"Estoy seguro de que alcanzaremos esa meta", afirma en la fiesta de San Andrés Francisco concede a Bartolomé la primacía en el deseo de unidad entre los cristianos

Papa Francisco y Bartolomé I, Patriarca Ecuménico de la Iglesia Ortodoxa
Papa Francisco y Bartolomé I, Patriarca Ecuménico de la Iglesia Ortodoxa

"Las Iglesias cristianas, junto otras tradiciones religiosas, tienen el deber de ofrecer un ejemplo de diálogo, respeto mutuo y cooperación práctica"

"Todas las iniciativas adoptadas por las entidades nacionales e internacionales destinadas a promover la paz son útiles y necesarias, pero el conflicto y la violencia nunca cesarán hasta que todas las personas alcancen una conciencia más profunda de nuestra responsabilidad mutua como hermanos y hermanas"

San Andrés Apóstol es una de las fiestas que hermanan a las comunidades ortodoxas y católicas. Prueba de ello es el intercambio de mensajes entre Francisco y Bartolomé, y el envío, por parte de Bergolio, del cardenal Kurt Koch, responsable de las relaciones ecuménicas en la Santa Sede, para celebrar la festividad en Estambul. Una amistad que va más allá de los gestos, y que ofrece esperanzas concretas de una ansiada unidad entre los seguidores de Jesús. 

En sus palabras, Francisco reza por su "hermano de San Pedro", y por todo el patriarcado ecuménico. "Recordar la caridad, el celo apostólico y la perseverancia de San Andrés es una fuente de esperanza en estos tiempos difíciles y críticos", señala el Papa, quien invita a "fortalecer nuestra fe y esperanza" teniendo como ejemplo al apóstol mártir, "cuya fe perduró en el tiempo de la prueba". 

Francisco junto a Bartolomé
Francisco junto a Bartolomé

Tras recordar "con gran alegría" su encuentro en la oración internacional por la paz celebrada en Roma el pasado 20 de octubre, Bergoglio repasa con Bartolomé algunos de los "desafíos" de este mundo, desde "la actual pandemia" a la "guerra continua que aflige a mucha partes del mundo" y "nuevos conflictos armados que emergen para robar las vidas de innumerables hombres y mujeres".

La paz está en manos de todos los seres humanos

"Todas las iniciativas adoptadas por las entidades nacionales e internacionales destinadas a promover la paz son útiles y necesarias, pero el conflicto y la violencia nunca cesarán hasta que todas las personas alcancen una conciencia más profunda de nuestra responsabilidad mutua como hermanos y hermanas", sentencia Francisco, que señala cómo "las Iglesias cristianas, junto otras tradiciones religiosas, tienen el deber de ofrecer un ejemplo de diálogo, respeto mutuo y cooperación práctica".

"Con profunda gratitud a Dios, he experimentado esta fraternidad de primera mano en los diversos encuentros que hemos compartido", señala el Papa quien admite que "el deseo de una mayor cercanía y comprensión entre los cristianos se manifestó en el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla antes de que la Iglesia Católica y otras Iglesias se comprometieran en el diálogo".

Patriarca Bartolomé
Patriarca Bartolomé

"Podemos agradecer a Dios que las relaciones entre la Iglesia Católica y el Patriarcado Ecuménico han crecido mucho en el último siglo, incluso mientras seguimos anhelando el objetivo de la restauración de la plena comunión expresada a través de la participación en el mismo altar eucarístico", insiste Bergoglio, que aunque reconoce "los obstáculos" se muestra "seguro de que caminando juntos en el amor mutuo y persiguiendo el diálogo teológico, nosotros alcanzaremos esa meta".

"Esta esperanza se basa en nuestra fe común en Jesucristo, enviado por Dios Padre para reunir a todas las personas en un solo cuerpo, y la piedra angular de la única y santa Iglesia, el templo santo de Dios, en el que todos nosotros somos piedras vivas, cada uno de acuerdo a nuestro carisma particular o ministerio otorgado por el Espíritu Santo", concluye Francisco.



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