,
convivencias de verano, simposio, foros sociales,
impulsor de los Congresos de Teología,
fruto todo de una capacidad de trabajo sin igual,
viajero infatigable de la palabra de Dios
del uno al otro extremo del planeta.
Un amigo como tu no siempre se tiene
pero cuando se tiene, se tiene para siempre.
Te queremos Juanjo.
