(Ángel Moreno, de Buenafuente).- El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; mi suerte está en tu mano. Vuestra vocación es la libertad: no una libertad para que se aproveche la carne; al contrario, sed esclavos unos de otros por amor.
-«Sígueme.»
Él respondió: -«Déjame primero ir a enterrar a mi padre.» Le contestó: -«Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios.»
Pocas veces se puede percibir mayor coincidencia en los diversos textos litúrgicos como cabe observar en los de la Ligurgia de este domingo. De una u otra forma, todos inciden en el hecho de la llamada y en la respuesta que se debe dar.
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