¿Por qué vamos a Arantzazu?
"No estamos de acuerdo con la marcha de nuestra Iglesia diocesana"
"Nos duele y disgusta también la falta de diálogo, de cercanía y de escucha, que incluso hemos experimentado desde la parroquia Jesús de Nazaret. Todo esto escandaliza a la gente y sobre todo a los fieles, que van abandonando en silencio las parroquias"
"Cuando se celebró el Sínodo de la Familia y se pidió la participación de todas las comunidades, en esta diócesis no se envió trabajo alguno para su preparación; y así, con todo lo que se ha ido sugiriendo desde la Iglesia universal; lo último ha sido el Sínodo de la Amazonia"
"En estos últimos años estamos experimentando que muchos espacios de participación se han roto"
Con dolor y mucha tristeza estamos viviendo nuestra realidad diocesana hoy.
El dolor y la tristeza se deben a que en estos últimos años estamos experimentando que muchos espacios de participación se han roto; se estimula solo lo cultual y ritual, se insiste en lo normativo, en un pensamiento único... Se habla poco del Evangelio, no hay preocupación por caminar conjuntamente como creyentes y por cómo vamos entretejiendo entre todas y todos una Iglesia en salida –como dice el Papa Francisco–, acogiendo la diversidad en todos sus aspectos, dentro y fuera de la Iglesia: mujeres, emigrantes, refugiados, personas sin techo...
Por ejemplo, cuando se celebró el Sínodo de la Familia y se pidió la participación de todas las comunidades, en esta diócesis no se envió trabajo alguno para su preparación; y así, con todo lo que se ha ido sugiriendo desde la Iglesia universal; lo último ha sido el Sínodo de la Amazonia con el lema Cuidado de la Casa Común: no hemos recibido ningún aliento para trabajarlo.
Esto no es un caso aislado, es una estrategia diocesana
Nos inquieta recibir noticias de unos lugares y otros, en localidades y parroquias diversas, sobre las formas de actuar de los nuevos párrocos, prescindiendo de las laicas y laicos comprometidos en ellas en la catequesis, en los consejos parroquiales, en la liturgia... porque prefieren sus propios criterios y formas, aprovechando su potestad como clérigos. Esto no es solamente un caso aislado, percibimos que se trata de una estrategia diocesana. Parece no importar el compromiso de tantas y tantos que permanecen fieles a la vida de las comunidades, pero que están desilusionados por esta falta de consideración.
Nos parece que hay una falta de transparencia enorme en lo que se refiere a la economía diocesana. Nos duele y disgusta también la falta de diálogo, de cercanía y de escucha, que incluso hemos experimentado desde la parroquia Jesús de Nazaret. Todo esto escandaliza a la gente y sobre todo a los fieles, que van abandonando en silencio las parroquias.
El día 14 de diciembre, nosotras iremos a Arantzazu a dar GRACIAS al Señor porque El nos acompaña y nos alienta a seguir por los caminos que marca el evangelio, convencidas y ciertas de que Jesús siempre está con nosotros y con su Espíritu nos empuja en nuestras dificultades y retos.
Y a manifestar, al mismo tiempo, que no estamos de acuerdo con la marcha de nuestra Iglesia diocesana. Muchas mujeres y hombres de nuestro barrio seguro que se adhieren a nuestras palabras y sentimientos, porque nos consta que ellas y ellos viven también con dolor y tristeza esta realidad.