Putin reivindica el diálogo interreligioso El Papa felicita la Navidad a las iglesias orientales

Navidad copta en Egipto
Navidad copta en Egipto

Sidrak, obispo copto católico: "No somos libres de movernos debido a esta pandemia, es difícil encontrarse y tenemos miedo, pero esto es así en todo el mundo"

"Me dirijo con afecto a los hermanos y hermanas de las Iglesias orientales, católicas y ortodoxas, que hoy celebran la Natividad del Señor. Mis más sinceros deseos de una santa Navidad, a la luz de Cristo nuestra paz y nuestra esperanza", afirma el Papa Francisco en su último tuit, en el que felicita la Navidad a los hermanos ortodoxos y a las iglesias orientales.
No ha sido el único líder mundial en hacerlo. Así, el presidente ruso, Vladimir Putin, felicitó este jueves a sus compatriotas por la Navidad ortodoxa, la festividad religiosa más importante de este país, tras asistir anoche a la misa del gallo en una pequeña capilla construida en el siglo XIII en el noroeste del país.

Putin, que admitió haber sido bautizado en 1952 a escondidas de su padre comunista, llamó a los creyentes a rezar con la esperanza de que Dios haga realidad sus deseos.

Putin y la estrella de la fe

Esa fe en el milagro "es la estrella que alumbra nuestro camino vital y que nos sostiene en los etapas más difíciles", dijo tras asistir al servicio eclesiástico en la Iglesia de San Nicolás de Lipno, en la región de Veliki Nóvgorod.

El jefe del Kremlin, que cada año recibe la Navidad en un templo diferente, regaló a la pequeña iglesia situada en una isla (Lipno) del lago Ilmen un icono del Señor Todopoderoso.

Construida en 1292, la Iglesia de San Nicolás, el primer templo de piedra erigido en Rusia después de la invasión mongola, fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial y restaurada en 1956.

Como es habitual, Putin tuvo palabras de apoyo para la Iglesia Ortodoxa Rusa, a la que alabó por fomentar el diálogo interreligioso y promover los valores familiares.

La Navidad de los católicos coptos

En Egipto, los coptos se preparan para celebrar la Navidad el 7 de enero según el calendario juliano vigente para las iglesias orientales. Algunos católicos coptos, especialmente en el Alto Egipto, celebrarán la natividad el mismo día, mientras que otros católicos coptos en El Cairo o Alejandría celebraron la Navidad en la noche del 24 de diciembre, según el calendario gregoriano. Una festividad vivida, como en muchos lugares, en un contexto difícil debido a la pandemia de Covid 19. Sin embargo, el Patriarca copto católico, el obispo Sidrak, desea recordarnos que lo principal es mirar con confianza al futuro.

"Por supuesto que no somos libres de movernos debido a esta pandemia, es difícil encontrarse y tenemos miedo, pero esto es así en todo el mundo", explica el Patriarca Copto Católico, para quien este contexto de la epidemia "disminuye un poco la alegría de la celebración de la Natividad, pero esto no nos impide vivir la alegría interior".

Interrogado sobre sus esperanzas para para el año 2021, el obispo Sidrak explica que su deseo es que "la persona recupere su humanidad", que su dignidad sea siempre puesta en primer lugar. Releyendo la crisis actual, el Patriarca Copto Católico expresa la esperanza de que sea "útil, para que el hombre no piense sólo en la vida material, la guerra o la competencia, sino que esté convencido de que no se puede vivir solo, que no se puede vivir sin diálogo". También espera que la familia siga siendo una entidad considerada y "recupere su vitalidad" para contribuir a la sociedad.

Papa copto católico

Fratelli tutti, una brújula para el futuro

El obispo Sidrak también se refirió a la encíclica Fratelli tutti del Papa Francisco, cuyo texto es clave para el futuro. Egipto, a través del Imán de Al Azhar, compañero del Papa Francisco en este camino de diálogo interreligioso, recibió este texto muy positivamente, según el Patriarca. La Encíclica Fratelli tutti es la continuación de la Buena Nueva del Evangelio", dijo, "el Papa Francisco explica cómo vivir como hijos de Dios. Según Mons. Sidrak, "el diálogo es un camino necesario hoy en día para la humanidad, con el fin de que cada persona pueda respetarse mutuamente" para contribuir a la sociedad.

Mientras señala "la necesidad de superar los malentendidos de la historia", el Patriarca observa los progresos realizados en Egipto,  en el ámbito interreligioso y en el nivel de la propia sociedad. "Muchos musulmanes han cambiado su forma de hablar de los cristianos", subraya, "nos sentimos más ciudadanos egipcios y cristianos, con más respeto". La labor que queda por hacer en Egipto es llegar a las categorías más pobres, donde la desconfianza hacia el otro suele ser todavía fuerte. 

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